El increíble Desierto Blanco en Egipto

· 15 julio, 2016

Vas por el desierto y comienzas a ver formaciones extrañas y blancas. No, no estás alucinando, estás en el Desierto Blanco de Egipto. Un desierto salpicado de características piedras calizas blancas, hermosas y místicas, que han sido moldeadas por el viento. Estas piedras te dejarán impresionado con sus formas y tamaños. Te llevamos a conocer este increíble lugar, que parece sacado de otro planeta. El Desierto Blanco de Egipto, te dejará con la boca abierta.

Origen del Desierto Blanco

El Desierto Blanco es uno de esos lugares que hay que descubrir para ver con nuestros propios ojos lo caprichosa y fantástica que puede ser la naturaleza. Está situado a 45 kilómetros al norte de Farafra, al oeste de Egipto.

El origen de este increíble desierto se remonta a unos sesenta millones de años atrás, a inicios de Paleógeno. Esta zona era un lecho de mar de poca profundidad que cubría una capa de roca arenisca, que se extendía sobre la actual región de Nubia.

Desierto Blanco
Desierto Blanco – kps123

En los siguientes treinta millones de años, depósitos de yeso y rocas sedimentarias de piedra caliza se acumularon en el lecho marino. Esto formó un estrato de unos 300 metros de profundidad. Posteriormente, el retroceso de las aguas del Atlántico provocó la desaparición de este antiguo mar.

Pero lo mejor estaba por venir, cuando pacientemente el viento hizo uno de sus mejores trabajos, erosionando durante millones de años los yermos páramos de este lecho marino. Poco a poco fue modelando maravillosas formas en las blancas rocas. Actualmente, aún pueden encontrarse en la zona numerosos yacimientos marinos en las capas de piedra caliza, como fósiles de moluscos, peces, crustáceos o vestigios coralinos petrificados.

Las increíbles formaciones del Desierto Blanco

Este desierto es uno de los grandes reclamos turísticos de Egipto. Muchos vienen atraídos por su color blanco-crema y sus formaciones rocosas de enormes tamaños.  Estas rocas parecen gigantescas setas o grandes cantos modelados por el viento y las tormentas de arena de la zona.

Desierto Blanco
Desierto Blanco – Isabella Pfenninger

El Desierto Blanco muestra una imagen futurista, como un escenario de ciencia ficción. Tras siglos y siglos de erosión, sus formas parecen obras de arte surrealistas y caprichosas, adornando la arena dorada.

Una noche en el Desierto Blanco

Farafra es el punto de partida para iniciar una excursión en el Desierto Blanco. Solo es posible entrar en el desierto con vehículos con tracción a las cuatro ruedas o con camellos. La mayoría de las excursiones incluyen pasar una noche bajo las estrellas. A la luz de la luna, las rocas blancas brindan un paisaje misterioso, que podría parecer el Ártico, de no ser por la temperatura.

Desierto Blanco
Desierto Blanco – Dietmar Temps

Otro espectáculo llega con el amanecer y al atardecer, cuando el sol hace su magia y regala a estas rocas tonos rosas, naranjas y rojizos, que te da la impresión de que estas en Marte. Una de las cosas que podrás comprobar acampando en este desierto son los bruscos cambios de temperatura. Durante el día hace un calor bastante sofocante, mientras que las noches son bastantes frías.

El Desierto Blanco, área protegida

El Desierto Blanco fue declarado Parque Nacional y Área Natural Protegida en el 2.002 por el gobierno egipcio. Este lugar es el hábitat del halcón opaco y del fénec, que es el zorro del desierto, ambas especies pueden avistarse con facilidad. Generalmente se recomienda a los visitantes no acercarse demasiado a las formaciones rocosas pues tras siglos de erosión algunas pueden ser muy inestables.

“No se pinta un paisaje, una marina… Se pinta la impresión de una hora al día.”

-Édouard Manet-

Farafra

Farafra
Farafra – Rowan El Shimi / Flickr.com

Farafra es una localidad que esta ubicada en una depresión del mismo nombre. Tiene una población de aproximadamente 5.000 habitantes, principalmente locales beduinos. Tiene una arquitectura tradicional, con sus lisos muros de adobe y estrechas calles, así como sus tradicionales baños de aguas termales. Vale la pena detenerse en Farafra para disfrutar de sus auténticas tradiciones y de la gastronomía beduina.

Oasis de Bahariya

Este es un lugar de interés cerca del Desierto Blanco y otro de los puntos de partida para las acampadas y excursiones al desierto. Tiene una extensión de unos 2.000 km², es un oasis muy exuberante y está rodeado de negras colinas. Cuenta con una decena de hoteles para comodidad de sus visitantes.

El Desierto Blanco te trasladará a un escenario de ciencia ficción que parece de otro planeta. No dejes de admirar las increíbles formas de la piedra caliza, gracias a la acción del viento durante millones de años.