Damos la vuelta al mundo con Julio Verne

30 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Armando Cerra
¿Por qué no dar la vuelta al mundo desde el sofá? Solo con abrir un libro de aventuras. Eso es lo que nos propone el literato francés Julio Verne.

Para ser más precisos, tendríamos que titular este artículo como las vueltas al mundo de Julio Verne, ya que os vamos a hablar de dos obras distintas. Todos pensamos en su magnífica y frenética La vuelta al mundo en 80 días. Pero en otra novela anterior, en Los hijos del capitán Grant, sus personajes también dan un giro completo al planeta, si bien en este caso por los mares del hemisferio sur.

Viajar con Julio Verne

Recreación de los viajes de Julio Verne

Hemos decidido recomendar esas dos obras, La vuelta al mundo en 80 días y Los hijos del capitán Grant, porque son dos viajes redondos, ni más ni menos que recorrer todo el globo. Y eso, en estas semanas de confinamiento para evitar la propagación del coronavirus, es un sueño maravilloso. Así que aprovechemos para soñar y viajar con la imaginación.

En ese sentido, no se nos ocurre mejor compañía que el francés Julio Verne (1828–1905). Él fue autor no solo de estos dos viajes maravillosos, si no de otras muchas novelas que nos proporcionan experiencias únicas y a veces imposibles, como hacer 20 000 leguas de viaje submarino o ir de Viaje al centro de la Tierra.

Y todo ello por no hablar de su particular Viaje a la Luna, algo que el hombre hizo realidad muchas décadas después. Todavía hoy se sueña con viajes espaciales.

La vuelta al mundo en 80 días

Globo terráqueo antiguo

Esta es una de las novelas más famosas de Julio Verne. Narra la aventura del distinguido británico Phileas Fogg y su mayordomo francés Passepartout, que dan una vuelta completa al globo en ese tiempo.

Para lograrlo usan todos los medios de transportes imaginables, desde trenes y buques transatlánticos hasta elefantes, carros y diligencias. Por cierto, lo que no usaron en el relato fueron globos aerostáticos. Sin embargo la infinidad de versiones cinematográficas y animadas han planteado muchas variaciones a este viaje inolvidable.

Su aventura se inicia y acaba en Londres. A partir de ahí recorren toda Europa hasta pasar el Mediterráneo y embarcar en Suez para poner rumbo a Asia. Allí, sobre todo en la India del siglo XIX, viven importantes aventuras. Luego prosiguen por China y Japón hasta llegar a San Francisco después de cruzar el Pacífico.

Por supuesto, recorren toda Norteamérica y de ahí un nuevo barco les traslada a Dublín y luego a Londres, donde resultan vencedores de su apuesta.

Solo queremos especificaros de forma muy sumaria ese recorrido, porque la gracia literaria de Julio Verne es que es capaz de convertir todo eso en una experiencia fantástica. En las decenas de sitios que visitan, los protagonistas viven aventuras, contemplan lugares fabulosos y conocen a personajes fascinantes. Es decir, lo que todos buscamos en nuestros viajes.

Los hijos del Capitán Grant

Velero

Y ahora vamos con la segunda gran vuelta al mundo literaria que nos propone Julio Verne. En este caso es una vuelta por los Mares del Sur. Se trata de un recorrido fantástico que nos va a llevar por Sudamérica, Australia, Nueva Zelanda y las islas del océano Pacífico.

Es un itinerario tan fascinante o más que el anterior y que además en este caso está protagonizado por jóvenes. Estos, evidentemente, son los hijos del capitán Grant, que van a buscar a su padre, desaparecido en un naufragio.

El punto de partida no puede ser más impresionante y literario, ya que todo comienza con el hallazgo de una botella con un mensaje. Pero esa botella no flota sobre el mar, es encontrada en el estómago de un tiburón.

Ese mensaje es del naufrago y en él solo se lee una latitud: 37 grados Sur. Y ese va a ser el recorrido de los protagonistas, navegar por ese paralelo y sus inmediaciones para encontrar los restos del naufragio. Y… no os vamos a contar nada más.

Se trata de que abráis el libro, viajéis con Julio Verne, os divirtáis, aprendáis geografía, náutica e infinidad de cuestiones. Y por supuesto, eso ospermitirá evadiros virtualmente durante unas horas de los problemas que está acarreando esta pandemia de dimensiones planetarias.