6 curiosidades de las Islas Feroe

Edith Sánchez·
25 Septiembre, 2020
Las curiosidades de las Islas Feroe comienzan con su especial topografía y la singular vista que ofrecen desde el aire. Este lugar está lleno de sorpresas, todas ellas maravillosas.

Las Islas Feroe se encuentran en el Atlántico norte, entre Islandia y Escocia. Son una región autónoma que pertenece al Reino de Dinamarca. Dentro de las múltiples curiosidades de las Islas Feroe, se puede destacar su belleza inusual y un modelo ejemplar de convivencia.

Este archipiélago, conformado por 18 islas y más de 750 islotes, abarca una superficie de 1300 kilómetros cuadrados, con más de 1100 kilómetros de costa. Presenta una geografía agreste y una geología en la que predominan los acantilados y montañas bajas, en las que anidan gaviotas y frailecillos. A continuación, seis datos más sobre este curioso rincón del planeta.

1. Corderos y premios Nobel

Para el año 625, las islas estaban habitadas por monjes, luego por piratas y finalmente por vikingos, que terminaron adueñándose de ellas. El origen de su nombre proviene del danés y significa ‘Islas de los Corderos’. El motivo es simple: la población de ovejas es el doble de la de humanos.

La economía de estas islas depende fundamentalmente de la pesca, especialmente de mariscos, salmones y caballas. Su número de habitantes es reducido, de aproximadamente 50 000 personas.

A partir de ese dato, se puede afirmar que tienen el mayor número de Premios Nobel per cápita: uno, otorgado a Niels Ryberg Finsen, quien obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Psicología en 1903. Existen en su territorio más de 80 nacionalidades diferentes, cuya esperanza de vida es de 80 años.

2. Costumbres especiales, una de las curiosidades de las Islas Feroe

La vegetación es escasa, en especial si se trata de árboles, particularmente debido a los fuertes vientos que impiden su desarrollo. Los feroeses compensan esta ausencia con la ingeniosa idea de cubrir con pasto los techos de sus casas, lo que además les proporciona abrigo frente al inclemente frío.

En las Islas Feroe, las casas poseen césped en el techo.

Dentro de las mejores curiosidades de las Islas Feroe se encuentra que el transporte público es gratuito. Además, es un lugar en donde el tráfico no es un problema: basta con tres semáforos para regular el tránsito vehicular. En este paraíso tampoco existen sucursales de la poderosa empresa estadounidense McDonald’s.

La venta de licor que supere los 2.8° de alcohol es monopolio exclusivo del Estado; solo se vende en seis tiendas de todo el territorio y su precio es elevado. Lamentablemente, no todo es perfecto, ya que aún se cazan alrededor de 800 ballenas por año, en parte porque sus ancestros lo vienen haciendo desde hace más de 1000 años.

3. El idioma y deporte nacional

Aunque la mayoría de los feroeses hablan inglés, el idioma oficial de estas islas es el feroés. Se trata de una lengua escandinava que se originó del nórdico antiguo en la época en la que se radicaron los vikingos en las islas.

En cuanto a los deportes, sin lugar a dudas, el fútbol es el de mayor acogida en este territorio. Reúne cerca del 20 % de la población como jugadores registrados, sin contar a todos los que lo practican por diversión; es algo sin precedentes en el mundo y que forma parte de las curiosidades de las Islas Feroe.

La Federación de Fútbol de las Islas Feroe se creó en 1942 y es la responsable de organizar la liga Effodeildin desde 2008. La Premier League de estas islas cuenta con 10 equipos y, en la actualidad, ocupa el puesto 51 de la UEFA.

4. Algunas tradiciones

Dentro de la tradición ancestral de los feroeses, existe una leyenda para explicar la soledad de la isla de los picos. Se dice que un águila raptó a un niño y lo llevo a su nido; su madre, para rescatarlo, ascendió por uno de los cinco picos hasta este lugar. Sin embargo, halló a su hijo muerto y sin ojos. Desde entonces, la familia abandonó para siempre la isla Trundholm.

La isla de los picos en las Islas Feroe es un verdadero atractivo natural.

En las Islas Feroe, luego de abandonar las vías principales, las carreteras que conducen a las poblaciones solo permiten el tránsito de un vehículo, aunque sean de doble sentido. Para resolver este problema, las autoridades habilitan áreas cada 150 metros con el fin de que puedan estacionar momentáneamente los vehículos para dar paso a los que vienen en sentido contrario.

Esta situación, más que una molestia, se ha convertido en la excusa perfecta para descansar, relajarse e incluso tomar fotografías del extraordinario paisaje. Sin duda, una más de las curiosidades de las Islas Feroe que resultan más llamativas para los visitantes.

5. Manifestaciones artísticas

Dentro del campo de las artes, sobresalen la música y la danza. La primera se caracteriza por ser principalmente vocal y no estar acompañada de instrumentos musicales. En el pasado, solo se permitía el acompañamiento del violín en su capital, Tórshavn.

En cuanto a la danza, se mantiene viva la tradición de la danza de cadena, un baile prohibido en el pasado por la Iglesia por considerarlo pagano. En este baile grupal se forma un círculo que gira, mientras sus integrantes bailan. De manera espontánea, uno de los integrantes fractura el círculo y se dirige al centro para expresarse individualmente; luego, vuelve al círculo y así sigue sucesivamente el baile.

Por el lado de la gastronomía tradicional, esta gira en torno de la carne de pescado y de cordero. De este último se busca aprovechar absolutamente todo, por lo que son comunes las sopas, las salchichas y las morcillas de este animal.

Bello paisaje en una carretera de las Islas Feroe.

Tradicionalmente, existen platos como el garnatálg, que se trata de un embutido de vísceras; o el seyðahøvd, que consiste en hacer sopa con cabezas de oveja. También está el skerpikjot, que se consume solo luego de que la carne se seca al aire por al menos un año.

6. Poesía y sabiduría

Finalmente, uno de los mayores atractivos de las Islas Feroe es la presencia de auroras boreales. El fenómeno, que se puede observar entre septiembre y abril, no solo es bello, sino siempre diferente, para iluminar el cielo y la vida de quienes tienen la fortuna de presenciarlas.

Vistas desde el aire, las Islas Feroe lucen como esmeraldas sin pulir, envueltas en niebla densa y aguas gélidas. Son el destino preferido de quienes ya lo han visto todo. En definitiva, un lugar que solo se puede disfrutar de manera pausada.

Estas islas son un espacio húmedo en donde los ríos se descuelgan de las montañas como mares melancólicos para dar la bienvenida a los visitantes. Además, poseen una cultura tan cálida que hasta el frío abriga, en donde se aprende a ser paciente porque nada está dicho y los cambios se suceden de un momento a otro.