6 curiosidades de la Sirenita de Copenhague de Andersen

Patricia 7 febrero, 2018

La Sirenita es el monumento más simbólico y fotografiado de la capital de Dinamarca. Realizada en bronce fundido, espera cada día sobre una roca que se adentra en el mar a que los turistas vayan a admirarla. Si quieres conocer algunas curiosidades de la Sirenita de Copenhague, no dudes en seguir leyendo.

1. Curiosidades de la Sirenita: homenajea a Hans Christian Andersen

La Sirenita
Mark Hughes / Flickr.com

Dinamarca quiso homenajear a uno de sus escritores más célebres: Hans Christian Andersen. Aunque nació en Odense, pasó la mayor parte de su vida en Copenhague, donde se mudó en un principio para probar suerte como cantante de ópera. Sin embargo, su futuro estaba en otro lado: la literatura. El patito feo, El traje nuevo del emperador o Pulgarcita son muestras de ello. 

Para dicho homenaje eligieron La sirenita, otro cuento célebre  de Andersen. Un cuento en el que, como sabemos, la protagonista se enamora del príncipe Eric y sueña con tener piernas.

Sin embargo, difiere bastante del personaje que nos presentó Disney hace veintiocho años, pues el estudio de cine suavizó muchos aspectos de la historia y omitió otros, como el suicidio de la protagonista al perder a su amado.

“La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas.”

-Hans Christian Andersen-

2. La Sirenita de Copenhague se inspira en la bailarina Ellen Price

Rostro de la Sirenita
La Sirenita – lachrimae72 / Pixabay.com

Su escultor, Edvard Eriksen, tuvo como modelo a Ellen Price, gran estrella del Ballet Real Danés que, además, recreó el ballet La sirenita de Hans Beck, inspirado en la obra de Andersen.

Sin embargo, y aquí otra de las curiosidades de la Sirenita, la bailarina se negó a posar desnuda, por lo que Eriksen tuvo que recurrir a su mujer. Aún así, la cabeza y el rostro son los de Ellen Price.

3. Su ubicación no es casualidad

La Sirenita de Copenhague
·TY / Flickr.com

La Sirenita se encuentra en el paseo de la costa Langelinie, en la bahía del puerto de Copenhague, que desemboca al mar Báltico. Y es que al parecer, en dicha ciudad un humilde pescador sucumbió a los sensuales cantos de una sirena mientras faenaba en su barco. Esta acabó renunciando a su aspecto y a su inmortalidad para poder estar con su amado.

Por otro lado, parece ser que a día de hoy son muchos los marineros que acuden a la escultura de la Sirenita para confesarle detalles íntimos de sus travesías en alta mar. Así, la obra de Eriksen conoce muchos secretos que siempre escucha atenta y con el rostro tranquilo y comprensivo que le caracteriza.

4. Tiene su alter ego masculino

Han, compañero de La Sirenita
Han – tommpouce / Flickr.com

La pareja de escultores formada por Ingar Dragset y Michael Elmgreen se inspiraron en la famosa Sirenita de Copenhague de Andersen para crear una estatua masculina similar que, además, sirviera para hacerle compañía. Se trata de Han -“él”, en danés-, que también se asienta sobre una piedra mirando al mar. 

Sin embargo, el alter ego de la Sirenita presenta algunas diferencias respecto a la misma, como el material con el que se realizó (acero inoxidable en vez de bronce fundido) o la peculiaridad de pestañear. Sí, has leído bien. Han contiene un sistema hidráulico que le permite hacer ese gesto cada hora.

5. Ha sido objeto de numerosas muestras de vandalismo

La Sirenita
maggiejp / Flickr.com

Por desgracia, la Sirenita ha sido dañada en múltiples ocasiones: ha sido decapitada dos veces, por lo que la cabeza actual es una reproducción de la original; ha sufrido la amputación de un brazo; ha sido objeto de pintadas y de diversas bromas, como cuando se le soldó un juguete sexual, etc.

Aunque el acto más grave que se le ha cometido hasta ahora es el de arrancarla de su roca, siendo encontrada posteriormente en el fondo del mar.

6. Abandonó Copenhague para irse a Shanghái

Otra de las curiosidades de la Sirenita es que el 26 de marzo de 2010 dejó su roca, por primera y última vez, para presidir el pabellón de Dinamarca en la Expo 2010, celebrada en la ciudad china.

Los turistas que se trasladaban hasta su emplazamiento para verla se preguntaban dónde estaba, pues en el lugar no había advertencia alguna. Para alivio de estos, así como de los daneses, la Sirenita volvió a su hogar el 20 de noviembre del mismo año.

Fotografía de portada: Mike /Flickr.com

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