6 curiosidades de Abu Simbel, una joya del Antiguo Egipto

Patricia 13 marzo, 2018
Los templos de Abu Simbel son dos fabulosas construcciones excavadas en la roca que esconden una curiosa historia. Vamos a conocerla.

El complejo de Abu Simbel se compone de dos templos excavados en rocas de grandes dimensiones: el templo de Ramsés II y el de Nefertari. Estamos, pues, ante un emplazamiento de gran interés arqueológico en Nubia, y del que te descubrimos a continuación algunas curiosidades. ¿Nos acompañas en este viaje al Antiguo Egipto?

1. Curiosidades de Abu Simbel: los templos conmemoran una victoria

Templo de Abu Simbel
Abu Simbel – la_pet / Pixabay.com

Tras ganar la batalla de Kadesh en el año 1274 a.C., Ramsés II mandó construir un templo que conmemorase la victoria. Estaría dedicado a su propio culto, así como al de los dioses Amón, Ra y Ptha. Debajo de estas figuras gigantes habría otras más pequeñas que representarían a los enemigos conquistados por Ramsés: los nubios, los libios y los hititas.

Mientras, el templo de Nefertari se adornó con seis colosos en la fachada principal, tres a cada lado de la entrada, que encarnan a Ramsés y a Nefertari. El monumento está dedicado a ella, pues era la esposa favorita del faraón, y a Hathor, diosa del amor y la belleza. Junto al templo anterior, tenía el cometido de impresionar a los enemigos y dar fe de la grandeza del reino.

2. Manifiesta el prestigio de Nefertari

Templo en Abu Simbel
Abu Simbel – PDPhotos / Pixabay.com

Por lo general, las mujeres de los faraones eran representadas a un tamaño mucho menor al de sus maridos. En cambio, la figura de Nefertari tiene las mismas dimensiones que la de Ramsés II.

Asimismo, el templo de Nefertari destaca por ser el segundo en ser dedicado por un gobernante a su esposa. El primero fue el que el faraón Akhenaton le construyó a la reina Nefertiti.

3. Una estudiada alineación con el sol 

Interior de Abu Simbel
Interior del templo – Ye Wang / Flickr.com

El santuario del templo de Ramsés II tiene una característica singular. Y es que dos días al año los rayos del sol penetran en la estancia e iluminan las imágenes de Amón, Ra y Ramsés. Ocurre el 21 de febrero y el 19 de octubre (fechas que se cree que corresponden al cumpleaños y a la coronación del faraón).

Por otro lado, aunque la alineación de las estructuras sagradas con el sol era común en el mundo antiguo, el templo de Rámses II tiene la peculiaridad de que la imagen del dios Path permanece todos los días en la penumbra, a pesar de estar entre otras dos figuras. ¿El motivo? Que Path debe estar en la oscuridad perpetua al estar asociado con el inframundo egipcio.

4. Abu Simbel era considerado como un lugar sagrado

Fiso decorativo en Abu Simbel
Friso decorativo – Trapuzarra / Pixabay.com

Mucho antes de que los templos se construyeran allí, el lugar ya se consideraba sagrado. Estaba  relacionado con Hathor, diosa del amor, la alegría y la danza. Por tanto, la decisión de Ramsés II no fue casualidad.

De hecho, el faraón buscaba ser reconocido como un dios entre otros dioses, como hemos visto anteriormente, y el sitio fortalecía aún más esa impresión entre la gente de la época.  

5. Se redescubrió en 1813

Sala hipóstila en los templos de Abu Simbel
Sala Hipóstila – turizm-art / commons.wikimedia.org

Los templos de Ramsés II y Nefertari estuvieron parcialmente ocultos bajo la arena durante más de 2.000 años. Fue en en 1813 cuando el arqueólogo Johann Ludwig Burckhardt los descubrió y se lo comentó al explorador Giovanni Belzoni.

Belzoni se trasladó a Abu Simbel, pero fue incapaz de acceder al templo. En su segundo viaje, en 1817, finalmente lo consiguió, llevándose consigo varios objetos de valor.

Por otro lado, hay quien dice que el complejo recibe el nombre del niño que condujo a Johann hasta los templos: Abu Simbel. También se especula que el que fue conducido por el niño y quien decidió nombrarlo así no fue el arqueólogo, sino Giovanni Belzoni. Otro misterio que se mantiene a día de hoy es el nombre original del complejo.

“Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia.”

-Francis Bacon-

6. El complejo se reubicó en 1968

Templos de Abu simbel
Abu Simbel – ccarlstead / Flickr.com

Como consecuencia de la construcción de la presa de Asuán, algunos monumentos de Nubia corrían riesgo de inundación. Por ello, los templos de Ramsés II y Nefertari fueron partidos cuidadosamente en grandes bloques y reubicados en una zona más alta y algo más alejada del río.

El nuevo emplazamiento está cerca del original, a apenas a 200 metros. Un equipo multinacional de arqueólogos e ingenieros se encargó de los trabajos para conseguir que todo el proceso se desarrollara sin daños para el monumento.

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