6 curiosidades de la catedral de Notre Dame de Estrasburgo

La catedral de Notre Dame de Estrasburgo es uno de los mejores ejemplos de arquitectura y escultura gótica a nivel de toda Europa. Pero además de su enorme valor artístico e histórico, este grandioso edificio en el corazón de la ciudad francesa es el escenario de numerosas leyendas y curiosidades. Por todo ello, la visita a la catedral de Estrasburgo es de lo más entretenido para cualquier viajero.

1. La figura del diablo en la catedral de Estrasburgo

Fachada de la catedral de Notre Dame de Estrasburgo
Fachada principal – PHB.cz (Richard Semik)

Ante la fachada principal y las portadas de acceso a la catedral de Estrasburgo cualquier amante del arte se puede pasar un buen rato y hacer decenas de fotografías a sus figuras y relieves. Todos ellos de una categoría artística incuestionable.

Además, uno puede intentar interpretar los mensajes religiosos que se mandan, e incluso puede encontrar al mismo demonio entre esas figuras. Y es que aquí, el diablo está personificado bajo la forma de un hombre que seduce a un grupo de jóvenes vírgenes.

2. El viento en la catedral de Notre Dame de Estrasburgo

TEjados de la catedral de Estrasburgo
Tejados de la catedral – RossHelen

Al visitar la catedral de Notre Dame de Estrasburgo no es extraño sentir el viento, más o menos fuerte, en todo el entorno del templo. Pues según la leyenda, esto también tiene un origen demoníaco.

La historia popular dice que el diablo pasó por aquí y se detuvo a contemplar su retrato, del que os hemos hablado más arriba. Esto le despertó la curiosidad, y quiso ver si había más imágenes suyas dentro de la iglesia. Pero al entrar quedó preso, y desde entonces fuera ruge el viento que lo espera para llevárselo a otro lugar.

3. El reloj astronómico de la catedral de Estrasburgo

Reloj astronómico catedral de Estrasburgo
Reloj astronómico – Yuri Turkov / Shutterstock.com

De entre todas las joyas que posee el templo catedralicio de la capital de Alsacia hay una que tiene un valor excepcional. Es su reloj astronómico del siglo XVI. Una joya única que desde el primer momento fascinó a sus propietarios.

Por ello, hicieron que el maestro relojero quedara ciego para que no pudiera hacer otro igual. Sin embargo, una vez cegado, se vengó averiando parte del mecanismo y, por supuesto, nadie ha podido repararlo jamás.

“El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.”

-Charles Chaplin-

4. La torre más alta del mundo

Catedral de Estrasburgo – jeafish Ping

En los planes iniciales, la catedral de Estrasburgo debía tener dos torres flanqueando la puerta principal, para que ambas sirvieran de campanario. Sin embargo, ese proyecto se varió en algún momento de su larga historia.

Y fue el arquitecto Ulrich von Ensingen quien modificó la estructura para que solo hubiera una torre. Pero no una torre cualquiera, sino que en su momento fue el edificio más alto construido por el hombre, ya que alcanzaba los 142 metros de altura.

5. Música dentro y fuera de la catedral

Interior de la catedral de Estrasburgo
Interior de la catedral – Yuri Turkov / Shutterstock.com

Pasear por el exterior de la catedral de Notre Dame de Estrasburgo siempre es un deleite. No solo por admirar la arquitectura del edificio o ver a otros viajeros que como tú están descubriendo las maravillas de la ciudad alsaciana. El placer de admirar el templo se realza al escuchar música ambiental, algo habitual en temporada turística o durante la Navidad, ya que aquí se despliega un mercadillo navideño muy especial.

Pero si fuera se puede disfrutar de la música, eso también puede ocurrir en el interior del templo. Ya que no es extraño que comience a sonar el extraordinario órgano que hay en las alturas de la nave central. Un órgano de vivos colores que adquiere todo su esplendor al sonar y bañar todo el recinto de una atmósfera especial. Incluso los no creyentes quedan impresionados por ello.

6. ¿Cuánto se tardó en construir la catedral de Estrasburgo?

Para acabar os vamos a contar que este templo se estuvo construyendo durante más de 400 años. Concretamente, se colocó la primera piedra en el año 1015, y no se dio por acabado hasta el 1439. Es decir, por aquí pasaron centenares de obreros y decenas de maestros de obras, los arquitectos de la Edad Media. Y entre todos ellos crearon esta joya del arte gótico que no debes perderte si visitas la ciudad.

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