5 curiosidades del desfile del carnaval de Río de Janeiro

Patricia Hernández · 10 febrero, 2019
Multitudinario, lleno de música y de color. Así es el carnaval de Río. Vamos a desvelar algunos datos que quizá no conocías.

El carnaval de Río de Janeiro es uno de los más famosos y espectaculares del mundo, pero sus méritos no se acaban ahí. A continuación, te descubrimos algunas curiosidades de esta celebración, que te permitirán conocerla mejor y que no te dejarán indiferente. ¿Nos acompañas? El baile y la música no faltarán.

1. El carnaval de Río de Janeiro, el mayor del mundo

Carnaval de Río de Janeiro en el Sambódromo
Sambódromo de Río de Janeiro

Cada año, más de medio millón de visitantes llegan a la ciudad brasileña dispuestos a disfrutar del carnaval. De esta forma, no es de extrañar que este evento sea una espectacular fuente de ingresos. De hecho, se calcula que la celebración más famosa de Brasil reporta casi 700 millones de dólares.

Hay otros carnavales también multitudinarios, como el Mardi Gras de Nueva Orleans, cuyas calles se llenan de desfiles de carrozas y disfraces. Sin olvidar el de Venecia, con sus máscaras y trajes de época; el de Niza, el mayor acontecimiento invernal de la Costa Azul; o el Tenerife.

2. Data de finales del siglo XIX

Desfile del carnaval de Río de Janeiro
Desfile del carnaval

El carnaval de Río de Janeiro hunde sus raíces en el siglo XVIII, con la llegada masiva de inmigrantes portugueses. Sin embargo, sería a mediados del siglo XIX cuando se celebrarían los primeros bailes de máscaras y nacerían las primeras asociaciones carnavalescas.

Un carnaval que tiene un gran componente africano. Los esclavos y sus descendientes participaban en las celebraciones, utilizando disfraces con plumas, piedras o plantas. Además, incorporaron sus propios ritmos con tambores.

Con el surgimiento de la samba, el carnaval de Río de Janeiro se convirtió en una colorida fiesta íntimamente ligada a dicho estilo musical. Así, los instrumentos de viento, cuerda y percusión se conjugan al unísono para que cientos de miles de personas bailen durante horas.

3. Rey Momo, el personaje central del carnaval de Río de Janeiro

Desfile del carnaval de Río de Janeiro
Desfile de carnaval – Jonas de Carvalho / Flickr.com

El Rey Momo es el título del Rey del Carnaval. Para ganarlo hay que participar en un concurso que se celebra durante esas fechas. Además de la distinción, el ganador obtiene un premio que ronda los 10 000 dólares. La Reina del Carnaval también se elige a través de un certamen.

El primer Rey Momo fue el cantante de música brasileño Silvio Caldas, nombrado en el carnaval del año 1933. A este le han seguido otros personajes, elegidos normalmente por su tamaño, como Rodrigues da Silva. Él fue quien dijo que para conseguir el título había que ser “tan grande como una casa”.

4. El desfile de samba y la competencia

Desfile del carnaval en Río de Janeiro
Desfile del carnaval / Terry George / Flickr.com

El carnaval comenzó siendo una sucesión de desfiles callejeros. Pero, con el tiempo, se ha convertido en un concurso en el que participan las mejores escuelas de samba del país. Por tanto, estamos hablando de entre 3000 y 5000 bailarines que ensayan muchos meses antes del evento.

Y todos ellos visten trajes diferentes cada año. Precisamente, respecto a la vestimenta, hay que señalar que en la fabricación de los espectaculares trajes que podemos ver en el carnaval de Río de Janeiro trabajan centenares de costureros.

Asimismo, cualquiera tiene la oportunidad de desfilar con una escuela de samba. Para ello es imprescindible comprar un traje, acudir al punto de encuentro de la escuela con la que se decida ir y pagar una cuota de socio.

5. Los blocos, la alternativa al Sambódromo

Si no se quiere pagar la entrada al Sambódromo, existe la opción de acudir a alguno de los “blocos”. Así es como se conocen a las fiestas callejeras más pequeñas y a los desfiles locales, que se inician semanas antes que el propio carnaval.

Cada año hay unos 500, por lo que lo ideal es hacerse con una lista y así conocer los horarios y lugares en los que se celebrará cada uno. Para dar con ellos basta con preguntar amablemente a los lugareños. Después, solo queda disfrutar de la parte más auténtica de la fiesta.