5 cosas que únicamente puedes hacer si viajas solo

Edith Sánchez · 8 enero, 2019
Si viajas solo, definitivamente no vas a ser el mismo cuando regreses. Se trata de una oportunidad que te va a mostrar otra perspectiva del camino, de lo que dejaste atrás y de ti mismo.

Si viajas solo, especialmente la primera vez, hay dos grandes sentimientos encontrados. El primero es de un miedo que te carcome y te lleva a pensar cada media hora si estás haciendo lo correcto. El segundo es una emoción indescriptible y un profundo deseo de hacerlo y llegar hasta el final en tus planes.

Es probable que veas un montón de gente que viaja sola, como si fuera lo más natural y sencillo del mundo. La verdad es que lo es y no lo es. Para hacerlo se necesita, sobre todo, decisión. Una vez emprendes el vuelo te vas dando cuenta de que es un plan diferente que está a tu alcance y te aporta otra perspectiva de los viajes.

Si estás pensando en viajar solo, simplemente hazlo. Es una experiencia que no vas a olvidar jamás. Así mismo, más que en otras oportunidades, esta vez regresarás sintiéndote transformado. Además, hay varias cosas que solo puedes hacer si viajas solo. Estas son cinco de ellas.

1. Absoluta autonomía en tus planes

Viajero en la montaña

Cuando viajas en compañía, obviamente, tienes que negociar muchas cosas y llegar a acuerdos. A ti te puede parecer muy caro el alojamiento que el otro está empeñado en elegir. O al contrario. También es muy usual que, mientras que uno quiere ir especialmente a ciertos sitios, para el otro estos no son tan atractivos.

Si viajas solo, estos problemas desaparecen. Tienes total autonomía sobre tus planes. De hecho, si a mitad de recorrido decides cambiar la ruta que tenías pensada, no tienes que consultarle a nadie.

Es una gran oportunidad para hacer un viaje tal y como a ti te gusta. Y además de ello, vas a poder mimarte un poco cuando quieras, de la forma que quieras.

2. Conocerte mejor, un plus si viajas solo

Viajera mirando una ciudad

Uno de los grandes encantos de viajar solo es que sí o sí vas a entrar en mayor contacto contigo mismo. Tendrás que mirar algunos miedos a la cara, pero también te vas a encontrar con fortalezas que desconocías. Así mismo, vas a tener muchos momentos para reflexionar.

Este tipo de viajes son un excelente camino para conocernos mejor. Lo usual es que al comienzo del trayecto prime el temor. Quizás te sientes algo inhibido. Pero con el paso de las horas y de los días emergerán muchas facetas personales que quizás no habías visto en ti.

3. Desconexión total

Si viajas solo vas a lograr una desconexión total con tu lugar de origen. Cuando vas acompañado, te llevas un pedazo de tu vida cotidiana contigo. Esa persona o esas personas que te acompañan son un vínculo vivo con lo que estás dejando atrás.

La esencia de un viaje es salir del contexto habitual. Preparar tu corazón y tu mente para las sorpresas, para la novedad. Esto se ve un poco menguado cuando vas con alguien, que constantemente te remite a tu rutina habitual. La transformación que te aporta tu viaje va a ser más profunda si viajas solo.

4. Conocerás más gente

Viajero en un monumento

Es un hecho probado que si viajas solo vas a conocer más gente. Por tímido o insociable que seas, es seguro que vas a tener que acudir a muchas personas a lo largo de tu camino. Si vas acompañado, esa carencia se reduce drásticamente. Tu necesidad de comunicarte se va a ver menguada.

De la misma manera, tienes muchas más probabilidades de que la gente te hable cuando viajas solo. Por supuesto, debes tener cuidado, pero vas a descubrir que hay mucha gente amable en el mundo. Están más dispuestos a ayudar a alguien que está solo que a quienes van con otra persona o en grupo.

5. Vas a crecer como ser humano

Lo más interesante de viajar solo es que vas a crecer en muchos aspectos. Precisamente porque vas solo, estarás más atento a todo lo que conozcas durante tu viaje. No olvidarás los nombres de los lugares y se desarrollará tu sentido de ubicación. Muchas cosas se fijarán en tu memoria porque deberás estar más atento.

De otro lado, si no eres uno de esos aventureros avezados que van sin límite por el mundo, en todo caso descubrirás nuevas habilidades en ti. Si viajas solo, nunca vas a ser el mismo cuando regreses. Te sentirás un poco más seguro en varios aspectos y vas a ser más capaz de valorar lo que tienes cada día a tu alrededor.