Consejos para preparar un viaje creativo

· 11 septiembre, 2018
Viajar es más que ver países o lugares nuevos. Viajar te puede abrir a un mundo desconocido y apasionante gracias a tu creatividad. ¿Cómo conseguirlo?

Hacer un viaje creativo, a la búsqueda de la inspiración, puede ser una experiencia tremendamente enriquecedora desde un punto de vista personal. E incluso desde un plano económico, si nuestra creación nos hace concebir obras de calidad y fácilmente vendibles. Así que te vamos a dar unos cuantos consejos para que emprendas ese viaje de lo más artístico.

Un viaje creativo e iniciático

Mujer en un viaje creativo mirando al horizonte

Si se consigue realmente hacer un viaje creativo, en el que se active de modo imparable nuestra inspiración, se convertirá en una experiencia única. Casi adictiva, porque cada cierto tiempo querremos volver a sentir esas sensaciones y recargar las pilas de nuestro cerebro. Lo malo es que no hay fórmulas infalibles para conseguirlo.

Pero en cambio, sí que se pueden seguir algunas pautas para lograrlo. ¿Cuáles? Aquí te vamos a dar unos cuantos consejos que para antes, durante y después de tu viaje creativo.

Duración del viaje

La inspiración llega en un momento, pero eso no significa que surja de la nada o por generación espontánea. Hay que provocarla, y eso lleva trabajo y tiempo. Por hacer una escapada de fin de semana a un lugar de lo más inspirador no vienen las musas. Por ello, a la hora de plantear un viaje creativo hay que pensar en un par de meses, como mínimo.

Una estancia lo suficientemente larga para viajar sin prisas y detenerse en conocer en profundidad todo aquello que nos motiva. Es decir, hay que dejarse envolver por esa atmósfera que estamos buscando, olvidarnos de nuestra rutina y que en la mente vayan apareciendo nuevas ideas.

Los destinos

Viajero mirando el paisaje

Tampoco podemos hablar de destinos más inspiradores que otros. A cada uno de nosotros nos inspira una cosa. Habrá quien busque lugares tan cargados de historia como Estambul u otros repletos de mitos como la India.

Algunos preferirán descubrir los grandes museos del mundo en Londres, París o Nueva York. E incluso buscarán sitios donde la música resuene a todas horas, y música de todo tipo, desde la clásica de Viena o los ritmos bailables del Caribe.

Sin embargo, habrá quien conciba su viaje creativo en un lugar relajante, y hasta abandonado del mundo. O sea, que querrá pasar un tiempo a orillas del mar o en un ambiente rural entre montañas. Lo cierto es que la chispa de la creatividad se puede activar en los lugares más peculiares, y a cada uno nos puede ocurrir en un sitio diferente.

Improvisar

Otro consejo a la hora de preparar un viaje creativo es el de no prepararlo demasiado. Como en cualquier tipo de viaje, una vez decidido el destino hay que buscar las mejores fechas para ir allí. Así como preparar la documentación necesaria, más aún si va a ser un viaje de larga duración. Y solventar temas prácticos como alojamiento o vacunas.

También es muy importante documentarse sobre lo que vamos a visitar, ya que pretendemos que ese lugar o lugares activen nuestra creatividad. Y cuanto más sepamos sobre él, más cercanos nos sentiremos.

Una vez organizado lo básico, lo mejor es dejarse llevar por las sensaciones. Esa libertad para improvisar sin duda es clave en un viaje creativo.

Viajar en soledad

Otra condición básica de un viaje creativo es hacerlo en solitario. Cualquier viaje en solitario nos descubre cosas de nosotros mismos, y eso sin duda es lo más inspirador de todo. Más que por los agentes externos, la inspiración surge de nuestro interior. Así que es mejor estar concentrados estemos en nosotros mismos.

Eso no significa que no nos relacionemos. Todo lo contrario. Aunque habrá quien busque la soledad más absoluta para escribir o pintar. En general, en un viaje creativo buscamos que lo que visitamos nos influya, y parte de esa influencia nos pueden llegar de las personas que allí viven o de otros viajeros.

Materiales de trabajo

Viajero con una tablet

Tal vez la inspiración nos llegue en un avión, mirando un paisaje o en la cama de un hotel. El caso es que habrá que apuntar o abocetar lo que surja de la mente. Este es el objetivo de un viaje creativo.

Así que siempre hay que cargar con nuestras herramientas de trabajo, que pueden ser muy variadas: papel, lápices de colores, acuarelas, cámara de fotos, portátil…

Apertura de mente

Quizás el mejor consejo para emprender un viaje creativo es que vayáis con la mente abierta, sin ideas preconcebidas. Dejad que os influyan los territorios y gentes que visitáis, que os digan lo que os tengan que decir, que dejen su poso.

Así, a la vuelta a casa veréis como surgen las nuevas ideas, no las que esperabais, ¡otras nuevas! Si es así, vuestro viaje creativo habrá sido un éxito.