7 consejos para hacer un viaje antiestrés

Edith Sánchez · 20 abril, 2019
La clave de un viaje antiestrés es generar las condiciones para que se trate de una experiencia tranquila, que no implique mayores preocupaciones. Hacer un viaje de estos, de vez en cuando, es necesario para la salud física y mental.

Un viaje antiestrés es el que se realiza para descansar, relajarse y divertirse. Es encontrar bienestar mejorando tu estado físico, mental y emocional. Para ello, existen muchos planes disponibles, a elegir según tus preferencias.

Como recomendación general, evita los viajes saturados de actividades. Lo más importante es hacer un viaje tranquilo y poniendo distancia con todo lo que te genera estrés.

También es necesario que tengas una buena actitud para que tu  experiencia sea agradable y, en verdad, puedas descansar. Sigue estos siete consejos para hacer un verdadero viaje antiestrés.

1. Dejar rutinas desagradables con un viaje antiestrés

Viajero leyendo en un viaje antiestrés

Para hacer un viaje antiestrés es recomendable ausentarte mental y emocionalmente de obligaciones, compromisos y responsabilidades. Si bien siempre existen cosas de las que no nos podemos evadir por completo, es necesario descansar. Intenta dejar de lado todo lo que implique cargas innecesarias.

El propósito es apartarte de las rutinas desagradables y monótonas del trabajo, estudio y del hogar. Viajar es una de las mejores maneras de relajarte y gozar con otras actividades diferentes. Así que, simplemente, desconecta.

2. Disfrutar de un entorno diferente

Rodearte de un entorno tranquilo, relajante y agradable es importante para disfrutar de un viaje antiestrés. Lo mejor es darte la oportunidad de estar en un lugar geográfico distinto, ya que esto aumenta tu motivación.

El contacto con la naturaleza, la playa, el mar y el sol ayudan a mejorar tu estado de ánimo. Todos esos factores producen un efecto relajante y tranquilizador. También es conveniente rodearte de personas, actividades y ambientes que te aporten seguridad y serenidad.

3. Mente y actitud positiva en un viaje antiestrés

Viajera feliz en Escocia

Es recomendable tener la actitud y el propósito de estar bien, aunque surjan dificultades. Si tu decisión es tener una actitud positiva, nada te hará perder la paz. Por eso, evita tener una mentalidad radical o terca en las cosas, pues ello te perjudica.

Lo mejor es ser flexible y adaptarse a cualquier circunstancia. De la misma, forma elimina la rigidez, las exigencias y el control.

Un viaje antiestrés es cambiar el estilo de vida y las rutinas agitadas para hacer las cosas con calma. Por eso, tu itinerario no puede tener exigencias o prácticas estrictas. Se trata de dejar fluir y de que nada se convierta en obligación.

4. Autocuidado para cuerpo y mente

El autocuidado es fundamental si deseas recargar baterías con un viaje antiestrés. Cuidarte a ti mismo durante tu viaje es saber que debes dormir lo suficiente. El reposo es reparador y ayuda al alivio físico y mental. Dormir relajadamente hace que el cuerpo recobre todas sus energías y funciones de manera positiva.

Igualmente, es necesario alimentarte bien, de forma equilibrada y sin excesos. También se aconseja realizar las actividades que más te gusten y diviertan: practicar deportes, hobbies, caminar, nadar o lo que más te agrade. Así mismo, hacer yoga, meditar, ir al spa y tener sesiones de masajes es muy recomendable.

5. Conectarte contigo mismo

Mujer mirando el horizonte en un viaje antiestrés

Aunque actualmente desconectarse de la tecnología resulte difícil, es sano hacerlo. Cada día vivimos más bombardeados por las redes sociales, los equipos tecnológicos y las comunicaciones virtuales.

Sin embargo, si quieres un viaje antiestrés, lo conveniente es conectarte, pero contigo mismo. Viajar te invita a vivir una aventura real y placentera en el aquí y el ahora.

Solo tienes que reservar algunos lapsos para apagar equipos y dedicarte a pensar en ti, reflexionar y meditar. Puedes dedicarte a conversar o compartir plácidamente con tu pareja, tus hijos o amigos. También darte la oportunidad de conocer e interactuar con otras personas diferentes.

6. Planear tu presupuesto

Realizar un viaje antiestrés supone previamente planear tu presupuesto económico. De esta manera, puedes estar seguro del dinero que vas a invertir, sin limitaciones pero con mesura.

Esto implica tener en cuenta posibles gastos adicionales o imprevistos que puedan surgir. Sin embargo, esto no debe ser motivo de angustia ya que, por el contrario, se trata de una medida preventiva para evitar dificultades.

7. Practicar la tolerancia, imprescindible en un viaje antiestrés

Para tener éxito en un viaje antiestrés debes mentalizarte de que vas a hacer todo lo posible para prevenir conflictos. Se requiere tener el propósito de ser paciente y tomarte las cosas con calma porque es natural que en ocasiones no todo salga como se espera.

Practicar la tolerancia es ser flexible y adaptarte a cualquier situación. Respetar, aceptar las diferencias y evitar ser radical o estricto en lo que haces. Es tener una actitud abierta y comunicar asertivamente lo que piensas y sientes de manera serena.