Conoce el Bosc de les Fades en Barcelona

· 20 marzo, 2018
Vamos a visitar un lugar mágico, lleno de hadas, duendes y seres fantásticos. Es el Bosc de les Fades, una cafetería muy particular de Barcelona.

Barcelona es una de las ciudades más turísticas de Europa. Todo el mundo la conoce, aunque sea de oídas por motivo del fútbol o por la belleza de sus calles y algunos de sus edificios. Pero la Ciudad Condal tiene rincones llenos de encanto, algunos de intrigantes y misteriosos, como el Bosc de les Fades. ¿Te vienes a conocerlo?

El Bosc de les Fades, un lugar mágico

Si pudiéramos describir este lugar con pocas palabras diríamos que es como hacer un viaje en el tiempo. Su decoración te lleva a la infancia, a los cuentos de hadas y a las historias de gnomos. Sin duda, un lugar en el que el misterio y la magia son los protagonistas. Pero vamos a conocerlo más a fondo.

Bosc de les Fades
Bosc de les Fades – museocerabcn.com

¿Qué es el Bosc de les Fades?

El Bosc de les Fades es una cafetería de día, un bar de copas de noche. Está ubicado en pleno centro de Barcelona, al lado izquierdo de las Ramblas. No necesitas tomar nada en el bar para poder disfrutar de su variada y original decoración, aunque te recomendamos hacerlo para deleitarte con ella y no perder detalle.

“La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas.”

-Hans Christian Andersen-

Cómo es el Bosc de les Fades

Ninfa en el Bosc de les Fades
Ninfa – Enric Rotllant / Flickr.com

Cuando entres en este local te llamará la atención la oscuridad que lo envuelve. Sin importar si es de noche o de día, parece de noche siempre en el Bosc de les Fades. Quizá para que los gnomos y las hadas no se despierten. 

Las mesas están empotradas en unos árboles artificiales diseñados de manera perfecta, que imitan a la perfección a los de verdad. Puedes sentarte alrededor y bajo ellos mientras disfrutas de un café o una bebida y  escuchas el sonido de las cascadas que hay en el establecimiento.

Sí, una pequeña cascada con un lago diminuto habitada por un hada es parte de la decoración de este lugar tan atípico pero encantador. Está escondido en un rincón tras los árboles, pero si cierras los ojos y escuchas con atención, podrás seguir el sonido del agua y llegar hasta ella.

Ya te vas haciendo una idea de que todo el lugar en conjunto parece un bosque de los de antes, de los que nos detallaban en leyendas y cuentos, habitado por hadas y gnomos. Un paseo increíble a nuestra infancia. Una vez que entres, difícilmente querrás salir.

Qué más te encontrarás en el Bosc de les Fades

Además de la exuberante vegetación, podrás disfrutar de un cielo estrellado artificial que parece real. Uno de los motivos por los que la oscuridad del lugar será lo primero que te llame la atención al entrar en este lugar.

Bosc de les Fades
Bosc de les Fades – museocerabcn.com

Hay rincones con enanitos y otros elementos decorativos fantásticos, tal como aparecían en los bosques de los cuentos que leíamos o nos leían de pequeños. Mientras lo visitas no podrás evitar pensar en personajes inolvidables como Pinocho, Blancanieves o sus siete inseparables enanitos. Ya te decíamos, es un viaje a nuestra infancia.

Sin embargo, una de sus esquinas se sale de la armonía de la decoración, pero le da un toque aún más misterioso. Se trata de una habitación al más puro estilo de los años 20, con cabecero de hierro y mecedora de madera en el que hay una mujer levitando en una esquina. No se conoce la historia de este rincón, pero seguro que te pone los vellos de punta.

Si viajas a la ciudad, no dejes pasar la oportunidad de visitar el Bosc de les Fades, un lugar increíble que merece la pena. Por su extenso horario de 10 a 1 horas, podrás encontrar, dependiendo del horario, público de todo tipo, así que es ideal para ir también con niños. Por supuesto, prepara la cámara, no te cansarás de hacer fotos.

Y si quieres aprovechar aún más el tiempo, puedes visitar el Museo de Cera de Barcelona, que está justo al lado. Un plan estupendo para disfrutar de una de las atracciones más singulares de Barcelona.

Fotografía de portada:  Jose CP / Flickr.com