La Cibeles, la fuente más famosa de Madrid

La Cibeles es la fuente más famosa de Madrid, fuente que da nombre a la plaza en la que se encuentra y que es uno de los lugares más fotografiados de la capital española.

Aunque no hayas estado nunca en Madrid, seguro que has escuchado hablar de la Cibeles, la fuente situada en el centro de la plaza a la que da nombre. En ella se celebran victorias deportivas y, sin duda, es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. ¿Te gustaría conocerla más a fondo? Pues te acercamos a ella.

Historia de la Cibeles

Cuando en Europa surgió el movimiento de la Ilustración, se produjeron muchos cambios en los países europeos. Este movimiento motivaba a realizar cambios políticos, ideológicos y también en el arte, con el fin de revisar los cánones sobre la mitología griega y romana que durante años habían estado establecidos.

La Cibeles en Madrid
La Cibeles – Rob Wilson

Después de su estancia en Italia y muy influenciado por este movimiento, Carlos III estaba decidido a llevar a cabo cambios en España que la colocaran a la altura de otros países. Y entre esos cambios estaba el embellecimiento de la capital, de Madrid.

De esta manera, solicitó arquitecto Ventura Rodríguez el diseño de una gran fuente neoclásica, que sería única en el país. No obstante, no fue él solo quién participó en tan colosal proyecto, sino que estuvo acompañado por Francisco Gutiérrez y Roberto Michel. El primero esculpió los leones que llevan el carro de la diosa, obra de Roberto Michel.

Los tres trabajaron en equipo, cada uno de ellos puso su granito de arena creando una obra magistral y que aún hoy sigue siendo exclusiva e incomparable. Una obra con más de dos siglos de historia, ya que se realizó entre 1777 y 1782.

Su diseño y posición original

Plaza de Cibeles en Madrid
Plaza de Cibeles – S-F

Parece ser que la fuente, en un principio, se iba a instalar en los jardines del palacio de La Granja de San Ildefonso. Aunque aunque más tarde se creyó conveniente colocarla en el entonces recién remodelado Paseo del Prado. Estaría justo frente al Palacio Buenavista y mirando a la fuente de Neptuno.

Años más tarde, en 1895, la fuente se trasladaría al lugar en el que hoy se encuentra, en el centro de la plaza, de espaldas a la Puerta de Alcalá y sobre una plataforma de varios peldaños. Una decisión que no fue del gusto de los madrileños, pero las autoridades no cedieron y, de hecho, ese sigue siendo el lugar en el que hoy podemos disfrutar de ella.

“Madrid rebosa literatura, poesía y música por sus cuatro costados, tanto, que ella misma es un personaje literario.”

-Ernest Hemingway-

¿Tuvo algún uso la fuente de Cibeles?

Detalle de la Cibeles
Detalle de la fuente – Jorge Mezcua / Flickr.com

Aunque hoy solo sea un maravilloso elemento ornamental, lo cierto es que sí, que la fuente se usó como tal durante años. De ella surgían dos caños de agua potable de los que se abastecían muchos ciudadanos y de los que los aguadores recogían agua para llevar hasta algunas casas. El pilón se usaba como fuente para las caballerizas.

La fama de esta fuente fue tal que incluso se afirmaba que tenía propiedades curativas. Como los caños estaban en un lugar complicado, se decidió añadir un par de figuras que harían de surtidores y que eran más accesibles. Estas desaparecerían poco después, cuando la fuente cambió de lugar.

Fue la nueva ubicación en medio de la plaza la que acabó con la que había sido la función de la fuente de la Cibeles. Dejó se servir para el abastecimiento y pasó a ser un elemento ornamental.

Algunas curiosidades

Fuente de la Cibeles en Madrid
La Cibeles – S-F

Desde su posición privilegiada, la Cibeles ha sido testigo de acontecimientos importantes de la historia española. Pero también ha sufrido daños y ha sido objeto de actos vandálicos. Durante la Guerra Civil se recubrió con sacos de arena para impedir que las bombas acabaran con el monumento que, de hecho, solo sufrió algunos despecfectos.

Y en dos ocasiones le han arrancado la mano a diosa, en 1994 y 2002. En una de ellas apareció y se pudo recolocar en su lugar. No ocurrió así la otra vez que mutilaron a la figura, nunca se llegó a encontrar la mano, de modo que hubo que hacer una nueva.

Ya ves que incluso los monumentos más conocidos, y a veces a los que menos importancia damos porque siempre han estado ahí, tienen la historia más sorprendente que te puedas imaginar. Estamos seguros de que te ha gustado mucho la de la fuente de Cibeles. ¿Verdad?

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