El castillo y Parador de Cardona: historia y leyendas

Patricia Hernández · 9 enero, 2019
Como otros muchos castillos, el de Cardona es hoy Parador de Turismo. Pero tiene algo especial: una curiosa leyenda y fenómenos extraños en una de sus habitaciones.

El castillo y Parador de Cardona es el mayor atractivo de este municipio catalán, junto a la Montaña de Sal. El lugar, además, está envuelto en leyendas que puedes conocer de primera mano a través de una visita teatralizada. No obstante, nosotros te la contamos, y también la historia de esta fabulosa construcción. ¿Nos acompañas?

Historia del castillo de Cardona

El castillo de Cardona se construyó en el año 886 por orden del conde Wilfredo el Velloso. Después de servir de residencia oficial a los señores de Cardona, cobró un gran protagonismo en la guerra de sucesión española. Y es que tras el asedio de 1714 se entregó a las tropas borbónicas.

Ya en la actualidad, parte del castillo de Cardona está ocupado por un Parador de Turismo: un hotel de cuatro estrellas que se inauguró a finales del siglo XX. Desde entonces ha obtenido diversas e importantes distinciones, como el de ser uno de los mejores hoteles-castillo de Europa.

La leyenda del castillo de Cardona

Parador de Cardona por la noche
Parador de Cardona – Paradores / Wikimedia Commons

Existe una leyenda en torno al castillo de Cardona. El escenario es la torre de la Minyona. Es una torre de origen medieval y reducida a la mitad de su altura original, que era de casi 20 metros. Su aspecto actual es consecuencia de la Guerra del Francés, en 1812, momento en el que el piso superior se eliminó.

Centrándonos en la leyenda, cuenta que en el castillo se celebró una fiesta a la que asistió el príncipe musulmán Abdalà por invitación del duque de Cardona. La hija de este, Adalés, paseaba por los jardines cuando el bereber salió a dar una vuelta. Ambos se encontraron y se enamoraron, jurándose amor eterno.

La noticia no sentó bien al duque de Cardona. Decidió castigar a su hija encerrándola para siempre en la torre del castillo. Solo tendría contacto con el sirviente que le daba de comer y que sería ciego y mudo para que no pudieran entablar conversación alguna. Mientras, a Abdalà le prohibió volver a sus tierras y le declaró la guerra.

Un día, el duque de Cardona, tras escuchar los consejos de los nobles, accedió a perdonar a Adalés. No obstante, cuando llegó al castillo le comunicaron que la joven había muerto de amor y de pena.

Cuenta la leyenda que a las doce de la noche se puede ver a Abdalà cabalgando hacia la torre para buscar a su amada.

Habitación 712 del Parador de Cardona

Interior del castillo y Parador de Cardona
Interior del castillo de Cardona

Como consecuencia de la leyenda anterior, en la habitación 712 del Parador de Cardona se han presenciado fenómenos paranormales. Por ejemplo, se han encontrado los muebles juntos en el centro de la estancia, se han escuchado ruidos cuando no se hospedaba nadie en ella o se han percibido espíritus.

La habitación 712 permanece, por tanto, cerrada a los clientes. Pero se puede dormir en ella si el cliente lo solicita expresamente. Algo que solo los más osados intentan.

De hecho, aquellos que se han atrevido a alojarse en esa habitación han indicado que les ha costado conciliar el sueño o que han pasado una noche intranquila. Eso sí, solo unos pocos han sentido presencias extrañas.

Visita el castillo y Parador de Cardona

Parador de Cadona
Recinto del parador

Independientemente de su historia y su leyenda, el castillo y Parador de Cardona cuenta con una arquitectura notable. Tiene lugares destacados, como el patio de armas o Patio Ducal, el claustro o la casamata, antiguo polvorín y almacén de armas. No puedes dejar pasar la oportunidad de conocerlo.

Para acceder y disfrutar de una visita guiada en castellano hay que acudir los sábados y domingos a las once de la mañana. Los días cambian a los martes y viernes en caso de ir en grupo. Igualmente, se debe reservar con antelación.

En cuanto al precio, la entrada general cuesta 6 euros. Para los menores de entre 7 y 16 años y para los mayores de 65 el precio es de 4 euros. Solo pueden acceder de forma totalmente gratuita los niños que no superen los 6 años de edad.