Las calas más bonitas de la isla de Mallorca

· 26 abril, 2017

Si eres un viajero que adora el mar y la playa, seguro quieres conocer a los magníficos arenales de la paradisíaca isla de Mallorca. Pero decidir qué playas o calas visitar, no será fácil. Mallorca cuenta con 262 playas y las hay de todo tipo: calas solitarias, bahías rocosas o playas de arena para el disfrute familiar. Para ayudarte, te contamos cuáles son las calas más bonitas que no te puedes perder de esta isla.

Las calas más bonitas de la isla de Mallorca

1. Cala Agulla

Cala Agulla en Mallorca
Cala Agulla – Pawel Kazmierczak

A Cala Agulla la encontramos en el municipio de Capdepera, a unos 80 kilómetros de distancia de Palma. Se trata de un arenal de 520 metros de largo por 50 metros de ancho que se encuentra rodeado de pinos y montañas, con aguas cristalinas de tonos azul claro.

Sus aguas la convierten en la cala ideal para el nado o la práctica de deportes acuáticos. Cuenta con todos los servicios, un pequeño bar, kiosco para alquiler de equipos y parking. Desde Cala Agulla puedes caminar hasta Cala Mesquida, encontrándote en el camino la Cala Moltó.

2. Portals Vells

 

Portals Vells en Mallorca
Portals Vells – Val Thoermer / Shutterstock.com

Se trata de un conjunto de playas y calas muy popular entre los residentes de Mallorca. Se encuentran en la localidad de Calvià y es muy concurrida por grupos familiares gracias a sus finas arenas, aguas cristalinas y las numerosas cuevas que se pueden explorar en ella.

Son cuatro las calas que componen este precioso lugar: la cala del Mago, las dos calas de Portals Vells y la cala de La Cantera. En ellas se pueden encontrar todos los servicios y un puerto deportivo. No dejes de visitar estas calas en verano, cuando los grandes y lujosos yates adornan sus cristalinas aguas.

3. Sa Calobra

Sa Calobra en Mallorca
Sa Calobra – Antxon

La cala de Sa Calobra, es una de las más hermosas de la isla de Mallorca. Mucho tiene que ver su ubicación, enclavada entre dos inmensos acantilados con una altura de 200 metros metros, en plena Sierra de la Tramontana.

Esta playa de grava tiene apenas 25 metros de largo. Se puede llegar por medio de las embarcaciones que parten desde Soller, o en coche recorriendo carreteras sinuosas que muestran preciosos paisajes atravesando los acantilados. Finalmente, luego de un recorrido a pie de unos 300 metros que incluye el paso por un túnel, te encontrarás con este precioso paraíso natural.

4. Cala Varques

Cala Varques en Mallorca
Cala Varques – vulcano

La Cala Varques se encuentra al oriente de la isla de Mallorca, a 12 kilómetros del pueblo de Portocristo. Está rodeada de preciosos pinares. Como tesoro, cuenta con galerías subacuáticas que son el paraíso para los espeleólogos.

Su difícil acceso es uno de sus atractivos. Para llegar se debe caminar unos 20 minutos, pero la recompensa a este esfuerzo serán unas aguas cristalinas color turquesa, tranquilidad, paz y mucha belleza.

5. Cala Mondragó

Cala Mondragó en Mallorca
Cala Mondragó – Cala Mondragó

La Cala Mondragó está en el perímetro costero de Santanyí, un paraíso de preciosas calas de aguas cristalinas. De todas, Cala Mondragó es la menos concurrida. Se encuentra a 5 kilómetros de S’Alqueria Blanca.

Fue declarada Parque Natural en 1992 por el Govern de les Illes Balears y tres años después, la Comunidad Europea la nombró Área de Especial Interés para las Aves.

6. Cala Llombards

Cala Llombards en Mallorca
Cala Llombards – Tommie Hansen / Flickr.com

Situada entre un pinar y unos acantilados, esta pequeña cala está protegida del viento y es muy accesible. Además, aunque no tiene mucha longitud, la arena se interna bastante entre la arboleda. De aguas transparentes y normalmente tranquilas, es perfecta para disfrutar en familia.

“Una vez al año, ve a algún lugar en el que no has estado antes.”

– Dalai Lama –

7. Formentor

Formentor en Mallorca
Formentor – Juanjo Tugores

Esta preciosa playa se encuentra en la península de Formentor. Se trata de una playa estrecha, rodeada de pinos y de las aguas cristalinas del Mediterráneo. Está dividida en varias zonas: L’espigó, La veranda y Platja Mar.

Sus aguas son poco profundas, incluso a medio kilómetros de la orilla. Esto la convierte en la playa ideal para los que se aventuran al nado por primera vez. Su mar transparente y en calma es perfecto para la practica del snorkel. Para completar, desde ella se obtienen unas maravillosas vistas de la bahía de Pollensa.