Cala Ratjada, disfruta de la playa en Mallorca

Cala Ratjada es una localidad pintoresca y encantadora. Su puerto pesquero es el segundo más importante de Mallorca y su especial ubicación entre el mar y los bosques de pinares lo convierten en un lugar de contrastes geográficos. Te invitamos a descubrir juntos este bello pueblo mallorquín.

Cala Ratjada, pintoresco y tradicional

Cala Ratjada se encuentra en el extremo más oriental de la isla de Mallorca. Forma parte de Capdepera, un municipio que se encuentra a unos 80 kilómetros de Palma. Este antiguo puerto de pescadores ha sufrido un boom turístico en los últimos años, pero ha sabido mantener su encanto y estructura tradicional.

Cala Ratjada
Cala Ratjada – Dirk Vorderstraße / Flickr.com

Dada su cercanía de Mallorca y Menorca, su historia está ligada a la economía mallorquina. Incluso cuando hace buen tiempo, desde Cala Ratjada pueden observarse Menorca y Ciutadella.

Ofrece al turista muchos encantos, además de su historia y carácter, que se han conservado intactos. Sus extensos paseos marítimos repletos de terrazas y restaurantes, sus comercios, el encanto de sus calles y su variedad gastronómica hacen de Cala Ratjada un lugar difícil de olvidar.

“La vida es como son los viajes, no es lo que uno vivió , sino lo único que uno recuerda,  y como lo recuerda para contarlo.”

-Gabriel García Márquez-

Qué ver en Cala Ratjada

1. Puerto de Cala Ratjada

Puerto de Cala Ratjada
Puerto de Cala Ratjada – Dirk Vorderstraße / Flickr.com

Desde el siglo XVII, el puerto de Cala Ratjada fue un puerto pesquero especializado en la pesca de patinaje y langosta. Desde 1960, con la llegada y el desarrollo del turismo, se ha convertido en un puerto deportivo donde se practican actividades de ocio.

Sin embargo, todavía pueden verse algunos barcos tradicionales, los llaüts y arrastreros más modernos, junto a yates de lujo que ofrecen excursiones por los alrededores.

2. Faro de Capdepera

Faro de Capdepera en Cala Rajada
Faro de Capdepera – Wilfried Schnetzler /Flickr.com

El faro de Capdepera se encuentra a dos kilómetros de Cala Ratjada, situado en la punta más oriental de la isla de Mallorca. Fue inaugurado en 1861 y contaba con un aparato giratorio que suministraba luz blanca con destellos cada 2 minutos con un alcance de 18 millas.

Fue modernizado en varias ocasiones hasta que el 1961 su luz fue cambiada a lámpara cuando llegó la electrificación. En 1970 entró en servicio la instalación actual, tras la sustitución de todos los equipos. En la visita al faro, además de conocer su historia, podrás disfrutar de bellas vistas de Punta Nati y Dartuch, en la costa menorquina.

3. Cuevas de Artá

Cuevas de Artá en Cala Ratjada
Cuevas de Artá – Michal Kosacky / Flickr.com

Las formaciones naturales de las cuevas de Artá sorprenden por su belleza. Esta cueva prehistórica tiene una estalagmita de 22 metros de altura, que es conocida como la “Reina de las Columnas”. Vale la pena visitarla e impresionarse con sus increíbles formas.

4. Palacio de Can March

El palacio de Can March es una visita bastante interesante. Se encuentra sobre un monte, rodeado de jardines en el que se pueden ver numerosas esculturas. Fue construido a principios del siglo XX sobre la antigua Torre Cega, del siglo XV, y pertenece a la conocida familia March.

5. Sa Torre Cega

Sa Torre Cega (en español ‘la Torre Ciega’) es uno de los monumentos más significativos de Cala Ratjada. Su nombre se debe a que era la única torre que no se podía ver desde las atalayas próximas. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando esta construcción militar de vigía formaba parte del entramado defensivo del pueblo.

En 1915 los terrenos fueron adquiridos por la familia March, quienes encargaron la construcción de una villa de recreo familiar. En los años 60 sus jardines fueron remodelados por el paisajista inglés Russell Page, quien le agregó una gran colección de esculturas contemporáneas que pueden verse en la actualidad.

6. Playas de Cala Ratjada

Cala Agulla en Cala Ratjada
Cala Agulla – Pawel Kazmierczak

Cala Ratjada cuenta con playas idílicas dignas de disfrutar. Destaca Cala Agulla, una playa de arena blanca en contraste con aguas azules y cristalinas que dejan a más de uno sin aliento. Además, cuenta con un bello entorno natural donde predominan los pinos que está declarado Área Natural de Especial Interés.

Seguimos con la playa Son Moll que se encuentra muy cerca del centro del pueblo. Su fácil acceso la convierte en una de las más visitadas de la zona y tiene muy buen ambiente.

Finalmente, tenemos Cala Gat, muy diferente, es una pequeña calita rodeada de pinos, ideal para relajarte sobre la arena blanca y disfrutar de la brisa marina y del sol.

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