Cabo Mizen en Irlanda: donde el mar se encuentra con el cielo

Álvaro Gómez · 17 marzo, 2019
Las aguas del Atlántico chocan con fuerza en los acantilados de este cabo, al que se considera el punto más al sur de Irlanda. Un lugar de una gran belleza, aunque no muy conocido.

Si por algo destaca la isla de Irlanda es por sus paisajes de infarto. Algunos son tan conocidos como la Calzada de los Gigantes o los acantilados de Moher. Pero hay otros muchos que no tienen tanta fama y son maravillosos. Es el caso del lugar que vamos a visitar. La belleza del cabo Mizen te va a sorprender.

El cabo Mizen se encuentra en una de las pequeñas penínsulas que rodean la isla. Está en el distrito de Carbery y, a pesar de no ser tan frecuentada por turistas, esta zona de grandes acantilados no tiene nada que envidiar a otras cercanas.

Visitarla es una buena forma de descubrir del litoral de Irlanda lejos del bullicio de las zonas turísticas. Podrás disfrutar con tranquilidad de un paisaje espectacular. Eso sí, si te dan vértigo las alturas puede que pases un mal rato al cruzar el puente o al acercarte a los grandes acantilados.

Las peculiaridades del cabo Mizen

Acantilados del cabo Mizen
Acantilados del cabo Mizen – Eskling / Flickr.com

Si por algo se conoce el cabo Mizen es porque es uno de los extremos de la isla, es el punto que se ubica más al sur. De hecho, cuando se habla de geografía y se menciona la longitud más larga de punta a punta de Irlanda, lo que se mide es la distancia entre el cabo Fair y el cabo Mizen o, en su defecto, del cabo Malin al cabo Mizen.

A pesar de esta creencia, la realidad es distinta. Aunque el cabo Mizen se encuentra prácticamente en el extremo sur de la isla, el que de verdad ostenta esta característica de ser el que está más al sur es el cercano cabo Brow.

Como mencionábamos, otra de las peculiaridades de este lugar es la escasa afluencia de visitantes. Los turistas que quieren conocer los mejores paisajes del litoral de Irlanda suelen visitar el condado de Kerry, por lo que el resto de zonas quedan más despejadas.

Esto hace que tu visita al cabo Mizen sea mucho más tranquila y especial. Podrás conocer todos sus secretos sin más compañía que la que tú hayas elegido para tus vacaciones en Irlanda.

Qué ver en el cabo Mizen y sus alrededores

Playa de Barleycove
Playa de Barleycove – Eskling / Flickr.com

En el cabo Mizen podrás ver el último vestigio de civilización allí donde la tierra cede protagonismo al océano. Nos referimos al faro, que regala unas fotografías panorámicas asombrosas, propias de un cuento. También hay una estación meteorológica y una estación de señalización, esta última con un museo en su interior.

En la península donde se encuentra el cabo Mizen hay varios pueblos que se levantan en un entorno de enorme belleza. En el interior de la península están Goleen, Schull y Ballydehob. Pero también puedes visitar otros que sirven de entrada, como Durrus, donde puedes parar a tomar una tapa de su tradicional queso.

Antes de conocer el cabo Mizen, puedes ver otros lugares tan maravillosos como la playa Barleycove. Está cerca de otro pueblo que debes visitar, Crookhaven. Esta playa está repleta de dunas de arena, que son hogar de varias especies animales, sobre todo de aves. Por esta razón, está considerada un Área Especial de Conservación.

El puente

Puente sobre los acantilados de Mizen
Puente sobre los acantilados – Johnny Graber / Flickr.com

Para llegar al último peñón del cabo Mizen hay que cruzar un puente de hierro que a nadie deja indiferente. Pasar sobre los grandes acantilados por él requiere de cierta valentía. Pero quien se atreva tendrá su premio, pues podrá disfrutar de unas vistas espectaculares.

Para pasar por el puente, antes hay que visitar el museo que ya hemos mencionado. En él aprenderás todo sobre la historia de la península y la importancia de los fareros en esta parte de Irlanda. El precio no es elevado y esta experiencia se convierte en una buena forma de complementar tu visita al cabo Mizen.

Lo más interesante de este lugar son las vistas de los acantilados. Pasear junto a ellos, o simplemente sentarte mientras escuchas la brisa del mar o ves como rompen las olas en la costa, es la verdadera esencia en tu visita al cabo Mizen.