Descubre Baalbek y sus fabulosos templos

28 Diciembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Armando Cerra
Los templos de Baalbek desprenden arte, pero también muchos misterios todavía sin resolver. No obstante, no hace falta descubrirlos para sentirse abrumado en un lugar tan especial.
 

Los templos de Baalbek son una de esas joyas ocultas en Oriente Próximo. Hablamos de unos vestigios cargados de historia, de leyendas y también de conflictos. Baalbek y sus fabulosos templos se hallan en Líbano, un país por el que se han sucedido las guerras y las ocupaciones lo largo de los siglos, casi hasta nuestros días. Por ello, no siempre ha sido fácil visitar este patrimonio esplendoroso.

Visitar los templos de Baalbek

Templo de Baco
Templo de Baco

Hoy en día, un país como el Líbano está en paz y el turismo cada vez es mayor allí. Si bien, es bueno recordar que la última guerra libanesa se libró en 2006 y que por entonces también Baalbek sufrió bombardeos.

Además, siempre hay que mencionar la ubicación de esta ciudad. Por un lado, está a unos 90 kilómetros de la capital libanesa, Beirut, hacia el este del país, concretamente, en el valle de Beka. Por otro lado, este valle se encuentra a menos de 40 kilómetros de Siria.

No  hay que obviar que Siria es un país inmerso en una larga guerra y que es un destino nada recomendable. Algo que también se podía decir hasta hace no mucho de Baalbek, ya que se convirtió en uno de los refugios de los musulmanes chiitas de Hezbollah.

 

5000 años de historia

Los arqueólogos ubican los orígenes de esta ciudad en el tercer milenio antes de Cristo, cuando sería una ciudad fenicia llamada Baal. Por entonces, ya habría aquí un templo donde se veneraba a un dios que representaba la fuerza y tenía cuernos de toro.

Estas creencias perduraron hasta el siglo IV antes de Cristo, cuando llegó el gran Alejandro Magno, y rebautizó la ciudad como Heliópolis, fundiendo ese viejo culto con el de rendir homenaje al Sol.

Más tarde fueron los romanos los que conquistaron el territorio y mantuvieron su importancia religiosa. Incluso la multiplicaron, construyendo los fastuosos templos de Baalbek, nombre que, precisamente, apareció en esa época. Unos templos de apariencia increíble, donde se pueden ver las piedras más grandes y pesadas que jamás ha labrado el hombre.

Los enigmas de Baalbek

Ruinas de Baalbek
Templos de Baalbek

Ya es un gran enigma saber porque la todopoderosa Roma mantuvo aquí un grandioso centro religioso. Pero todavía es más misterioso descubrir cómo se construyó. Y es que aquí hay una serie de piedras y columnas grandiosas de 500, 800 y hasta 1000 toneladas.

 

¿Cómo se trajeron las piedras hasta aquí? ¿Cómo se colocaron en su posición definitiva? No hay ninguna explicación fiable al respecto. Por eso, sobre Baalbek hay tantas teorías rocambolescas como las puede haber sobre las pirámides de Egipto.

Baalbek: la ciudad de los templos

La larga historia de Baalbek y las numerosas civilizaciones y creencias que aquí se han asentado durante cinco milenios hacen que se puedan ver infinidad de templos, aunque los más famosos son los tres grandiosos de época romana: los templos de Jupiter, Baco y Venus.

El templo de Júpiter

Templo de Júpiter en Baalbek
Templo de júpiter

Ya el acceso hasta el mayor de los templos de Baalbek es espectacular. Hay que subir unas escaleras para poder atravesar lo que fueron los Propileos de la ciudad, su entrada monumental. Tras eso, se atravesaba un primer patio de forma hexagonal y luego otro grandioso que, obviamente, se denominaba Gran Patio.

Por fin, a una altura superior, estaba el templo de Júpiter. Era un templo rodeado por columnas, al estilo del Partenón, pero todavía más grande. Lamentablemente, solo quedan en pie seis de las más 80 columnas que tuvo. Y lo que todavía se ve es el Trilithon, la plataforma con las piedras gigantescas de las que os hemos hablado.

 

El templo de Baco

Templo de Baco
Templo de Baco

El de Baco era menor en tamaño, pero ahora es el más espectacular de todos los templos antiguos de Baalbek gracias a su mejor estado de conservación. Se distingue a la perfección toda su estructura arquitectónica.

Lo que no ha resistido tan bien el paso del tiempo ha sido su decoración escultórica. Esta era famosa en la Antigüedad por su exquisitez y su calidad artística.

El templo de Venus

De los grandes templos de Baalbek, el de Venus quedaba fuera de las murallas. Y también es diferente en su forma, ya que era de planta semicircular y fue aprovechado por los cristianos para honrar a Santa Bárbara, así que está muy cambiado.

En realidad, toda la ciudad ha cambiado, ya que las guerras y los terremotos han modificado mucho el aspecto de todo. Y no hay que olvidar los grandes expolios que ha sufrido, ya que se cuenta que, por ejemplo, en la basílica de Santa Sofía de Estambul hay piedras traídas desde Baalbek.

Pensad un momento: en un mismo artículo sobre esta ciudad en el territorio desértico del Líbano hemos citado también el Antiguo Egipto, la Atenas clásica, la Roma Imperial y la vieja Bizancio. Eso nos da idea de toda la magia e historia que atesora Baalbek.