Aysén en Chile, destino perfecto para los más intrépidos

Se trata de una de las 15 regiones en las que se divide Chile, en Sudamérica, y está ubicada en la zona de la Patagonia. Vamos a viajar a Aysén, la región con más cantidad de agua dulce del país y tercera a nivel mundial en lo que a hielos continentales se refiere. Sin dudas, un destino solo para intrépidos.

Aysén, de nombre incierto

No se sabe a ciencia cierta cuál es el origen del nombre. Una de las teorías más aceptadas es que se debe al vocablo huiliche (lengua local) “Achén” que quiere decir “desmoronado” o “retorcido”, en típica alusión a los fiordos de la región. La segunda también es una palabra nativa del idioma gununa kune que significa “rocas donde hay agua” por las numerosas fuentes acuíferas.

Parque Nacional Queulat en Aysén
Parque Nacional Queulat – Alberto Loyo

También se propone la idea de que la región toma su nombre de dos palabras en inglés: “ice end” o fin de los hielos. Esta expresión fue usada por el capitán Robert Fitz Roy, quien a bordo del navío HMS Beagle realizó una expedición a la zona (en la que se encontraba Charles Darwin) y marcó con esta frase su mapa. En la etapa de colonización se le decía “el aisén” al asentamiento.

Aysén, de los chonos a las colonias

La historia de esta región está relacionada con la tribu de los chonos, que vivían entre la cordillera de los Andes y el actual estrecho de Magallanes. Cuando los españoles llegaron a las costas chilenas en el siglo XVI se encontraron con pueblos nómadas canoeros, entre ellos los chonos y los alacalufes. En la parte continental habitaban los tehuelches.

Fiordo Aysén
Fiordo Aysén – Ada sin h / Flickr.com

El asentamiento europeo significó la desaparición de estas tribus, ya fuera por las enfermedades, por la esclavitud, por los asesinatos o por la migración (forzosa) hacia la isla de Chiloé.

La incorporación del territorio por parte de Chile comenzó a inicios del siglo XIX, aunque muy pocas personas vivían allí debido a la dureza de su clima. En 1924 se funda el Puerto Aysén y es en ese momento que cuando se asientan familias (antes solo había trabajadores aislados).

De paseo por Aysén

Este territorio de fisonomía desgarrada debido a los glaciares y fiordos tiene un clima bastante adverso: frío oceánico y según la zona lluvioso o seco. Una de las principales actividades de Aysén es el turismo. Los visitantes llegan aquí por sus parajes patagónicos y sus paisajes vírgenes completamente cubiertos de nieve e hielo.

Lago Leones es Aysén
Lago Leones – Mariano Mantel / Flickr.com

Aysen es un destino perfecto para los amantes de la aventura, en especial para aquellos que buscan practicar trekking este bosques, lagos, ríos, hielos milenarios y fiordos.

“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.”

– Jean-Jacques Rousseau –

Además, es una de las zonas más puras del planeta gracias a sus glaciares y la mitad de su territorio pertenece a Áreas Silvestres Protegidas. Entre ellas destacan el Parque Nacional Laguna San Rafael (Reserva de la Biósfera), el lago General Carrera (el más grande de Chile, de color turquesa) y el monte San Valentín (4058 metros, el más alto de la Patagonia).

Catedral de Mármol
Catedral de Mármol, Lago General Carrera – Wata51

Para conocer mejor la región de Aysén en Chile te aconsejamos que recorras la Carretera Austral. Es una verdadera ruta escénica en plena Patagonia con más de 800 kilómetros de extensión. Y ofrece no solo paisajes naturales, sino también pueblos y un gran patrimonio cultural.

Por ejemplo, en la ciudad de Coyaique se encuentra el Museo Regional de la Patagonia. Está dedicado a la paleontología, arqueología, geología, mineralogía, antropología e historia natural de toda la región. Como si no fuese suficiente, exhibe fotografías y objetos usados por los inmigrantes europeos.

Aysén es una región de una belleza espectacular, perfecta para quienes disfrutan con deportes de aventura y con el contacto directo con la naturaleza. Una región que merece la pena descubrir ¿No crees?

Categorías: Inspiraciones Etiquetas:
Te puede gustar