La arquitectura negra de Guadalajara, un viaje en el tiempo

Nos vamos hasta la provincia de Guadalajara para conocer una serie de pueblos encantadores y muy peculiares. Se trata de pueblos caracterizados por su arquitectura negra y que se alzan junto a la impresionante sierra de Ayllón. Existe una ruta que te lleva a descubrir estas maravillosas localidades y queremos hacerla contigo. ¿Nos acompañas?

La singular arquitectura negra en Guadalajara

Los pueblos negros, también llamados pueblos de arquitectura negra, reciben este nombre porque comparten una singularidad, todas las casas están construidas a base de pizarra negra, material que es extraído del propio entorno natural de la zona.

Roblecasa en arquitectura negra
Roblecasa – Alberto Loyo

Además de que las casas son negras, cuentan con una naturaleza sin igual. Esta combinación le brinda un valor etnográfico y arquitectónico incalculable a la zona, aspirante a ser Patrimonio de la Humanidad.

La ruta por los pueblos negros consta de dos partes. La primera parte se centra en los pueblos negros más representativos. Son cinco pueblos: Campillejo, Campillo de Ranas, El Espinar, Roblelacasa y Majaelrayo. Todos negros, salvajes y perfectamente conservados.

La segunda parte de la ruta, aunque muestra algunos pueblos negros como Valverde de los Arroyos y Umbralejo, se centra mayormente en la impresionante naturaleza de la zona. Las dos rutas salen desde Tamajón y lo ideal es dedicarle un día a cada una de ellas.

Primera parte de la ruta

Esta primera parte nos lleva por Campillejo, El Espinar y Campillo de Ranas para terminar en Majaelrayo, al pie del Ocejón. En Campillejo te encantará caminar por sus estrechas calles admirando las negras fachadas de las casas. La iglesia del pueblo es un exponente importante de esta arquitectura.

Campillo de Ranas – benjasanz

Luego seguimos hasta El Espinar, que además de sus casas oscuras, regala unas fantásticas vistas gracias a su ubicación. Continuamos hasta Campillo de Ranas, un pequeñísimo pueblo de unos 60 habitantes. Su escarpado y abrupto terreno le ha hecho vivir en un aislamiento. Aunque son pocos los caminos que te llevan a este bello pueblo, vale la pena llegar allí.

Se recomienda una parada en Roblelacasa y caminar por la calle de la Fuente. Esta calle está colmada de casitas de pizarra negra y decoradas con ventanas hechas de troncos. Otra parada recomendable es Robleluengo, uno de los conjuntos de edificios de pizarra más cuidadosamente conservados de la ruta.

Finalmente, visitamos Majaelrayo, ubicada hacia el norte de la ruta. Además del negro de sus casas, se puede admirar el pico Ocejón, con más de dos mil metros de altitud.

Segunda parte

Esta parte de la ruta sale también desde Tamajón hacia Valverde de los Arroyos. Se puede ver un cambio en el paisaje, con más colores y más frondosidad. La primera parada es Almiruete, donde además de su arquitectura negra destaca su Fiesta de las Botargas y Margaritas, que se celebra durante el carnaval.

Arquitectura Negra, Valverde de los Arroyos
Valverde de los Arroyos – M.Peinado / Flickr.com

Continuamos con Palancares donde la naturaleza es más protagonista, al punto que parece estar dentro de las casas. La naturaleza, el bosque y las pintorescas viviendas brindan una combinación de colores espectacular.

Llegamos hasta el plato fuerte de esta ruta, Valverde de los Arroyos, uno de los máximos exponentes de la arquitectura negra. Camina hasta la Plaza Mayor para que conozcas algunos de las mejores construcciones de pizarra negra, así como su iglesia parroquial, que data del siglo XIX.

Continuamos hasta Umbralejo, un pueblo negro que estuvo abandonado y fue restaurado para fines educativos. Hay cierto encanto en recorrer sus calles, no tan solitarias, y admirar la arquitectura negra de sus casas.

Culminamos con Zarzuela de Galve, un pueblo que mantiene algunas construcciones realizadas con pizarra y una bonita Plaza Mayor, perfecta para descansar tras finalizar la ruta.

Gastronomía de los pueblos negros

Valverde de los Arroyos
Valverde de los Arroyos – M.Peinado / Flickr.com

No te olvides de degustar la gastronomía de estos pueblos. Es imposible abandonar la ruta sin probar los platos típicos serranos, como asados, chuletillas encenizadas, calderetas y codillos.

También puedes probar perdices escabechadas, exquisitas judías, lomo o chorizo a la olla. No te pierdas el cabrito asado de Jadraque, con su famosa salsa jadraqueña. Entre la comida de caza destaca el jabalí estofado acompañado de setas.

“Importa el viaje, no la llegada.”

– T. S. Eliot –

Recorre la Ruta de los Pueblos Negros de Guadalajara. Su arquitectura negra, su espectacular naturaleza y su rica gastronomía harán que quieras regresar muy pronto.

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