Albi, una maravillosa ciudad medieval en el sur de Francia

· 27 abril, 2017

Ubicada al sur de Francia, tal vez no sea el destino más famoso del país. Sin embargo, os podemos asegurar que todo aquel que hace un viaje a Albi se queda francamente impresionado por los muchos atractivos que posee esta población de marcado carácter medieval y artístico. Ahora os intentaremos descubrir sus lugares más emblemáticos.

Albi, una ciudad llena de atractivos

Llamada la ciudad roja por la mezcla de ladrillo y piedra que caracteriza sus construcciones, además de su bello emplazamiento, Albi ofrece infinidad de atractivos.

1. La Catedral de Santa Cecilia

Catedral de Albi
Catedral de Santa Cecilia – sigurcamp

El corazón de Albi está en su catedral o Basílica de Santa Cecilia. Un grandioso edificio de ladrillo construido a lo largo de siglos, concretamente entre el XIII y XIV. Toda ella es un inmenso cofre de tesoros artísticos, tanto por su arquitectura como por sus pinturas, esculturas o elementos litúrgicos. Pero este templo es mucho más.

Se trata del monumental recuerdo de una de las fases más comprometidas por los que ha pasado la religión católica. Hablamos de la herejía de los cátaros. De hecho, en muchos materiales promocionales, toda la zona del entorno de Albi se hace llamar el País de los Cátaros. ¿Quiénes fueron los cátaros o albigenses? Pues los integrantes de una rama cristiana que en el siglo XIII fueron considerados herejes y muchos de ellos acabaron en la hoguera.

2. Palacio de la Berbie

Palacio de la Berbie en Albi
Palacio de la Berbie – Jacques VANNI

Muy cerca de la catedral se encuentra la gran residencia episcopal, o lo que es lo mismo el Palacio de la Berbie, cuya construcción comenzó en paralelo al gran templo con un aspecto muy similar al de una fortaleza medieval. Sin embargo, con el paso de los siglos se fue transformando cada vez más en un elegante palacio, con sus grandes salones y unos agradables jardines en su parte trasera.

3. El Museo Toulouse-Lautrec

Palacio de la Berbie en Albi
Palacio de la Berbie – Joaquin Ossorio Castillo

La visita al Palacio de la Berbie es muy interesante por su historia y arquitectura, pero sobre todo porque en su interior se expone la gran colección del Museo Toulouse-Lautrec. No en vano este pintor postimpresionista es el hijo más ilustre de la ciudad de Albi. De hecho, este museo es uno de los mejores lugares del mundo para conocer la genial obra de este pintor.

En total, se dispone de más de mil piezas creadas por él, y en formatos de lo más variado. Desde dibujos hasta litografías, cuadros o carteles. Y de todas las épocas de su vida, desde la juventud hasta las obras que le hicieron famoso en París por sus imágenes de espectáculos, bares o burdeles del barrio de Montmartre a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

4. El Vieil Alby

Albi
Albi – Claudio Giovanni Colombo

Además de entrar a la catedral y al Palacio de la Berbie, la visita a Albi sobre todo nos tiene que dar ocasión para dar un paseo por su casco antiguo, conocido como Vieil Alby, o sea, el Albi viejo. Todo un núcleo de calles estrechas donde no existe la línea recta, y donde van apareciendo otras joyas de su patrimonio histórico local.

Entre ello hay que destacar el claustro de San Salvi, con todo su encanto medieval a caballo entre el románico y el gótico. También merece la pena acercarse hasta la loggia del Hotel Reynes, o caminar hasta quedar encantado por la casa albigense típica, construida con ladrillos y un entramado de madera característico.

5. El río Tarn y los jardines de Albi

Albi
Albi – PK.Inspiration_06

Pero además del patrimonio artístico, Albi merece un paseo tranquilo por las orillas del río Tarn, atravesando el elegante puente que une ambas orillas, y aprovechando el paseo para recorrer las zonas verdes y ajardinadas que la ciudad cuida con extraordinario esmero.

“La vida es lo que hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos”.

– Fernando Pessoa –

Declarada Patrimonio de la Humanidad, Albi es uno de esos tesoros que merece la pena descubrir, una ciudad con una larga e interesante historia y un magnífico casco histórico.