6 grandes razones para visitar Sri Lanka

· 15 marzo, 2017

Sri Lanka, la enorme isla antes llamada Ceilán, también es conocida como la gran “esmeralda del océano Índico”. Y es que Sri Lanka es un paraíso de la naturaleza, con un vegetación espectacular y una fauna salvaje realmente impresionante. Pero además, posee lugares cargados de historia y arte, así como una infraestructura turística de lo más apetecible, sobre todo en sus zonas de playas. En definitiva, aquí os apuntamos 6 motivos para visitar Sri Lanka.

Motivos para descubrir Sri Lanka

1. La ciudad de Galle, Patrimonio de la Humanidad

Galle en Sri Lanka
Galle – David A Knight

Podríamos hablaros de varias ciudades de enorme interés turístico en Sri Lanka. Entre ellas su capital, Colombo, donde se halla el aeropuerto internacional que es la principal vía de entrada de los viajeros en el país. No obstante, vamos a empezar presentando a Galle, una urbe costera declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Se trata de una ciudad costera donde los portugueses construyeron en el siglo XVI una magnífica fortaleza, que en realidad protegía toda la ciudad. Y esa primera construcción la mejoraron posteriormente los holandeses, haciendo que esta ciudad colonial posea unas murallas y bastiones realmente únicos e impresionantes.

2. Kandy, la ciudad más visitada del país

Kandy en Sri Lanka
Kandy – Arkady Zakharov

También Kandy es Patrimonio Mundial, aunque en este caso por su arquitectura religiosa, ya que se trata de una ciudad sagrada para el budismo. Aquí hay que visitar el templo del Diente de Buda, y en verano es obligado asistir a su famoso festival Esala Perahera, un evento cultural de primer nivel en Asia.

“Viajar es descubrir que todo el mundo esta equivocado acerca de otros países.”

– Aldous Huxley –

3. El corazón de Sri Lanza, su Meseta Central

Parque Nacional Horton en Sri Lanka
Parque Nacional Horton – Khoroshunova Olga

En el interior del país se encuentran algunos de sus más valiosos tesoros naturales. Allí está el Pico Wilderness, el Bosque de Knuckles y el Parque Nacional de las Llanuras de Horton. En fin unas zonas ideales para hacer cientos de excursiones, algunas de ellas por los campos del producto más emblemático del país: su té.

4. El Parque Nacional de Udawalawa

Este parque nacional es una muestra más de la increíble biodiversidad de Sri Lanka. Por momentos nos puede parecer que nos hemos trasladado hasta las sabanas del corazón de África, e incluso no faltan los grandes elefantes. Un territorio bañado por el río Walawe por el que se pueden hacer safaris de lo más fotogénicos.

5. Los elefantes de Pinnawalla

Orfanato de elefantes en Pinnawala,Sri Lanka
Orfanato de elefantes en Pinnawala – Saman527

Ya que hemos nombrado a los grandes paquidermos, tenemos que hacer mención al orfanato de elefantes de Pinnawalla, ubicado al suroreste de la isla y a menos de 100 kilómetros de Colombo. Allí se cuida a numerosos elefantes asiáticos que han quedado huérfanos, están heridos o simplemente son ancianos.

6. Las playas de Sri Lanka

No hay que olvidar que hacer un viaje a Sri Lanka es desplazarse hasta una isla tropical. Y al nombrar el trópico inmediatamente lo relacionamos con playas. Pues bien, el país posee muchas playas de ensueño bañadas por un tranquilo Índico. Unas playas todavía por explotar masivamente, por lo que aún se pueden considerar auténticos paraísos.

Playa Unawatunna en SriLanka
Playa Unawatuna – Igor0077

Y lo son tanto para aquellos que buscan el relax y la sensación de haberse perdido, como para quien quiera practicar deportes acuáticos como el surf, el kite o el windsurf. Sin olvidar la riqueza de sus fondos, idóneos para bucear y hacer esnorquel.

¿Las mejores playas de Sri Lanka? Difícil decidirnos pero os nombraremos por ejemplo la de Unawatuna, increíble gracias a la protección de una doble barrera de coral. También hay que mencionar las de Bentota y Beruwal, con una interesante oferta hotelera.

Los que quieran surfear tienen que ir al este, a Arugam Bay. Y quiénes tengan ganas de ver delfines, pueden visitar Kalpitiya entre finales del otoño y el mes de marzo.