Zugarramurdi, un pueblo con encanto en Baztán

· 6 octubre, 2018
Es conocida por un proceso inquisitorial contra unas supuestas brujas. Pero más allá de este episodio de su historia, Zugarramurdi es una localidad situada en un entorno de enorme belleza.

Zugarramurdi es un pequeño pueblo de la comarca de Batzán, en Navarra. La belleza de sus paisajes naturales y sus pequeñas casas hacen de él un lugar que parece sacado de un cuento de hadas. Aunque si en su historia hay unas protagonistas, esas son las brujas. Ahora te contamos por qué.

El valle de Baztán es uno de los tesoros del norte de España. Una zona de bosques, de palacetes levantados por indianos y de leyendas. Existen numerosas rutas para recorrer los pequeños pueblos que se encuentran en esta zona, entre ellos Zugarramurdi, nuestro protagonista.

Zugarramurdi, un pueblo con encanto

Vista de Zugarramudi
Vista de Zugarramurdi – José Luis Canales / Flickr.com

Zugarramurdi se sitúa al norte de la comunidad Navarra, muy cerca ya de la frontera con Francia y a 83 kilómetros de Pamplona. Este pueblo es un pequeño paraíso para quienes buscan lugares auténticos.

Su inconfundible paisaje, su tranquilidad y su historia hacen de él un destino perfecto para un escapada inolvidable. Mucho más si te gusta moverte por la montaña en bicicleta o practicar senderismo.

Pero aunque sus paisajes hacen Zugarramurdi un pueblo único y extraordinario, su historia es su gran peculiaridad. Quizá te suene de algo por una conocida película de Álex de la Iglesia, Las brujas de Zugarramurdi. Sí, fue un episodio de supuesta brujería lo que hizo famosa a esta pequeña localidad.

Las brujas de Zugarramurdi

Museo de las Brujas de Zugarramurdi en Navarra
Museo de las Brujas de Zugarramurdi – SABERSABOR.ES / Flickr.com

En el año 1610 una vecina del pueblo acusó a varias personas de brujería. Contó que había soñado que participaban en un aquelarre en una gran cueva. Estos testimonios, basados en supersticiones y nada fiables, provocaron que 53 personas fueran procesadas por la Inquisición española.

Se condenó a doce de aquellos vecinos a morir en la hoguera por brujería, el resto fuero encarcelados en el que fue uno de los mayores procesos inquisitoriales realizados en el norte de Eslapañ

Pero no solo Zugarramurdi, otros municipios de esta comunidad sufrieron episodios parecidos. Hoy en día, aquellos sucesos se recuerdan en el Museo de las Brujas. Un espacio donde se puede conocer mucho más en profundidad todo lo acontecido en 1610 y en años posteriores.

Cuevas de Zugarramurdi

Cueva de Zugarramurdi
Cueva de Zugarramurdi

Visitar las cuevas completa la visita al museo. Están a la salida de la localidad y es en ellas donde supuestamente se realizaban aquellos famosos aquelarres protagonizados por las brujas. Quizá por ello tengan un ambiente misterioso y algo mágico.

Sin embargo, no solo hay que fijarse en su historia, también en su belleza natural. Un lugar moldeado durante siglos por el agua del arroyo Orabidea, que ha ido excavando un gran túnel de varios niveles formando las cuevas.

La principal, bautizada como “Regata del Infierno” tiene unas dimensiones de de 100 metros de largo, 20 de ancho y 30 metros de alto.

Arquitectura

Iglesia de Zugarramurdi
Iglesia de Zugarramurdi

Te recomendamos, además de visitar el museo, pasear tranquilamente por el pueblo. De esta manera, podrás observar la mezcla de las pequeñas casas con los palacios señoriales. Esta es una de las mejores actividades para hacer en Zugarramurdi, te rodearás de naturaleza, vivirás de cerca su historia y serás capaz de palpar sus leyendas.

Detente a contemplar la iglesia de la Asunción, del siglo XVIII, modesta pero hermosa. Y una superviviente, ya que durante la Guerra de la Convención las tropas francesas arrasaron la parroquia. Sin embargo, pudo ser reconstruida años después.

Muchas de las viejas construcciones de la localidad se perdieron, pero aún se pueden admirar algunas de interés, como el palacio Dutaria es uno de los palacios señoriales que aún está en pie y que recuerda a las casas de los indianos, con sus sillares rojos en las esquinas, ventanas y balcones.

Y hay que mencionar la casa Beretxea, la más antigua de la localidad, la única que sobrevivió a un gran incendio ocurrido en 1793. Hay otras casas también interesantes, como la casa Barrentexea o la casa Iriartea.

Y, si te alejas un poco del pueblo, el paisaje te envolverá en una atmósfera única y extraordinaria digna de admirar. Las casas blancas rodeadas de naturaleza te parecerán un escenario idílico del que te costará marcharte.