Viaje intensivo o extensivo: ¿qué es mejor?

Edith Sánchez · 25 junio, 2019
¿Conocer detalladamente un destino o hacer un recorrido y conocer más sitios en un mismo país o región? Lo que decidas depende fundamentalmente de tus preferencias.

Seguramente, todos los viajeros se han visto alguna vez ante el dilema de si hacer un viaje intensivo o extensivo. Esto se debe, principalmente, a que hay destinos donde existen tantos atractivos que parece imposible abarcarlos todos por razones de tiempo.

En realidad, todo viaje nos obliga a descartar posibilidades. En muchas ocasiones, ni siquiera los habitantes de un lugar conocen todos los puntos de interés del mismo. ¿Cómo vamos a lograr nosotros eso en el lapso de unas vacaciones o de un viaje normal?

Al mismo tiempo (y especialmente cuando vamos a un sitio lejano), nos parece un desperdicio no visitar la mayor cantidad de puntos de interés. Quizás nunca volvamos a ir a ese sitio, entonces, ¿por qué no aplicarnos a fondo? Es ahí donde nace el dilema: ¿viaje intensivo o extensivo?

El viaje intensivo

Turista en París

 

Un viaje intensivo es aquel en el cual te concentras en unos puntos específicos, normalmente uno o dos. El propósito es conocerlos en detalle y a fondo. Se trata, por ejemplo, de que si vas a Cancún termines conociendo la mayor cantidad de puntos de interés de ese destino, aunque no visites nada más de México.

Estos son los tipos de viajes más usuales. Básicamente, te permiten gastar poco tiempo en desplazamientos locales. También evitan tener que resolver el problema de múltiples alojamientos y múltiples viajes regionales. Tampoco te exigen gran capacidad de adaptación y, generalmente, son menos costosos.

Lo más importante es que te permiten conocer a fondo el destino al que te diriges. Al volver, realmente sabes de qué hablas cuando mencionas ese lugar. Un viaje intensivo te da la oportunidad de explorar en detalle y adentrarte mucho más en la cultura del lugar.

El viaje extensivo

Viajero con una buena mochila de viaje

El viaje extensivo es el que se realiza visitando varios destinos en un mismo viaje. Destinos que pueden estar relativamente distantes entre sí. El propósito, en este caso, es abarcar la mayor cantidad de atractivos posible, aunque no haya tiempo de conocer cada uno en detalle.

Este tipo de viajes es propio de los apasionados por viajar y conocer. Exigen más tiempo, aunque no siempre esta sea una condición necesaria. También suelen exigir más dinero, aunque tampoco esto es un factor decisivo. Implican una ardua investigación, así como múltiples trámites para identificar alojamientos, transportes, etc.

Lo interesante de los viajes extensivos es que permiten hacer un repaso global a toda una región o un país. Aunque este tipo de recorridos impidan adentrarse realmente en cada punto, en cambio, sí ofrecen mayor diversidad y aventura.

¿Viaje intensivo o extensivo?

Viajero en un aeropuerto pensando en viaje intensivo o extensivo

Frente al dilema de si hacer un viaje intensivo o extensivo no hay una respuesta única. Como suele suceder, todo depende de varios factores. El primero de ellos eres tú mismo. Tus gustos y tus preferencias juegan un papel fundamental en esto.

Si eres una persona muy organizada y si viajar te estresa un poco por los cambios que implica, lo pasarás mucho mejor haciendo un viaje intensivo. Si, por el contrario, eres una persona muy dinámica que adora encontrar novedades y contrastes, seguramente vas a sacarle mucho partido a un viaje extensivo.

Todo depende también de los propósitos del viaje. Si lo que quieres es descansar, mejor que te quedes en un solo punto. Si quieres aventura, mejor muévete por donde puedas, porque de lo contrario podrías aburrirte.

Otros factores que debes tener en cuenta

Viajera en Camboya

Frente a la decisión de si hacer un viaje intensivo o extensivo también cuenta mucho el destino al que te diriges. Debería tener una buena infraestructura de transportes para facilitar un viaje extensivo, a menos que vayas de mochilero y tengas ganas de una aventura extrema. De lo contrario, podrías tener muchas dificultades.

Y tienes que tener en cuenta tu estado físico. Un viaje extensivo requiere de buen estado de salud, pues finalmente es mucho más agotador que un viaje intensivo. Viajar cansa y, si no estás en buenas condiciones, esto podría afectar a tu salud.

Por otro lado, hay que valorar las posibilidades que tengas de volver a ese destino. Si lo ves relativamente posible, es mejor que te concentres en un solo punto y lo disfrutes a fondo. Si, en cambio, es poco probable que regreses, quizás deberías considerar la posibilidad de abarcar más puntos.

Hacer un viaje intensivo o extensivo depende fundamentalmente de la forma en que sientas que vas a disfrutar más. Analiza las posibilidades con cuidado porque es una de esas decisiones que terminan determinándolo todo en una travesía.