Qué ver cerca del Monumento a los Descubrimientos en Lisboa

· 15 febrero, 2018

La gran mayoría de turistas que llegan a Lisboa se acercan hasta el barrio de Belém, aguas abajo del Tajo. Allí se encuentra esta obra de construcción reciente, pero en un emplazamiento cargado de historia, al estar muy cerca de la desembocadura del río en el Atlántico. No solo eso, sino que cerca del Monumento a los Descubrimientos hay activos turísticos de primer orden.

El emplazamiento del Monumento a los Descubrimientos

Monumento a los Descubrimientos de Lisboa
Monumento a los Descubrimientos – chicadelatele / Flickr.com

El barrio de Belém antaño fue una entidad distinta de Lisboa, pero hoy ya está integrado en la capital lusa. Por esa razón, el transporte público en forma de tranvías o autobuses llega hasta allí. Y precisamente llega hasta muy cerca de Monumento a los Descubrimientos, a orillas del Tajo.

El Monumento a los Descubrimientos, construido en 1960, es inconfundible, con su forma de proa de barco y con los relieves de las más grandes personalidades de la historia lusa como Vasco de Gama o Magallanes. Y, por supuesto, el del rey Enrique el Navegante, en cuyo recuerdo se levantó este monumento en el 500 aniversario de su muerte.

“El mar dará a cada hombre una nueva esperanza, como el dormir le da sueños.”

-Cristóbal Colón-

Qué hay cerca del Monumento a los Descubrimientos

No obstante, una vez que hemos contemplado el monumento, podemos aprovechar para visitar lugares realmente atractivos en los alrededores. Estos son algunos de esos sitios cerca del Monumento a los Descubridores que hay que conocer:

1. El Monasterio de los Jerónimos

Monasterio de los Jerónimos cerca del Monumento a los Descubridores
Monasterio de los Jerónimos – Dennis van de Water

Una de las grandes joyas del patrimonio histórico lisboeta es este monasterio, que mandó levantar el rey Manuel I en el siglo XVI. De hecho, este conjunto monumental es el más esplendoroso ejemplo de un estilo artístico exclusivo de tierras lusas, y que precisamente lleva el nombre de ese monarca: estilo manuelino.

En fin, los Jerónimos es una visita imprescindible durante un viaje a Lisboa, con su hermoso claustro y su espectacular iglesia. Y está a unos metros del Monumento a los Descubrimientos.

2. La Torre de Belém

Torre de Belém en Lisboa
Torre de Belém – LALS STOCK

En paralelo a la construcción del citado monasterio se levantó la Torre de Belém sobre las propias aguas del Tajo. Una construcción magnífica, con sus 35 metros de altura en cinco niveles.

Y esta torre está más cerca todavía de la desembocadura del río que el propio Monumento a los Descubrimientos. Algo lógico, ya que cumplió una labor de vigilancia para todos esos buques que partían y volvían de realizar estos descubrimientos, y también para comerciar por los siete mares.

3. Los pasteis de Belém

Pasteis de Belém
Pasteis de Belém – Heather Cowper / Flickr.com

Un monumento de cariz bien distinto es la pastelería que ofrece los célebres pasteis de Belém. Un dulce inconfundible e inimitable que se ha convertido en un emblema de la ciudad y de todo el país.

Allí podéis degustar los auténticos pasteis, y hacerlo en unos salones cargados de historia donde endulzan su viaje a Portugal los turistas de todo el mundo. Una degustación que hay que hacer de forma obligada si se visita el Monumento a los Descubrimientos.

4. Museos cerca del Monumento a los Descubrimientos

Museo de Carruajes – Jose Antonio Moreno Cabezudo / Flickr.com

Abundan los museos en esta zona, y los hay para todos los gustos. A corta distancia se puede visitar el Museo de la Marina, pero también el de Carruajes. Igualmente, muy cerca del Monumento a los Descubrimientos está el Museo de Arte Popular, o unas calles poco más allá se encuentra el Museo de la Presidencia de la República o la Colección Berardo. En fin, un poco de todo.

5. El Puente 25 de abril

Puente 25 de Abril de Lisboa
Puente 25 de Abril – Pedro / Flickr.com

No obstante, si uno llega hasta el Monumento a los Descubrimientos, lo que hay que hacer es asomarse al Tajo, aquí convertido en un estuario enorme. Un río que en la capital lisboeta parece más propio de otras latitudes, ya que posee unas dimensiones considerables.

Como mejor se aprecia ese tamaño es relacionándolo con el enorme Puente 25 de Abril. Esta impresionante infraestructura une ambas orillas y es visible desde este punto. Un puente colgante del pasado siglo XX y que supera los 2 kilómetros de longitud. Una obra que en su día fue todo un referente de la ingeniería portuguesa.

Fotografía de portada: Glória Moura Gonçalves