Un encantador paseo por la Ciudad Vieja de Praga

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 8 abril, 2019
La Ciudad Vieja de Praga esconde tesoros como el famoso reloj astronómico o la plaza más famosa de la capital checa.

Praga es, a día de hoy, una de las ciudades más visitadas de Europa. Y lo es debido a que toda la capital checa es como una gigantesca casita de muñecas, repleta de edificios que son verdaderas joyas artísticas. Pues bien, de todo ese magnífico repertorio histórico, hay una zona que por sí sola merece una visita, es la conocida como Ciudad Vieja de Praga.

La Ciudad Vieja de Praga

Como ya nos podemos imaginar, estamos hablando del área de Praga desde la que comenzó a desarrollarse la urbe. Una zona vecina al río Moldava y a su monumento más característico: el puente de Carlos.

En fin, que es imposible pasear por la gran ciudad checa y no pasar horas en la Ciudad Vieja, o Stare Mesto en la lengua local. Por ello, os vamos a presentar aquellos lugares que no os podéis perder:

La Plaza de la Ciudad Vieja de Praga

Plaza de la Ciudad Vieja de Praga
Plaza de la Ciudad Vieja de Praga

Es el auténtico corazón de Praga y una de las plazas más atractivas de todo el continente. En gran parte, esa belleza se debe a lo armonioso del conjunto.

Todo el entorno de la plaza está compuesto por elegantes casas que guardan una misma línea arquitectónica. Es como si todas compitieran entre sí por ser más bonita y el resultado fuera un conjunto esplendoroso.

Y a esas casas se suman tres edificios muy especiales. En un lado, el templo de Tyn, originado en el siglo XIV y con unas características agujas en sus torres. Enfrente, el ayuntamiento de la Ciudad Vieja, con el famoso reloj astronómico. Y en la otra esquina, la iglesia de la antigua abadía benedictina San Mikulas.

Iglesia de San Jacob

Iglesia de San Jacob en la Ciudad Vieja de Praga
Iglesia de San Jacob- Flejberková Monika / Wikimedia Commons

Sin duda, es posible pasarse horas y horas en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga. Hay infinidad de detalles que ver e historias y personajes que evocar. Pero os recomendamos pasear un poquito. Lo mejor es salir por el lado de la iglesia de Tyn para poco después llegar a San Jacob.

Para muchos esta es la iglesia más bella de Praga, si no tenemos en cuenta la catedral de San Vito, que se integra en el castillo. En ella se ven restos de todos los periodos históricos, desde la Edad Media hasta casi nuestros días. ¡No te la pierdas!

La calle Celetná

Calle Celetná en la Ciudad Vieja de Praga
Calle Celetná – Sylvain Ménard / Flickr.com

Otro rincón de Praga que nos retrotrae hasta los mismos orígenes de la capital es la calle Celetná. Desde sus comienzos fue una calle principal y cualquier cortejo o desfile que se hiciera pasaba por aquí. Tanto, que llegó a considerarse una “calle real”.

Hoy en día esta calle, que nos lleva a la Torre de la Pólvora, es una calle peatonal. Y pasar por ella es una actividad obligada, ya que está plagada de viejos palacios históricos.

Pero hay otros más modernos y sorprendentes, como la Casa de la Madre Negra de Dios, un edificio cubista. ¡Como lo oyes! Y también es cubista la decoración del Gran Café Orient, que sirve sus bebidas en esta calle desde comienzos del pasado siglo XX.

Obecni Dum

Interior de Obecni Dum en Praga
Interior de Obecni Dum – Jorge Royan / Wikimedia Commons

Este edificio, la llamada Casa Cívica, está en los límites de la Stare Mesto de Praga. Es una grandiosa construcción hecha entre 1903 y 1911 y restaurada hace unos años. En su interior guarda todo un repertorio decorativo hecho por los más grandes artistas checos de la época, como el famoso Alfons Mucha.

El Karolinum

Fachada del Karolinum en Praga
Karolinum – Enfo / Wikimedia Commons

Este edificio es, ni más ni menos, que la sede de la Universidad Carolina que a mediados del siglo XIV promovió el rey Carlos IV. Y por lo tanto, es el edificio universitario más antiguo de toda la Europa Central.

Por aquí no solo han pasado todos los personajes más ilustres de la historia checa, sino que también se han fraguado algunos de sus episodios históricos más relevantes.

Calle Karlova rumbo al puente Carlos

Puente de Carlos en Praga
Puente de Carlos

Ya que hemos nombrado a este monarca, os invitamos a recorrer la calle que lleva su nombre y que nos lleva al más famoso de los puentes de Praga. Por su condición de paso que nos lleva a Mala Strana, tal vez no se pueda decir que forme parte de la Ciudad Vieja, pero cualquier paseo por ella debe acabar aquí.

Mejor aún si ese paseo termina al atardecer y en compañía de tu pareja. Y es que nos hallaremos en uno de los lugares más románticos que nos podemos imaginar. Eso sí, no estaremos solos, porque a nuestro alrededor habrá otras muchas parejas disfrutando de las mismas sensaciones que nosotros.