El “street art” de Florencia: el proyecto de Blub

· 5 octubre, 2018
Florencia es arte. Arte en sus formas más clásicas y en otras mucho más modernas, como los trabajos de Blub, una buena muestra de arte callejero.

Florencia es de esas ciudades especiales en el mundo donde te tropiezas con arte a cada paso que das. Desde el Ponte Vecchio a la Piazza de la Signoria, pasando por el maravilloso Duomo, es uno de los lugares más bellos que podemos visitar. Pero hoy queremos fijarnos en el street art de la ciudad, y tiene nombre propio: Blub.

Florencia es arte la mires por donde la mires, y los fiorentinos lo saben. Pero aparte de lo que todo el mundo conoce, Florencia cuenta con un tipo de arte mucho más desconocido y más curioso. Es un arte callejero muy particular, el del proyecto de Blub.

¿De dónde surge Blub?

Paloma de Blub
Paloma de Blub – Aestethetics of crisis / Flickr.com

La ciudad del Renacimiento no ha sido siempre tan señorial ni ha lucido su mejor cara, sino que estuvo sumergida, literalmente hablando. El río de la ciudad, el Arno, sufrió una espectacular crecida en 1966.

Gran parte de Florencia se inundó y un centenar de personas murieron. También se perdieron muchas obras de arte. El río se tragó cuadros, esculturas y otras obras de todo tipo.

Pero entre todos los fiorentinos, y ayudados por algunos mecenas, Florencia resurgió de sus cenizas como el Ave Fénix y se pudieron recuperar muchas de esas obras. Quizás ahí se encuentre el origen, o al menos la inspiración, de Blub.

¿Quién es Blub y qué hace?

Contestar a la pregunta de quién es Blub es realmente, ya que su identidad es desconocida. Se sabe que es natural de Florencia y que concibió esta idea en Cadaqués, el pueblo natal del maestro Dalí. Estando allí de vacaciones pintó al hijo de uno de sus amigos con unas gafas de bucear, sin saber muy bien por qué… y ahí comenzó todo.

Dalí de Blub
Dalí de Blub – Neil / Flickr.com

De vuelta a la ciudad, comenzó a pintar a figuras clásicas con sus ya míticas gafas de buceo. Pero sabía que no debían ser personajes cualquiera, así que, tirando del imaginario de la ciudad, siguió por la senda del renacentismo, que tanto debe a Florencia (y viceversa).

Cincuenta años después de la fatal crecida, Florencia recuerda esos episodios a través de L’arte sa nuotare (El arte saber nadar), el proyecto de Blub. Gracias a él, paseando por Florencia puedes encontrar numerosos maestros de la pintura, artistas u obras de arte “sumergidas”.

Sus primeras obras fueron La Gioconda, La dama del armiño y Leonardo da Vinci. Las colocó un 4 de noviembre, justo en el aniversario de la inundación. Y desde entonces, su éxito solo ha ido en aumento. Además, al ser una de las ciudades más turísticas de Europa, su nombre y su proyecto traspasa todas las fronteras.

“El objetivo del arte es representar no la apariencia externa de las cosas, sino su significado interior.”

-Aristóteles-

¿Dónde encontrar a Blub?

David de Blub
David de Blub – Urban Isthmus / Flickr.com

Encontrar algunas de las obras de Blub paseando por Florencia no es difícil, ya que hay decenas repartidas por toda la ciudad. Por ejemplo, paseando por la zona del Palazzo Vecchio encontramos la versión acuática de Los Amantes, de Magritte.

Si te encuentras por Piazza della Passera, busca el perfil sumergido de Dante. Y cuando estés apunto de conseguir tus entradas para entrar en la famosa Galleria degli Uffizi, mientras esperas la cola, busca otra de sus obras.

Pero no solo en Florencia podemos encontrar algunas de sus trabajos, sino que ha traspasado los límites de la ciudad, e incluso del país. De esta forma, podemos ver su proyecto en San Gimignano, Pisa o Lucca, en Italia, y en otras ciudades como Londres o Bruselas.

La importancia de Blub

Dante de Blub
Urban Isthmus / Flickr.com

Blub ha demostrado, gracias a su obra, que el arte urbano no destruye sino que construye. Que no tienen por qué ser dos polos opuestos, sino que son los lados de una misma moneda.

Poder transmitir con tu obra en un cuadro de la luz o en una caja de registro tiene el mismo mérito que hacerlo en un cuadro en una sala de un museo cualquiera. El arte es arte, se encuentre donde se encuentre, siempre y cuando este sea respetuoso con el entorno en que está.

También ha demostrado que, a pesar de los problemas, el arte resurge. Y que a través del arte, se puede resurgir. “Con l’acqua alla gola? No problem. L’arte sa nuotare” (¿Con el agua al cuello? No hay problema, el arte sabe nadar).

Fotografía principal: James Abbott / Flickr.com