La Sainte-Chapelle, uno de los lugares más bellos de París

La Sainte-Chapelle, uno de los lugares más bellos de París

Escrito por Pedro

Última actualización: 08 octubre, 2017

La Sainte-Chapelle, es de esas bellezas arquitectónicas que guardan una historia tan impresionante como su edificación. Es uno de los lugares más bellos y con más magia de la capital francesa. ¿Qué te parece si la descubrimos hoy?

El origen de la Sainte-Chapelle

La belleza gótica de la Sainte-Chapelle la posiciona como una de las máximas obras de dicho periodo. Su majestuosidad es posible apreciarla en el mismo corazón de la ciudad de París. Por ello también recibe el nombre de Capilla Real de la Île de la Cité.

Los motivos de la construcción la Sainte-Chapelle, se remontan al año de 1241. Y es que este tesoro se construyó por la necesidad de contar con un templo digno para guardar unas importantes reliquias, relacionadas estrechamente con la figura de Jesucristo, que habían sido adquiridas el rey francés Luis IX.

Albergue de las reliquias del martirio de Jesucristo

Interiior de la Sainte-Chapelle
Sainte Chpaelle – Jose Losada – Fotografía / Flickr.com

La corona de espinas, la lanza de hierro, un trozo de la cruz, la esponja… Estas y otras reliquias de gran valor, se encuentran aquí. Quizás el más importante resguardo de todos los tiempos, tanto cultural e histórico como religioso, del martirio de Jesucristo.

Como decíamos, fueron adquiridas por el rey Luis IX al emperador de Constantinopla, Balduino II. Luego, como requerían de un lugar especial y seguro para su conservación, se construyó este icono de la belleza gótica, la Sainte-Chapelle.

Mientras este relicario gótico era construido, los objetos fueron recibidos por Luis IX. Cabe mencionar que el rey los trasladó hasta el centro de París descalzo y luego los depositó bajo la protección de la capilla de San Nicolás de su palacio. Fue en 1248 cuando concluyó la edificación de esta belleza gótica francesa denominada Sainte-Chapelle.

Una obra maestra del periodo gótico

Interior de la Sainte-Chapelle
Sainte-Chapelle – Chris Chabot / Flickr.com

La grandiosidad arquitectónica que le dan forma a la belleza gótica de la Sainte-Chapelle se le atribuyen al francés Pierre de Montreuil. Fue considerada una obra maestra del llamado periodo gótico radiante. Incluso, su perfección e intensidad representa, para algunos, el apogeo del arte gótico.

Y aunque Sainte-Chapelle albergaba las reliquias de Jesucristo, también servía como capilla real. Realmente, hay dos capillas superpuestas, estando la inferior destinada a la gente común, mientras que la superior era ocupada por la corte del rey.

La particularidad de la capilla alta recae en que solo se podía acceder por las galerías superiores. Curiosamente, el arquitecto no contempló la construcción de una escalera. Por su parte, el común de la gente que solo tenía permitido acceder al sector inferior de la Sainte-Chapelle se encontraba con que esta zona estaba dedicada a la Virgen.

Sainte-Chapelle: detalles maravillosos

Techo de la Sainte Chapelle
Detalle del techo – sonouna / flickr.com

Los detalles de la construcción no dejan indiferente a nadie. El techo de esta belleza gótica es sostenido por varias columnas. Cuenta con una planta de salón de tres naves, siendo la central las más grande, cuya decoración es policromada. Cada pilastra tiene en su cima la estatua de un apóstol.

Los detalles que rodean a la máxima expresión de la iglesia de Sainte-Chapelle contemplan la flor de lis, que simboliza a la realeza francesa. Los castillos de oro que decoran las columnas rojas representan a Castilla, lo que simboliza a Luis IX como hijo de Blanca de Castilla.

“La arquitectura es el gran libro de la humanidad.”

-Victor Hugo-

Las vidrieras

Vidrieras de la Sainte-Chapelle
Vidrieras – Josh Krancer / Flickr.com

En la capilla alta de Sainte-Chapelle destacan unos magníficos ventanales por los que atraviesa la luz. Dominados por los colores rojo, azul y amarillo, en ellos se representan escenas religiosas. El rosetón que se ubica al extremo sur y que tiene 9 metros de diámetro representa el Apocalipsis.

Otras escenas que se pueden apreciar en las vidrieras de la Sainte-Chapelle representan el Génesis, el Éxodo, el Libro de los Números, el Libro de Josué, Juan el Evangelista y la infancia de Cristo o la Pasión, entre otras muchas escenas bíblicas.

Así pues, visitar Sainte-Chapelle es una verdadera maravilla. Abre tus cinco sentidos para deleitarte con la majestuosidad gótica del lugar, no podrás quedar indiferente. Un rincón de París, sin duda, de visita obligatoria.