Rupit, visitamos un pueblo con encanto en Barcelona

Armando Cerra 23 enero, 2018

Rupit es un pueblo de la provincia de Barcelona y que, como los mejores tesoros, permanece oculto y casi desconocido para la mayoría de personas. Sin embargo, aquel que se acerca hasta esta pequeña localidad difícilmente la olvida. Y es que Rupit, cuyo nombre completo es Rupit i Pruit, nos propone un viaje en el tiempo para llevarnos hasta los años de la Edad Media. Síguenos y hacemos este viaje juntos.

Dónde está Rupit

Casas en Rupit
Rupit – Jordi Santacana Figuerola

La población de Rupit se halla a aproximadamente a 100 kilómetros de la Ciudad Condal, y pertenece a la comarca de Osona, prácticamente lindando con la Garrotxa. Es decir, Rupit i Pruit es un pueblo de interior, donde os sorprenderá no solo su casco histórico, sino también el entorno serrano que envuelve a la localidad.

No se oyen coches en Rupit

Plaza en Rupit
Rupit – CRISTIAN IONUT ZAHARIA

Una de las sensaciones que uno siente de forma inmediata en Rupit es que es un lugar donde las personas se desplazan a pie. Nada de coches, ni sus ruidos, ni sus tubos de escape. Aquí se camina por unas calles empedradas, que a veces son la misma roca sobre la que se asienta la población.

Y que no haya coches significa que sus calles son un tanto “complicadas”, algo a tener en cuenta a la hora de elegir el calzado para este viaje. Y es que no os vamos a engañar, la visita a Rupit es un sube y baja continuo, con cuestas, escaleras y rampas. Por eso, olvidaros de la estética en los zapatos y optar por lo más útil y cómodo, lo acabaréis agradeciendo.

La belleza de Rupit

Calle de Rupit
Calle de Rupit – GeNik

Pero podéis estar muy seguros de que ese esfuerzo imprescindible para caminar por sus calles merece la pena. Las vistas del propio pueblo o los detalles que se contemplan en su arquitectura tradicional son todo un deleite para los sentidos.

Y lo mismo ocurre con la panorámica que ofrece sobre las montañas cercanas y sobre el río que riega la parte baja y más fértil de la población. Una de esas imágenes que es imposible no fotografiar mil veces.

“Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir que continúa en nosotros de manera profunda y permanente.”

-Miriam Beard-

Los lugares de interés en Rupit

Iglesia de Rupit
Rupit -funkyfrogstock

Lo más impactante de la población es su conjunto de construcciones, pero eso no impide que haya varios sitios que merecen una atención especial. Por ejemplo, hay que detenerse ante la sobriedad de su iglesia románica del siglo XI.

También es muy recomendable darse dos paseos muy evocativos. Uno por el antiguo cementerio o el Fossar. Y el otro es entre las ruinas del castillo medieval, contemporáneo de la iglesia parroquial y que perteneció a la familia Cardona, la cual aprovechó la propia roca para elevar su fortaleza.

Además, quien visita esta localidad ha de atreverse a cruzar su puente colgante. Una estructura cuyo nombre lo dice todo, así que aquellos que sufren de vértigo tal vez padezcan un poco con la sensación de inestabilidad.

No obstante, este puente es perfectamente seguro. Eso sí, haced caso a la recomendación de que no es prudente que haya sobre la estructura más de 10 personas al mismo tiempo. ¡Por si acaso!

Una excursión desde Rupit i Pruit

Salt de Sallent en Rupit
Salt de Sallent – Aires de Muntanya / Flickr.com

Contemplar el pueblo, con sus casas de piedra, con su Plaza Mayor, las fechas de cada casona grabadas en los dinteles de entrada, o entrar a sus restaurantes y probar sus estupendos embutidos es todo un placer. Pero ya que uno llega hasta Rupit, lo suyo es calzarse las botas y hacer una excursión hasta un enclave realmente fantástico.

Hablamos del Salt de Sallent, una cascada de agua espectacular hasta la que hay un camino muy agradable, que incluso se puede prolongar hasta el mirador dels Bassis que ofrece unas vistas increíbles del entorno. Y todo ello con una caminata muy fácil y de apenas 7 kilómetros de trayecto. ¡Todo un lujo!

Ya lo has visto, Rupit es un precioso pueblo de aires medievales que merece la pena visitar. Un lugar en el que sentirás que has retrocedido en el tiempo y al que querrás volver.

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