El Museo Sitio de Memoria ESMA en Buenos Aires

2 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador David Díaz
La labor de las Madres de Plaza de Mayo en favor de la justicia, la verdad y los derechos humanos es de sobra conocida. Han conseguido muchas victorias, una de las más importantes ha sido impedir que la sociedad argentina olvide. El Museo Sitio de Memoria ESMA es un ejemplo. 

En ocasiones, es difícil la tarea de dar un nuevo significado a un espacio para convertirlo en un lugar de memoria. En este artículo mostramos un ejemplo de que, a pesar de las dificultades y el dolor, es posible realizar esa transformación. El Museo Sitio de Memoria ESMA en Buenos Aires es un ejemplo de ello.

En el año 1976 se produjo un golpe de Estado en Argentina que dio inicio a una dictadura cívico-militar denominada Proceso de Reorganización Nacional (PRN). Durante los siete años que duró el PRN se quiso establecer un modelo económico y social de corte neoliberal. Para llevar adelante su plan, se institucionalizó el terrorismo de Estado para eliminar cualquier disidencia.

Se violaron los derechos humanos y la dictadura se saldó con aproximadamente 30 000 personas desaparecidas. Desde el año 1983, la sociedad argentina ha trabajado con tesón para reparar ese trágico episodio de su historia. Su labor se ha convertido en un ejemplo a seguir en materia de la lucha por la verdad, la justicia y la reparación histórica.

La ESMA, centro clandestino de detención

Fachada del ESMA

La Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) se empezó a gestionar en 1924, cuando la Municipalidad de Buenos Aires cedió a la Armada 17 hectáreas de terreno para que instalara una escuela de suboficiales. En 1928 se inauguró el primer edificio, conocido como Cuatro Columnas. Entre 1930 y 1950 se construyeron otros dos: la Escuela Superior de Guerra Naval y el Casino de Oficiales.

A lo largo de los años se fueron construyendo más edificios hasta llegar a los 35. En esta pequeña ciudad los alumnos ingresaban como aspirantes navales a los 15 años, aproximadamente, y se formaban en siete especialidades.

A partir del año 1976, la ESMA empezó a funcionar como un centro clandestino de detención, tortura y exterminio. Se calcula que por esas instalaciones llegaron a pasar hasta 5000 detenidos-desaparecidos.

Terrorismo de Estado y centros clandestinos de detención

Monolitos conmemorativos

Las investigaciones realizadas han demostrado que existía una metodología represiva cuya secuencia fue el secuestro, la desaparición y la tortura. Todos ellos, obviamente, se realizaban de forma clandestina. El secuestro, generalmente, se realizaba a altas horas de la madrugada.

Los miembros de las fuerzas armadas denominados ‘patota’ accedían violentamente y armados en el domicilio de la víctima. Una vez en el domicilio, privaban de visión al secuestrado/a y lo trasladaban al centro clandestino de detención.

En ocasiones, el interrogatorio y la tortura empezaban en el propio domicilio ante la presencia de familiares. Cuando había niños, eventualmente, se les hacía presenciar las torturas a los padres e, incluso, fueron torturados ante la presencia de sus progenitores.

Interior del Casino de Oficiales

Una vez en los centros clandestinos de detención, se iniciaban los interrogatorios y la tortura física y psicológica de los secuestrados. Los relatos de los testimonios son realmente escalofriantes. Algunos de ellos fueron publicados en el Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas.

Se calcula que en todo el país existieron hasta 340 centros clandestinos de detención. Por ellos pasaron miles de personas que, privadas ilegalmente de su libertad, estuvieron desaparecidos durante años o nunca retornaron. En estos centros sufrían una siniestra modalidad de cautiverio, allí se trasladaba la vida cotidiana a los confines más subterráneos de la crueldad y la locura.

La ESMA fue uno de los principales centros clandestinos de detención de Buenos Aires. El Casino de Oficiales fue el núcleo de la acción represiva, aunque todas las instalaciones del complejo militar participaron de ese terrorismo de Estado.

La Ex-ESMA

Interior del ESMA

Con el fin de la dictadura en el año 1983, a pesar del conocimiento público de los crímenes allí cometidos, las instalaciones continuaron funcionado como una escuela de suboficiales. Los gobiernos posteriores al Proceso de Reorganización Nacional, con sus políticas de impunidad al proceso, se plantearon demoler la ESMA para construir edificios.

Ante esto, los organismos de derechos humanos pelearon para evitarlo y lo lograron. En 1998, familiares de desaparecidos presentaron un recurso de amparo ante la Justicia para impedir su destrucción.

Finalmente, en 2004 se desalojó a la Armada de la ESMA y se inició un proyecto para crear un espacio para la memoria y para la promoción y defensa de los derechos humanos en ese lugar. Actualmente, el lugar es el Museo Sitio de Memoria ESMA, ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE).

El museo es un espacio de denuncia del terrorismo de Estado y transmisión de la memoria. Su misión es contribuir a conocer, vivenciar y comprender las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Estado argentino, propiciando un diálogo intra e intergeneracional en el presente y hacia el futuro.

El museo se puede visitar de martes a domingo entre las 10 y las 17 horas. La entrada es gratuita y no se permita la entrada a menores de 12 años. Los menores de entre 12 y 15 años pueden acceder, pero siempre acompañados por un adulto.

  • CONADEP. (2003). Nunca más; Informe de la comisión nacional sobre la desaparición de personas. Buenos Aires: Eudeba.
  • Espacio Memoria y Derechos Humanos. Ex-ESMA (s.f.). Consultado el 30 de octubre de 2019 de: http://www.espaciomemoria.ar
  • Museo Sitio de Memoria ESMA, ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (s.f.). Consultado el 30 de octubre de 2019 de: http://www.museositioesma.gob.ar