Los misterios de la Quinta da Regaleira en Sintra

El patrimonio monumental y artístico de la ciudad de Sintra es cuantioso. También increíble porque se trata de una serie de construcciones muy diferentes a otras que podemos encontrar por Portugal. Y un buen ejemplo de ello es la Quinta da Regaleira, situada en las afueras de la población y en el magnífico entorno verde de la sierra de Sintra.

Visita a Sintra

Cualquiera que se acerque hasta Lisboa, debe reservar al menos un día para visitar la población de Sintra, ya que se encuentra a media hora más o menos de la capital. Además, es fácilmente accesible tanto en tren como por carretera. Y lo cierto es que esta excursión nunca defrauda, es más, siempre deja con ganas de conocer más sobre esta singular ciudad lusa.

Palacio Nacional de Sintra
Palacio Nacional de Sintra – Quinta da Regaleira

Y es que en poca distancia se acumulan los atractivos. Desde la propia ciudad vieja de Sintra, con sus encantadoras tiendas y cafés, hasta sus grandes monumentos con el Palacio Real por un lado y el delirante Palacio da Pena por otro. Dos gigantes que a veces han ensombrecido el embrujo de la Quinta Regaleira, pero que también merece una visita tranquila.

Palacio o Quinta da Regaleira

De las dos formas se puede llamar esta construcción, ya que por su volumen y elegancia ciertamente es un palacio, pero por su ubicación en la sierra sería una finca, una quinta de recreo para sus propietarios. ¿Y quiénes fueron sus propietarios? Pues bien, se sabe que a comienzos del siglo XX la adquirió el aristócrata y filántropo Antonio Augusto Carvalho Monteiro (1850 – 1920).

Quinta da Regaleira
Quinta da Regaleira – mango-two-friendly

Un rico potentado que estaba fascinado por el eclecticismo del cercano Palacio da Pena, y por eso le encargó al arquitecto y escenógrafo italiano Luigi Manini, que diseñara para él una residencia con esos aires surrealistas y mágicos. Y así lo hizo, tanto en los jardines como en el propio palacio, en un invernadero, varias torres y un singular pozo de iniciación.

La visita al palacio

La vivienda en sí es un resumen de todos los estilos que a comienzos del siglo XX estaban vigentes en Europa. De hecho, el propietario le encargó al arquitecto que viajara, sobre todo por Portugal y España, para ver que se llevaba entonces. El resultado fue una síntesis de diversos estilos neos. Haciendo especial hincapié en el neogótico, en el neomanuelino y en las evocaciones al neoclásico y el Renacimiento.

Quinta da Regaleira
Quinta da Regaleira – Jose Ignacio Soto

Y respecto al interior de la vivienda, en ella aparece un sinfín de objetos y elementos vinculados con el esoterismo. Un gran delirio convertido hoy en museo, donde además se pueden ver muchos de los planos que realizó Manini para proyectar el conjunto de la Quinta da Regaleira.

Los jardines de la Quinta

Una parte muy importante de la visita consiste en dejarse llevar por los jardines repletos de vegetación exótica. Y entre ella aparecen cascadas, pasos cubiertos y fuentes tan espectaculares como las de la Abundancia o la de los Dragones. Es decir, un recorrido donde las sorpresas y las extravagancias son la norma.

Jardines de Quinta da Regaleira
Jardines – Henrique Silva

Capilla masona

Antonio Carvalho Monteiro sería masón, y quizás templario, dada las múltiples referencias a ellos que hay por toda su propiedad. De hecho, concibió la Quinta da Regaleira como un templo masónico, y no dudó en construir la capilla de la Santísima Trinidad con su misteriosa cripta y la gran Cruz de la Orden de Cristo en el pavimento.

“Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.”

– Albert Schweitzer –

Un pozo iniciático

Está claro que durante la visita a esta finca de Sintra se descubre un lugar impregnado de misterios y creencias ocultas. Y tal vez para descubrirlas el único método sea acercarse hasta el pozo de iniciación que se construyó en los jardines.

Pozo iniciático en Quinta da Regaleira
Pozo iniciático – Fulcanelli

Este pozo también se conoce como “torre invertida”, ya que es como un descenso en espiral hacia el interior de la tierra. En total, son nueve pisos subterráneos, pero que estarían conectados con grutas y con pasadizos al palacio y a la capilla.

En fin, un descenso iniciático sobre el que lo más divertido que se puede hacer es imaginar que aventuras y aprendizajes tenían lugar ahí. Un divertimento que en realidad se puede realizar durante toda la visita a la Quinta da Regaleira.

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