Tres lugares bohemios en la ciudad de Buenos Aires

· 23 noviembre, 2018
Es imposible ir a Buenos Aires y no visitar alguno de esos sitios emblemáticos que representan la más pura esencia porteña y que están llenos de magia y tradición.

La ciudad de Buenos Aires es una ciudad preciosa que jamás pasará de moda. Su atmósfera es única. Por un lado está su arquitectura fascinante, perfectamente conservada y que remite a otras épocas de la historia. Por otro, están los porteños, que imprimen un clima especial a la ciudad con su vivacidad y su dinamismo.

Hay varias zonas de Buenos Aires que tienen ese toque bohemio que resulta encantador. También hay lugares específicos que mantienen viva la cultura multicolor que caracteriza a los argentinos. Son lugares imperdibles si vas a esta maravillosa ciudad.

Rincones maravillosos de la ciudad de Buenos Aires

Lo que hace especiales a esos sitios es la tradición o la magia que exhalan. Los hay que están allí desde comienzos del siglo XX y que fueron testigos del nacimiento del tango, de los primeros clubes de fútbol y de las más arraigadas costumbres porteñas.

Al visitarlos, se visita el alma de Buenos Aires. Son muchos los que hay en la ciudad, pero estos son tres buenos ejemplos.

1. Café Tortoni

Café Tortoni en la ciudad de Buenos Aires
Café Tortoni – Ramón Covera / Wikimedia Commons

El Café Tortoni está en plena Avenida de Mayo, en el corazón de Buenos Aires. Es homónimo de un sitio que fue muy famoso en París durante el siglo XIX. Se inauguró en 1858 y se hizo célebre por una peña cultural que comenzó a funcionar allí en 1926. Hasta 1943 fue el epicentro de la vida cultural de la ciudad.

Escritores, periodistas, poetas y toda suerte de intelectuales se han reunido allí para sostener conversaciones animadas, beber una copa o tomar un café. También para escuchar buena música, presenciar recitales o disfrutar de espectáculos artísticos. De hecho, Carlos Gardel fue uno de los asiduos del lugar.

Actualmente presenta espectáculos de tango y jazz todas las semanas. Cuenta con una biblioteca, billares y sala de juegos de mesa. El nombre de este lugar aparece en la letra de un tango llamado Viejo Tortoni. Conserva su decoración original y es uno de los rincones más emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires.

2. Los 36 billares

Fachada de 36 billares en Buenos Aires
36 billares – Wally Gobetz / Wikimedia Commons

El bar y restaurante Los 36 billares es otro de esos sitios que ha sobrevivido al tiempo de forma estupenda. Se inauguró en 1894, casi a la vez que la Avenida de Mayo. Lo caracterizan sus famosos espectáculos musicales de tango y, por supuesto, los billares que funcionan en la zona subterránea.

Por aquí han pasado notables figuras del arte y del espectáculo. Se recuerda haber visto en sus mesas a personajes como Federico García Lorca, entre otros.

En 2013 tuvo un cierre temporal, después de que el local fuera adquirido por una cadena de pizzerías. Sin embargo, al siguiente año volvió a funcionar como lo había hecho desde hacía más de un siglo.

La sala de billar es, sin duda alguna, la mejor de Buenos Aires y una de las mejores del mundo. Por ello la frecuentan los mejores jugadores de ese juego de salón.

La decoración es espectacular. Cuenta con unas grandes arañas de bronce que iluminan el lugar y le dan un aire majestuoso. En su época de esplendor tuvo una barra de mármol de Carrara, que recientemente se sustituyó por una de granito, muy elegante.

3. Bodegón El obrero

Bodegón El Obrero en Buenos Aires
Bodegón El obrero – travelwayoflife / Flickr.com

Los bodegones son lugares que comenzaron como pequeños almacenes o despensas. Luego ofrecieron bebidas y después se animaron a servir algunos platos caseros.

Con el tiempo se convirtieron en sitios muy tradicionales para comer. Algunos de ellos datan de comienzos del siglo XX y ofrecen los platos más típicos de la cocina porteña.

En los bodegones hay dos grandes atractivos. Primero, el espíritu bonaerense en estado puro. Ese clima de tradición que se resiste al tiempo y que muestra las facetas más populares de la ciudad. Segundo, la abundancia y generosidad de los platos. Nadie queda con apetito después de comer en uno de estos lugares.

El bodegón El obrero es uno de los más reconocidos. Funciona en el tradicional barrio de La Boca y su decoración no deja dudas acerca de la pasión por el fútbol. Dicen que allí se comen las mejores rabas y el mejor bife de chorizo de todo Buenos Aires.

En su momento fue un comedor para obreros y hoy un sitio espectacular que maravilla a cualquier visitante. Es obligatorio tomar mate y probar el fabuloso fernet que sirven allí.