Loket en la República Checa, un lugar de cuento

· 19 mayo, 2017

Loket es famoso por varias razones, en primer lugar porque el pueblo parece sacado de un cuento; segundo por su maravilloso castillo y tercero, pero no último, porque fue el lugar escogido por el rey checo Carlos IV para descansar y cazar. Sea cual sea la razón de su fama, vale la pena conocer este precioso pueblo. Hoy vamos a ser los protagonistas de un cuento en Loket. ¿Vienes?

Loket, la tierra encantada de la República Checa

Esta es una pequeña ciudad de la República Checa que se encuentra en el distrito de Sokolov, en la región de Karlovy Vary. Su nombre significa “codo” y responde a la forma que tiene el centro del pueblo, que se encuentra rodeado por el río Ohře.

Loket
Loket – Sergey Novikov

El pueblo está configurado a expensas de un imponente castillo medieval. Dicen que el rey checo Carlos IV amaba este lugar, a pesar de que permaneció encerrado en él durante su infancia.

El centro del pueblo ha sido declarado Monumento Nacional, por lo que está protegido de cualquier intervención moderna. Loket es uno de los escenarios más hermosos de la República Checa en medio de los bosques de Bohemia Occidental. Allí se yergue como un pueblo de cuento, como si bellas princesas, hadas y castillos encantados fueran lo frecuente o lo común.

El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración… El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje”.  

– José Saramago –

Un viaje al pasado de reyes y nobles

Loket
Loket – Kletr

El pueblo de Loket, sumado al entorno de su paisaje y la vista de su castillo, te lleva fácilmente al pasado. La ciudad tuvo su origen en el año 1240, durante el reinado del rey Venceslao I. A partir de allí fue ciudad de nobles y reyes, y fueron estos quienes la fortificaron y le dieron desarrollo económico gracias a su privilegiada posición geográfica.

El rey Juan de Luxemburgo usó al pueblo de Loket como residencia ocasional. Incluso, como ya hemos señalado, mantuvo recluido en el castillo a su hijo, el príncipe Venceslao, más adelante Carlos IV. En el año 1337 el rey otorgó a Loket derecho como a otras ciudades reales. También como adulto, Carlos IV venía a menudo y aprovechaba también el coto real local.

El castillo de Loket

Castillo de Loket
Castillo de Loket – PHB.cz (Richard Semik)

El impresionante y hermoso castillo se encuentra en una zona elevada. Su construcción data del siglo XII, en un estilo gótico que puede verse aún en la actualidad. En ese momento era un bastión en la defensa del territorio y era conocido como el “inexpugnable” castillo de Bohemia.

Sus paredes son muy gruesas y tiene dos torres, una iglesia y algunas otras dependencias. De la construcción original se conserva extraordinariamente bien la valiosa rotonda, las bases de las torres de guardia y las bases del palacio norte.

El aspecto que se ve en la actualidad es producto de una extensa renovación que se le hiciera durante el reinado de Venceslao IV, donde se le construyó la casa de Margrave. A lo largo del siglo XVIII este castillo se utilizó como cárcel.

En el año 1992 el castillo pasó a ser propiedad de la ciudad. Actualmente tiene diversos usos y funciona como un museo, con salas donde se exhiben elementos de la historia de Loket, siendo así una de las principales atracciones turísticas del pueblo. Además, alberga un festival de ópera que se realiza cada año

El interior de Loket

Plaza del Mercado de Loket
Plaza del Mercado – Sergey Novikov

Para entrar a Loket es necesario cruzar un antiguo puente del siglo XIX desde donde se obtienen unas vistas maravillosas, de rincones dignos de fotografiarse. A la vista queda el codo que forma el Ohře, las gruesas murallas de la fortaleza y el color pastel en las fachadas de algunas casas.

Ya al entrar a la ciudad vieja se llega hasta la avenida principal, que cruza el pueblo de costado a costado. En un extremo está la parte más ancha, donde está la Plaza del Mercado. Al caminar podrás ver los edificios coloridos que siguen por las calles empedradas, con restaurantes donde comer o tomar algo caliente o alguna que otra taberna.

Las escaleras que dan acceso al castillo se encuentra junto a la Columna de la Peste. Vale la pena recorrer la ciudad vieja de Loket, con su encanto y su entorno espectacular.