Las 5 montañas sagradas de la religión taoísta en China

· 16 noviembre, 2018
Están distribuidas según la geomancia china. Montañas sagradas que son centro de peregrinaje desde hace centenares de años.

China es un país en el que la religión juega un papel muy importante. No obstante, el concepto de religión que allí tienen es muy diferente al que se conoce en el mundo occidental. Hoy queremos que conozcas las montañas sagradas de la religión taoísta en China. Lugares llenos de espiritualidad en entornos fabulosos.

Estas son las montañas sagradas de la religión taoísta

Ya sabes que China, su historia y cultura, están rodeadas de leyendas. De estas montañas se cree que fueron originadas por Pangu, el que según los taoístas fue el primer ser vivo y el creador del mundo.

Eso sí, su ubicación y orientación es importante, pues estas tienen que estar en consonancia con la geomancia, como de hecho así están posicionadas. Este es un método de adivinación que consiste en tirar piedras, arena o tierra y que estas creen unas manchas que den lugar a algo. Se necesita ser experto para se interpretación.

La geomancia habla de una energía vital. En el caso de China, esta es conocida como el feng shui, una manera estratégica de colocar todo con el fin de encontrar nuestro yo interior y nuestra espiritualidad.

Estas cinco montañas son las siguientes: monte Tai (este), monte Hua (oeste), monte Heng Hunan (sur), monte Heng Shanxi (norte) y monte Song (centro).

1. Monte Tai

Monte Tai en China
Monte Tai

Está situado al este y, por tanto, se le relaciona con la salida del sol, lo cual significa renacimiento o renovación. Visitar este monte y meditar y orar en él es, sin duda, la mejor forma de quitar toda la energía negativa y resurgir hacia un nuevo amanecer de la vida. O eso dice el taoísmo.

Se cree que esta montaña se creó a base de la cabeza de Pangu, el creador del universo según los taoístas. Este monte fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Una curiosidad: solo cinco emperadores chinos lograron llegar a su cima. En ella hay distintos templos que han sido lugar de peregrinaje desde hace más de dos mil años.

2. Monte Hua

Monte Hua en China
Monte Hua

Este monte, situado al oeste tiene que ver con la puesta del sol, y se cree que el brazo derecho de Pangu es su base. También existe la creencia de que este monte puede darte la inmortalidad si eres capaz de finalizar el peligroso recorrido de peregrinaje hasta sus picos.

Se dice que aquí se pueden encontrar plantas medicinales para tratar enfermedades mortales. Por ello, muchos especialistas en medicina tradicional vienen hasta este lugar.

3. Monte Hunan

Monte Hunan en China
Monte Hunan

Este monte es en realidad una cordillera compuesta por 72 picos. Por estar situado al sur tiene que ver con el progreso espiritual y personal.

Por tanto, una visita este monte y a sus templos, junto con la meditación y la limpieza de la mente, te llevará a ser constante en tu labor y lograr tus objetivos en la vida.

4. Monte Heng Shanxi

Heng Xansi en China, una de las montañas sagradas para la religión taoísta
Heng Shanxi

Está situada en el norte y se cree que es el brazo izquierdo de Pangu. Tiene dos cumbres importantes de más de 2000 metros de altura.

Carece de tanta importancia como otras porque debido a su difícil acceso, muchos peregrinos decidieron dirigirse a otras montañas para hacer su ruta espiritual. No obstante, es un lugar sagrado desde hace más de 1800 años.

5. Monte Song

Monte Song en China
Monte Song

La última de las montañas sagradas de la religión taoísta es la situada en el centro. Fue la más visitada por emperadores, quienes creían que podrían ser protegidos de los malos espíritus. Este monte tiene, además, la colección más grande de estupas del mundo.

Leyenda sobre Pangu

Seguramente sientas curiosidad por conocer algo más de la religión taoísta y de sus montañas sagradas. Pues bien, la leyenda de Pangu y base del taoísmo dice así:

“En la antigüedad no existían ni el cielo no la tierra. El universo era un caos en forma de huevo donde se gestaba al gran dios Pangu. Cuando este nació rompió el huevo en dos mitades, las materias ligeras se elevaron formando el cielo, y las densas quedaron abajo formando la tierra. Después de mil años sosteniendo el cielo, creciendo cada día y separándolo de la tierra, murió su cuerpo para dar lugar a lo que conocemos hoy.

Su ojo izquierdo llegó a ser el sol, el derecho la luna, su último aliento se transformó en nubes, sus palabras en truenos y sus cabellos en estrellas. Su cabeza, brazos y pies crearon los cuatro puntos cardinales, de su sangre nacieron los ríos y de sus tendones los caminos”.

En esta leyenda se basa la existencia de las cinco montañas sagradas de la religión taoísta. ¿Te animas a visitarlas? Sin duda, será uno de esos viajes que no olvidarás.