Conoce la iglesia de los Jesuitas de Lucerna

· 7 noviembre, 2018
Construida en el siglo XVII, esta iglesia es una de las joyas de Lucerna. Una iglesia que se levanta a orillas del lago de los Cuatro Cantones.

La iglesia de los Jesuitas de Lucerna es uno de los edificios más destacados de esta ciudad suiza y, por tanto, uno de sus imprescindibles. En este artículo te contamos todo sobre ella, desde su origen a sus características arquitectónicas, e incluso qué puedes ver cerca de esta iglesia. ¿Te animas a descubrirla?

Historia de la iglesia de los Jesuitas de Lucerna

En 1574 llegaron los jesuitas a la ciudad medieval de Lucerna. Pero fue en el año 1667 cuando se inició la construcción de la iglesia, que también debía hacer las funciones de universidad.

Iglesia de los Jesuitas de Lucerna
Iglesia de los Jesuitas

Las obras del templo se prolongaron hasta 1673, mientras que la consagración tuvo lugar en 1677. No obstante, el interior aún estaba por finalizar.

La iglesia de los Jesuitas de Lucerna se convirtió así en el primer templo barroco de grandes dimensiones edificado al norte de los Alpes en Suiza. Desde entonces, ha sufrido diversas remodelaciones. La última de ellas tuvo lugar durante el pasado siglo, entre 1974 y 1980.

Centrándonos en la actualidad, la iglesia de los Jesuitas de Lucerna es la más visitada de la ciudad medieval suiza. Los turistas, además de disfrutar de su belleza arquitectónica, aprovechan para escuchar alguno de los conciertos que se programan semanalmente en ella.

Arquitectura de la iglesia de los Jesuitas

Interior de la iglesia de los Jesuitas de Lucerna
Interior de la iglesia de los Jesuitas

La iglesia de los Jesuitas de Lucerna presenta una austera fachada enmarcada por dos altas torres. Ambas están coronadas por un campanario de bulbo. Es decir, que se encuentran rematadas por una cúpula en forma de cebolla. Este elemento era común en las construcciones religiosas durante la época barroca.

Por si fuera poco con la belleza de su fachada, la iglesia está situada a orillas del lago de los Cuatro Cantones, conocido como el mar de la Suiza Central. Y es que este tiene una superficie total de 114 km² y una profundidad máxima de 214 metros.

Respecto al interior, es luminoso y de paredes blancas. Las bóvedas de la nave están cubiertas de frescos. Por su parte, el altar mayor está decorado con un gran retablo de estuco, de inspiración rococó y de mármol rosa.

En la capilla de la iglesia de los Jesuitas se conserva el hábito original del Hermano Klaus, uno de los tres santos patronos de Suiza.

Hay quien dice que su estilo recuerda a la iglesia del Gesù, o iglesia del Santo Nombre Jesús, en Roma. No es de extrañar, pues dicha construcción sirvió de modelo a innumerables iglesias jesuitas en todo el mundo, sobre todo aquellas erigidas en en el continente americano.

Entorno de la iglesia de los Jesuitas de Lucerna

Puente de la Capilla en Lucerna
Puente de la Capilla

Por supuesto, hay que aprovechar para conocer los monumentos que se encuentran cerca de la iglesia de los Jesuitas de Lucerna. Y son muchos, ya que esta es una de las ciudades más bellas de Suiza.

Uno de sus grandes atractivos es el Palacio del Gobierno. Se construyó entre los años 1557 y 1564 y actualmente sirve de sede del gobierno cantonal. En él destaca especialmente su patio interior, que alberga un conjunto de cuadros barrocos.

Del Palacio del Gobierno nos trasladamos a otras construcciones destacadas. Parada indispensable es el puente de la Capilla. Es el puente de madera más antiguo de Europa y el segundo de mayor longitud, pues mide casi 150 metros. En su parte central se encuentra la Torre del Agua.

Igual de recomendable es el monumento al León de Lucerna, esculpido en honor a la valentía de la Guardia Suiza. Pero también hay que ver el Antiguo Ayuntamiento, de estilo florentino, o la muralla que rodeaba la ciudad medieval. Sin olvidar la plaza del Mercado del Vino, con su fuente gótica, o el Museo Suizo de Transporte.

Por otro lado, además de la iglesia de los Jesuitas de Lucerna existe otro edificio religioso en la ciudad que también destaca, se trata de la Hofkirche. Es la catedral, que se erigió sobre una antigua basílica románica y que data de principios del siglo XVII. Llaman especialmente la atención sus dos torres.