Kom Ombo: un templo dedicado a dos dioses

Edith Sánchez·
28 Junio, 2020
El templo de Kom Ombo es una maravilla que alberga valiosos testimonios históricos y culturales, únicos en el mundo. Tiene varias características que lo convierten en una construcción singular y llena de misterio.
 

Kom Ombo es una población egipcia alejada de la gran urbe, que sobrevive gracias a la agricultura. El templo de Kom Ombo se encuentra emplazado en las afueras de esta localidad y a 45 kilómetros de Asuán. Es el único templo de Egipto que tiene la particularidad de rendirle culto a dos dioses.

De un lado se venera al dios Horus, personificado como un hombre con cabeza de halcón, y del otro, al dios Sobek, representado como un hombre con cabeza de cocodrilo. Ambas divinidades pertenecen a la cultura del alto Egipto.

La simétrica arquitectura de su construcción distribuía el espacio asignando la mitad sur a la adoración de Sobek, que simbolizaba la creación del mundo y la fertilidad. Por su parte, la mitad norte pertenecía a Horus, que representaba la guerra, la caza y el cielo.

A este templo se desplazaban gran cantidad de peregrinos esperanzados en sus dioses para encontrar una cura a sus afecciones. De hecho, en algunos muros del templo se conservan inscripciones con súplicas dirigidas a las deidades por parte de estos devotos.

El pasado de Kom Ombo

Su construcción se inició durante el reinado de Ptolomeo VI Filometor, en el siglo II antes de nuestra era. La obra fue continuada por Ptolomeo VIII y Ptolomeo XII, por lo que todos estos personajes se representan en las salas hipóstilas de dicha edificación.

También se hallaron papiros que aluden a Amenofis I y Tutmosis III, aunque su construcción se inició durante el período Ptolemaico. En otras inscripciones aparece el nombre de Filipo III Arrideo, quien fuera hermanastro de Alejandro Magno.

 
Templo de Kom Ombo en Egipto

Buena parte de ese templo ha sufrido diversas formas de destrucción, como consecuencia de terremotos y crecidas del río Nilo. En otros casos, se reciclaron sus bloques de piedra para otras construcciones. En circunstancias similares, sus relieves fueron destruidos, como sucedió con los coptos, quienes transformaron el templo en iglesia cristiana.

Posteriormente, a lo largo del período de dominación romana durante el siglo II, se llevaron a cabo varias reformas y ampliaciones. Esto explica la presencia de diversas inscripciones que aluden a emperadores como Augusto y Tiberio.

La magia de desmontar y ensamblar

El templo de Kom Ombo no se encuentra en el lugar donde originalmente fue levantado, debido a la construcción de la represa de Asuán. Una decisión del gobierno egipcio obligó a trasladar varias edificaciones de importancia arqueológica, tras la inminente inundación de la zona por esta obra.

Para evitar su desaparición, fue necesario reubicarlo, lo que implicó una ardua y cuidadosa tarea de desmonte y ensamble del templo. En la actualidad, esta construcción se encuentra dispuesta en el margen izquierdo del Nilo y protegida de las eventuales inundaciones.

 

Las particularidades de su arquitectura

Para los estudiosos del tema, resulta insólito que un mismo templo se concibiera para adorar simultáneamente a dos dioses. Igualmente, llama la atención que la mitad del templo sea prácticamente un duplicado de la otra.

Columnas y arquitectura del templo de Kom Ombo.

Un ejemplo de esta arquitectura duplicada se puede apreciar en el doble amurallamiento que da origen al área exterior e interior. Aunque esta arquitectura permitía compartir las cámaras de culto, sus santuarios se encontraban claramente diferenciados, al igual que sus trayectos procesionales.

En la parte central del culto, ubicada tras los santuarios, se encuentran las esplendidas esculturas de los dioses Horus y Sobek. En el muro se hallan relieves de orejas, que tenían la función de escuchar de manera simbólica las peticiones que hacían los fieles a sus dioses.

Lamentablemente, varias cámaras rituales del templo se han perdido para siempre; sin embargo, es posible contemplar sectores de la construcción, como la sala hipóstila. Esta sala reviste gran importancia y es habitual en templos egipcios como el de Luxor y Karnak.

 

Algunas curiosidades de Kom Ombo

El área correspondiente al Pronaos se compone de una decena de columnas con capiteles de estilo ptolemaico, que destacan por sus hojas de palma. En tanto, en los intercolumnios se pueden apreciar escenas de varios rituales de purificación y una decoración en su techo con motivos astronómicos.

Sin duda, uno de los relieves más enigmáticos e interesantes es el de los médicos. En este se presenta al emperador Trajano haciendo varios tipos de ofrendas a sus dioses, al tiempo que se alojan cuatro compartimentos con todo tipo de instrumental quirúrgico y amuletos con poder curativo.

Como sectores complementarios a la construcción principal, se presentan el Mammisi y la capilla de Hathor. Del Mammisi tan solo quedan restos, debido especialmente a las frecuentes crecidas del río Nilo en su anterior ubicación.

Paredes del templo Kom Ombo, en Egipto, en honor a sus dioses.

Respecto a la capilla de Hathor, se sabe que fue construida durante el mandato del emperador Domiciano. Allí se descubrieron gran número de cocodrilos momificados, lo que en el año 2012 dio origen a la creación del Museo del Cocodrilo.

Cómo visitar el templo

 

Existen dos formas de visitar el templo de Kom Ombo; una es contratando un tour por el Nilo que incluya esta visita dentro de su itinerario. La otra es por cuenta propia, para lo que se puede llegar en tren a Kom Ombo y de ahí tomar un taxi hasta el templo.

Los alojamientos son escasos en esta zona, por lo que se debe investigar antes de viajar. Los boletos de ingreso se pueden adquirir a la entrada del recinto y tienen un costo aproximado de seis dólares estadounidenses. Por último, la visita al museo del cocodrilo es gratuita.