La historia del Imperio vijayanagara de la India

17 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador David Díaz
Vijayanagara fue un imperio que controló el sur del subcontinente indio entre los siglos XIV y XVI y cuyos restos podemos contemplar hoy en día en la ciudad de Hampi.

La ciudad india de Hampi fue la capital de uno de los imperios menos conocidos de India, el Imperio vijayanagara (1336-1565). Este era el nombre que recibía su capital y que significa ‘la ciudad de la victoria’. En este artículo queremos aproximarnos a la historia de este imperio, cuya capital fue declarada en el año 1986 Patrimonio de la Humanidad.

El sultanato de Delhi y el surgimiento del Imperio vijayanagara

En el siglo VIII, los musulmanes emprendieron una serie de conquistas en el subcontinente indio. Empezaron en el 711-712 con la invasión de la región del Sind. Posteriormente, en los siglos XI y XII se realizaron las invasiones de los túrquicos y afganos y, finalmente, en el siglo XVI tuvo lugar el establecimiento del Imperio mogol y su posterior caída.

Ruinas de la ciudad de Hampi, capital del Imperio vijayanagara
Ruinas de la ciudad de Hampi

Es importante que hablemos de estas invasiones, puesto que el establecimiento del sultanato de Delhi contribuyó al surgimiento del Imperio vijayanagara. Esto fue así porque este sultanato no pudo establecer un imperio que abarcara todo el subcontinente. El fracaso en la dominación de las regiones meridionales contribuyó a la formación de múltiples reinos en el Decán.

En el siglo XIV, el sultanato mostró sus debilidades y el gobernador turco de Decán se rebeló y estableció la dinastía de los bahmanis. Esta gobernaría la parte septentrional del Decán durante dos siglos. Al mismo tiempo, una década antes, un poco más al sur se estableció el reino independiente de Vijayanagara.

Este imperio se formó en 1336. Se dice que, en el avance fallido del sultanato hacia los territorios del sur, el ejercito del sultanato apresó a dos príncipes locales: Harihara y Bukka. Los llevaron a Delhi y los convirtieron al islam. Posteriormente, fueron retornados al sur con la finalidad de establecer la autoridad del sultanato.

Sin embargo, decidieron constituir un reino propio. En 1336, Harihara fue coronado rey de Hastinavati, núcleo de lo que será el Imperio vijayanagara. Además, se reconvirtieron al hinduismo apoyados por Vidyaranya, un respetado dirigente religioso local.

Expansión del Imperio vijayanagara

Templo de Vitthala en Hampi
Tamplo de Vitthala

Harihara I, durante su reinado, se hizo con el control de la mayor parte del territorio al sur del río Krishná. Hacia 1374, su hermano y sucesor, Bukka Raya I, extendió los dominios más al norte. Llegó a dominar Goa y la lengua de tierra entre los ríos Tungabhadra y Krishná.

Durante el mandato de Bukka Raya I se trasladó la capital a Vijayanagara. Fue durante el reinado del segundo hijo de Bukka Raya I, Harihara II, cuando se logró consolidar el Imperio mediante la dominación de todo el sur de la India. Pero, a pesar de sus éxitos, el reino estaba rodeado de enemigos.

Estar rodeado de vecinos hostiles generaba la necesidad de contar con un eficaz sistema defensivo. Para mantenerlo se necesitaban grandes reservas de riqueza y, por tanto, los ingresos de las arcas reales debían aumentar. Para ello, se talaron bosques y se colonizaron nuevas tierras, se mejoró el sistema impositivo y se emprendieron grandes proyectos de ingeniería hidráulica.

A finales del siglo XV el Imperio entró en crisis. Durante 20 años sufrió un estado de inestabilidad y continuas rebeliones. Con el ascenso al trono de Krishna Deva Raya en 1509, restableció su control en la península y rechazó las invasiones de los cinco sultanatos del Decán.

Bajo el mandato de Krishna Deva Raya, tuvo lugar la época más esplendorosa. Siempre salían victoriosos de las batallas que libraban, cosa que les llevó a anexionarse territorios que habían permanecido bajo el control de los sultanatos del norte. Esta época fue en la que se erigieron y proyectaron muchos de los grandes monumentos que hoy día podemos ver.

El ocaso

Templo del Loto en Hampi
Templo del Loto en Hampi

Los sucesores de Kirshna Deva Raya fueron Achyuta Raya en 1530 y Sadasiva Raya en 1542. Durante el reinado de este último, el poder efectivo recayó en Aliya Rama Raya, yerno de Krishna Deva Raya. En 1565 se enfrentó con sus enemigos del norte en la batalla de Talikota. Este fue el inicio del fin.

En esta batalla se enfrentaron contra una alianza formada por los sultanatos del Decán. En ella falleció Aliya Rama Raya y los ejércitos de Vijayanagara sufrieron una severa derrota. Los ejércitos del sultanato ocuparon, saquearon y  destruyeron la capital. La ciudad jamás se reconstruyó y sus ruinas se pueden contemplar actualmente.

Tirumala Deva Raya, el único comandante sobreviviente, marchó hacia Penukonda. Desde allí intentó mantener el imperio a flote, pero este entró en declive. Las pérdidas territoriales fueron constantes y Venkata II se vio forzado a trasladar la capital a Chandragiri aunque, consiguió mantener la ciudad de Penukonda bajo su poder.

En el año 1614 se desencadenó una guerra civil que duró tres años. A partir de este momento la inestabilidad política interna fue constante. Finalmente, en 1646 lo que todavía quedaba del imperio fue conquistado por los ejércitos de Bijapur y Golconda.

La grandeza del Imperio vijayanagara

Templo de Krishna
Templo de Krhisna

El comercio fue la actividad económica que permitió que la ciudad de Vijayanagara pudiera desplegar todo su poderío. Los principales beneficios los obtuvieron a partir de la exportación de materias primas tales como el algodón, especias y productos de lujo: joyas, piedras semipreciosas, marfil o ámbar.

En su afán por acceder a los mercados asiáticos sin la intermediación árabe, los portugueses llegaron a la India vía marítima a través del cabo de Buena Esperanza. El contacto entre esta potencia y el Imperio vijayanagara está documentado en los relatos de viajes de los exploradores portugueses.

Domingo Paes fue uno de ellos. En su diario de viaje, que escribió entorno a 1520, nos dejó plasmada cual fue su impresión de la ciudad de Vijayanagara durante el reinado de Krishna Deva Raya. El viajero luso la comparó con el tamaño de la ciudad Roma y destacaba la variedad de culturas que convivían en el mismo lugar.

Imperio e hinduismo

La grandeza de este reino fue positivo para el hinduismo, que se benefició con la llegada de los pandits (eruditos de cualquier campo de conocimiento del hinduismo) que huían del poder musulmán del norte.

Pero, según Romila Thapar, hay pocas pruebas que demuestren que Vijayanagara representara un renacer del hinduismo en el sur. Apunta que el embellecimiento de antiguos templos y la construcción de nuevos fue parte de la política de la corona. Pero esta no se involucró en la fermentación de sentimientos antimusulmanes.

A pesar de ello, los reyes y príncipes se preocuparon por proteger la literatura, la música, la arquitectura y las ciencias. De este modo, estas formas de expresión artística se pudieron desarrollar bajo la protección imperial frente las influencias persas que se ejercían desde los estados musulmanes del norte.

  • Conquistas musulmanas en el subcontinente indio (s.f.). En: Wikipedia. Recuperado el 28 de julio de 2019 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Conquistas_musulmanas_en_el_subcontinente_indio
  • Imperio Vijayanagara (s.f.) En: Wikipedia. Recuperado el 28 de julio de 2019 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_vijayanagara
  • Thapar, R. (2014). Historia de la India, I. Fondo de Cultura Económica.