Hallstatt en Austria, un pueblo de cuento

· 23 marzo, 2016
Indudablemente, este pueblo está lejos de ser una típica atracción turística. No obstante, Hallstatt tiene muchas curiosidades para ofrecer, sobre todo en lo que a historia refiere. Además, sus paisajes son preciosos.

Entre montañas y lagos, se ubica la bonita localidad de Hallstatt, cuyo nombre se debe a la sal abundante en sus minas cercanas. Cerrada al público hasta el siglo XIX, Hallstatt, en Austria, es una excelente opción para disfrutar de la vida rural y de paisajes realmente mágicos. ¡Conoce más sobre ella en este artículo!

Hallstatt, un paraje inhóspito

Los primeros vestigios de vida humana en Hallstatt se remontan al año 5000 a.C. Los yacimientos de sal fueron los que permitieron que se establecieran comunidades allí.

Diversas investigaciones realizadas a mediados del siglo XIX dieron con un cementerio prehistórico cerca del actual pueblo. En total, se encontraron cerca de mil fosas colocadas y excavadas de forma perfecta, como si se tratase de un dibujo.

Hallstatt
Hallstatt – LaMiaFotografia

La única posibilidad que existía para llegar a Hallstatt era por barco o por unos senderos estrechos y algo complicados. Las montañas y el lago Hallstatter See hacían muy difícil la travesía.

Las pocas casas que se habían construido allí eran accesibles a través de unas pasarelas que daban a los áticos. Hubo que esperar hasta 1890 para ver un camino que atravesara la roca.

De paseo por Hallstatt

Este pueblo de casi mil habitantes aún no está preparado para el turismo. Si bien tiene estructura e instalaciones, muchas veces se ve sobrepasado por la cantidad de visitantes que llegan.

La mejor opción, por lo tanto, es reservar una habitación de hotel con antelación. Los rincones imperdibles de Hallstatt para quienes llegan hasta allá son los siguientes:

1. Mina de sal

Según se cuenta, es la más antigua del mundo, con 7000 años de explotación. Para llegar hasta ella, se puede ir a pie o en un funicular que funciona de abril a octubre, en el horario de 9 a 18 h.

Mina de sal en Hallstatt
Mina de sal, Hallstatt – PavleMarjanovic

En el interior de la mina hay un museo que exhibe el cadáver de un hombre encontrado en 1734. Este hombre aún conserva la ropa y las herramientas, pero fue preservado por la sal y por eso no se descompuso.

Por otra parte, si hacemos una excursión por el camino del conducto, también podemos ver la conducción de agua más antigua del planeta. 

2. Iglesia parroquial católica

Es de pequeñas dimensiones y estilo gótico; su construcción comenzó en el año 1181 y terminó en 1505. Durante las guerras religiosas en la zona, fue usada por los católicos y los protestantes de forma alternativa. A su lado, tiene un diminuto cementerio montañés.

Iglesia de Hallstatt
Iglesia de Hallstatt – leoks

3. Iglesia protestante

Es de estilo neogótico y se construyó en 1863. En esa época de reforma religiosa, los mineros elegían el protestantismo y necesitaban un lugar de encuentro.

Por ese motivo, se erigió este templo poco tiempo después de que el emperador Francisco José I declarara que tanto la fe católica como la protestante debían ser aceptadas por igual en Hallstatt.

4. Excavaciones arqueológicas

Nos muestran una serie de objetos hallados en unas tumbas que datan de la llamada ‘Época de Hallstatt’ —entre el 1300 y el 400 a.C.—, de gran prosperidad y esplendor. Restos de fundaciones romanas, utensilios de metal y cerámica y tres fraguas de la mina con un molino de martillo son algunos de los vestigios de este lugar.

“Viajar sirve para ajustar la imaginación a la realidad y para ver las cosas como son en vez de pensar cómo serán”
—Samuel Johnson—

5. Torre de Rudolf I

Hallstatt
Hallstatt – vichie81

Desde lo más alto de esta construcción en honor al primer monarca del Imperio de Habsburgo, podemos disfrutar de una vista panorámica de toda la zona. La torre fue construida en 1282 por el duque Albrecht I para defender al pueblo de los mineros de Salzberg. Entre 1313 y 1953 (640 años) fue el hogar del encargado de la mina de sal. En 1960, se abrió un restaurante.

6. Iglesia Kalvarienberg

Su construcción se llevó a cabo en 1711, pero más tarde debió ser restaurada. Para ello, se usaron 2500 maderas, donadas por una pareja adinerada sin hijos, quienes quisieron que ese sitio fuera su lugar de descanso final.

Plaza de Hallstatt
Plaza de Hallstatt – SJ Travel Photo and Video

Una excelente manera de llegar a Hallstatt es en tren desde Viena o Salzburgo, a través de la línea que une estas dos ciudades. Se debe bajar en Attnang-Puchheim, tomar otro tren en dirección a Bad Ischl y descender en Hallstatt, al este del lago.

Para llegar al poblado, hay que subir a un ferry o barco pequeño, para ir disfrutando lo que vendrá. Otra opción es el autobús desde Salzburgo hasta Bach Ischl, y de allí el tren regional y el ferry.

Hermosa en cualquier época del año, pero más ‘permisiva’ en primavera y verano, Hallstatt es un lugar mágico y rodeado de paisajes de ensueño. No querrás irte de allí nunca más.