Guía de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza

La Basílica del Pilar de Zaragoza es un templo magnífico. Con una arquitectura singular, en su interior se pueden admirar frescos de Goya y un fabuloso retablo de alabastro.

Si hay un edificio con el que se identifica Zaragoza, ese, sin duda alguna, es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, o sencillamente El Pilar. como lo llaman los maños. Este es un templo grandioso y de lo más atrayente. Por supuesto por sus valores artísticos, pero también por la devoción, ya que es uno de los santuarios marianos más visitados de todo el mundo.

La plaza de las Catedrales de Zaragoza

Plaza de las Catedrales de Zaragoza
Plaza de las Catedrales – Cortyn

Sí, Zaragoza tiene dos catedrales. Por un lado está la catedral de siempre, denominada la Seo de San Salvador. Un gran templo que tanto en su exterior como en su interior plasma toda la historia del arte aragonés, desde el mudéjar hasta el neoclásico.

Y por otro lado, está la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, originada durante la Edad Media, aunque el edificio actual data del siglo XVIII. Un edificio que siempre tuvo la categoría de basílica, pero que ante su prestigio, en los últimos tiempos se ha convertido en concatedral.

Pues bien, ambos templos se encuentran en la misma plaza. Y no en una cualquiera, es la plaza de las Catedrales, la plaza peatonal más grande de toda la Unión Europea. Un sitio al que llegan todos los visitantes de Zaragoza, y donde se reúnen sus habitantes para los grandes festejos.

La mejor vista de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar

Basílica de Nuestra Señora del Pilar
Basílica del Pilar – NaughtyNut

Las vistas desde la plaza de las Catedrales son espectaculares. Pero si se busca la mejor foto de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, entonces es recomendable cruzar el río Ebro, atravesar el Puente de Piedra, y desde él, o una vez en la otra orilla, sacar la imagen más completa del Pilar, viendo prácticamente todas sus cúpulas y sus cuatro torres.

La arquitectura del Pilar

Basílica del Pilar de Zaragoza
Basílica del Pilar – gg-foto

Esa imagen de conjunto es impactante, y sorprende saber que se ha ido creando a lo largo de los últimos siglos. De hecho, todo el esquema constructivo está a caballo del final del Barroco y el arte neoclásico, ya que durante varias décadas del siglo XVIII se estuvo trabajando aquí.

Sin embargo, no se concluyó hasta la llegada del gran arquitecto Ventura Rodríguez, conocido entre otros muchos trabajos por su intervención en el Palacio Real de Madrid.

Pero no fue él quien le dio el aspecto definitivo a la silueta externa de la Basílica del Pilar. Porque lo más alto del edificio, que son sus torres, no se acabaron hasta bien entrado el siglo XX. Por esa razón si os fijáis, siguen un criterio histórico, pero hay sutiles diferencias entre ellas.

Subir a las torres del Pilar

Tejados de la Basílica de El Pilar
Tejados de la basílica – RossHelen

Una visita más que recomendable una vez que se llega a la Basílica de Nuestra Señora del Pilar es hacer la subida a la parte alta de una de sus torres. Es una buena ascensión, pero merece la pena para contemplar el edificio desde las alturas. Además, hay una bella panorámica del río, la plaza y todo el casco antiguo zaragozano.

La visita al interior de la basílica

Lo primero que hay que decir es que la visita es gratuita. Al pasear por sus tres naves de igual altura se ve como las diferentes cúpulas vistas desde el exterior, aquí se transforman en todo un repertorio decorativo de variadas formas y pinturas. De ello, lo más interesante es:

Las pinturas de Goya

Frescos de Goya en la Basílica del Pilar
Frescos de Goya – Zaragoza Turismo / Flickr.com

Si se habla de pinturas murales, entonces hay que citar a uno de los aragoneses más ilustres, que siendo bien joven trabajó en la Basílica del Pilar. Primero pintó un fresco titulado La Adoración del Nombre de Dios, propio de un artista genial, pero todavía en ciernes.

Algo que se comprende al ver la pintura del Regina Martirium que realizó unos años después. En esta otra obra su dominio del color es absoluto, y está concebida para verse únicamente desde el suelo, a unos 50 metros de altura, ya que las formas apenas están esbozadas y, sin embargo, el espectador las distingue a la perfección desde la lejanía.

“La fantasía, aislada de la razón, solo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.”

-Francisco de Goya-

El Retablo Mayor

Otra de las obras más destacadas del interior de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, es el Retablo Mayor que realizó Damián Forment. Es una obra que ya estuvo en la iglesia del Pilar precedente, ya que se trata de un conjunto gótico.

Por cierto, está labrado en alabastro, una piedra excelente para la escultura y cuyas mejores canteras del mundo se hallan cerca de Zaragoza, por ello en estas tierras son muy habituales las obras en este material.

La Santa Capilla

Santa Capilla de la Basílica del Pilar
Capilla Santa – Nuria rubio / commons.wikimedia.org

Y por último, hay que mencionar el lugar más buscado por los devotos y peregrinos que llegan hasta la Basílica del Pilar. Hablamos de la Santa Capilla, que es el lugar donde se encuentra la pequeña figura de la Virgen. Una figura que cambia cada día de manto y que los fieles pueden llegar a besar accediendo por la parte trasera de la misma.

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