El mito del Londres lluvioso. ¿Llueve tanto?

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 3 mayo, 2019
La idea generalizada es que en la capital británica llueve mucho. Sin embargo, no es así. Es más, en esta ciudad la lluvia no es más abundante que en otras como Barcelona.

¿Es Londres lluvioso? Parece que la idea generalizada es esa. A nadie se le ocurrirá viajar a Londres sin llevar algún impermeable e incluso un paraguas en la maleta. Y, sin embargo, al mirar las tablas meteorológicas, se puede comprobar que llueve bastante menos de lo que parece. Vamos a intentar demostrarlo.

¿Cuánto llueve en Londres?

Imagen de Londres lluvioso
Londres con lluvia

Año tras año, las cantidades de lluvia en la capital de Gran Bretaña se repiten. Los valores oscilan entre los 600 y los 700 mm de precipitación anual. ¿Es mucho? No tanto. Son valores idénticos a los que puede tener Barcelona. De hecho, la Ciudad Condal hay años que registra más cantidad de agua que el famoso Londres lluvioso.

Este es un dato sorprendente, pero hay más. Por ejemplo, la soleada Dubrovnik en Croacia recoge más lluvia que la ciudad inglesa. Y, sin embargo, nadie identifica la Perla del Adriático con el mal tiempo, al igual que nadie visitará Londres sin chubasquero, independientemente de la época del año en la que viajemos, incluido el verano.

Más que Londres lluvioso, Londres nublado

Londres con niebla
Londres con niebla

La razón es muy simple. En Londres no es que llueva más, es que llueve muchos días al año. Poca cantidad, pero muchas veces. Algo parecido a lo que pasa en regiones de España, como es el caso de muchas ciudades y pueblos del País Vasco.

De hecho, en la capital inglesa es raro el día que no amanece nublado. Y, a partir de ahí, habrá algunos días que llueva, más de 100 al año. Mientras, otros días la niebla persiste o se queda durante toda la jornada un ambiente plomizo.

Siempre se percibe la atmósfera cargada de humedad. De ahí que la sensación sea la de un Londres lluvioso. Más aún en invierno y otoño, cuando las temperaturas suelen ser bastante bajas.

Comparativas del clima londinense

Como ya hemos dicho, la cantidad de lluvia que recibe Londres a lo largo del año no solo es similar a la de Barcelona. Es equiparable a la de otros sitios europeos como París, Berlín o Madrid.

Y, por otra parte, está por debajo de otras grandes capitales del norte de Europa, como Bruselas, Oslo o Ámsterdam. E incluso dentro de Gran Bretaña hay otros lugares donde cae mucha más agua de lluvia como, por ejemplo, en Escocia.

Londres lluvioso: qué visitar

British Museum
Museo Británico – Ham / commons.wikimedia.org

Así que, una vez que hemos desterrado ese mito del Londres lluvioso y descubrimos que tiene un clima particular, pero perfectamente llevadero con la ropa y calzado apropiados, ya solo nos queda por recomendar la visita a esta fascinante ciudad que tanto tiene que ofrecernos.

Es cierto que tal vez llueva, pero eso aquí no es gran problema, teniendo en cuenta que Londres posee unos museos maravillosos que, además, son gratuitos. Ese es el caso del British Museum o la National Gallery, plagada de obras maestras de la pintura universal.

O si uno prefiere refugiarse de la lluvia en otros monumentos, siempre se puede visitar el teatro The Globe, donde estrenaba sus obras Shakespeare, o el interior de la catedral de San Pablo.

Y cuando sale el sol

Vista de la ciudad
Casas del Parlamento de Londres

No obstante, aunque esté nublado, quizás en algún momento del día, ese Londres lluvioso nos puede regalar unas horas de sol. Es entonces el momento ideal de disfrutar de sus grandes jardines, como Hyde Park y la maravillosa zona de Kensington.

También se puede aprovechar para ir de escaparates y compras. ¿Dónde? En la zona elegante de Oxford Street o en la más alternativa de Candem Town. Eso por no hablar de las caminatas por el área de Notting Hill o la ruta de Sherlock Holmes en el entorno de Whitechapel.

Tal vez en algún momento comience la lluvia, pero siempre nos podemos refugiar en un buen pub típico a tomar algo, desde el clásico té a la no menos imprescindible pinta de cerveza.

Además, es casi obligado pasear por las orillas del Támesis. Lo ideal es caminar desde el Parlamento de Westminster y el Big Ben hasta la zona de la Torre de Londres y el Tower Bridge. Un paseo que, si hace sol, es maravilloso.

Pero la caminata, aunque este un poco nublado o incluso caiga una fina lluvia, tiene un enorme atractivo. En realidad, tiene su encanto hacerlo así, para poder seguir hablando de ese Londres lluvioso que tanto nos encanta.