Curiosidades que no conocías de la Mezquita de Córdoba

· 9 octubre, 2018
Es uno de los monumentos más singulares y hermosos de España. Una construcción con detalles sorprendentes que vamos a descubrir.

La Mezquita de Córdoba, hoy Mezquita-catedral, es uno de los tesoros que los árabes dejaron en España tras su estancia de más de 800 años la península ibérica. ¿Te gustaría conocer algunas curiosidades que la rodean? Pues quédate con nosotros para descubrirlas.

Lo que no sabías sobre la Mezquita de Córdoba

La belleza de este monumento no pasó desapercibida a la Unesco, que la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1984. Además de ello, ha sido escogida como el mejor lugar de Interés Turístico de Europa y el tercero del mundo. Te contamos cuáles son sus anécdotas más destacadas.

Fue el templo musulmán más grande del mundo

Tiene una superficie de 23.400 m² y capacidad para nos 20.000 fieles. Fue por ello la mezquita más grande del mundo durante varios años. No obstante, la Masjid al-Haram en La Meca, es no solo el centro de esta religión, sino la que ocupa el puesto que la Mezquita de Córdoba tuvo un día.

No mira a La Meca

Vista de la Mezquita-Catedral desde la torre campanario
Vista de la Mezquita-Catedral desde el campanario

Uno de los requisitos del Islam al construir una mezquita es que esta debe mirar a La Meca. Pues bien, el mihrab, que marca la dirección hacia la que se debe orar, en la Mezquita de Córdoba no tiene dicha orientación.

Algunas tesis apuntaban a que el templo estaba orientado hacia Damasco. Sin embargo, investigaciones han puesto de manifiesto que podría deberse a la necesidad de adaptarse a la planificación urbanística que ya existía en el momento de la construcción de la mezquita.

Su nombre

Una de las características curiosas que suelen tener los monumentos que llevan muchos años en pie es que su nombre no suele ser siempre el original. En el caso de la Mezquita de Córdoba sucede lo mismo, ya que se sabe que en sus comienzos se llamó la Aljama, palabra árabe que significa la más grande.

Esto la enaltecía por encima de otros lugares o templos religiosos y dejaba ver que la oración principal del viernes al mediodía, la más importante de la semana y que debe ser hecha en un lugar de culto, debería ser hecha allí.

Sus mosaicos

Mihrab de la mezquita de Córdoba
Mihrab de la mezquita

En el espacio que precede al mihrab se puede admirar una maravillosa cúpula y dos portadas que preceden al tesoro. Pues bien, están adornadas de unos increíbles mosaicos que no son obra de artesanos árabes, sino de un maestro bizantino que se mudó a la ciudad con el único fin de hacerlos.

Sus museos

En el interior de la Mezquita de Córdoba podemos encontrar tres rincones pequeños que hacen las veces de museos. Se trata de el Museo Visigodo de San Vicente, el Tesoro de la Catedral y el Museo de San Clemente.

Su reconversión en catedral

Mezquita-Catedral de Córdoba
Nave de la catedral

Tiempo después de la conquista de Córdoba se decidió levantar una nave catedralicia en el interior de la mezquita. Era la oportunidad de crear una catedral que estuviera a la altura de la ciudad.

Pero la obra originó una tremenda polémica. Tanta, que según cuentan las leyendas el emperador Carlos V, que había dado inicialmente su beneplácito, se mostró casi horrorizado al ver el resultado. Y lo hizo con una frase lapidaria:

“Habéis tomado algo único y lo habéis convertido en algo mundano.”

Su leyenda

La columna del Santo Cristo de la Uña es uno de los elementos más singulares, gracias su cruz. Cuenta la leyenda que un cristiano cautivo comenzó a arañarla y que el mármol de esta se ablandó gracias a su fe dando lugar al dibujo de una cruz.

La puerta del Perdón

Puerta del Perdón de la Mezquita de Córdoba
Puerta del Perdón

La Mezquita de Córdoba tiene varias puertas, y cada una de ellas tiene una historia. La más destacada quizá sea la puerta del Perdón, que da al Patio de los Naranjos. Esta se conoció por ese nombre porque tras la conquista de los cristianos, el obispo la usó para perdonar a aquellos que no pagaban el diezmo.

Ya ves que hay muchas cosas curiosas sobre la Mezquita de Córdoba que seguramente desconocías. Lo que sí podemos asegurar sin duda es que se trata de un monumento digno de ver. Por no hablar de lo maravillosa que es la ciudad y de lo bien que se come en Córdoba