Mi Viaje
 

El cañón de Fjaðrárgljúfur en Islandia

El cañón de Fjaðrárgljúfur es una auténtica joya de ensueño en el sur de Islandia. Sus espectaculares formas, su colorido y la armonía de su paisaje fascinan cada año a más y más visitantes.

El cañón de Fjaðrárgljúfur en Islandia
Daniel Casas

Escrito por el geógrafo Daniel Casas en 20 Noviembre, 2020

Última actualización: 20 Noviembre, 2020

Islandia es uno de los territorios del planeta con mayor diversidad natural y geológica por metro cuadrado. Sin salir de esta peculiar isla, podemos sumergirnos en infinidad de ambientes diferentes y visitar multitud de espacios naturales protegidos, como el pintoresco cañón de Fjaðrárgljúfur.

En este sitio tan peculiar como atractivo, tendremos la sensación de estar sumidos en una película de ensueño. ¿Te gustaría atravesarlo con nosotros?

Islandia, tierra de contrastes

Esta tierra enclavada al sur del Círculo Polar Ártico goza de unas condiciones naturales que hacen que el 63 % de su territorio pertenezca al bioma tundra. Se trata de un territorio rico en lagos glaciares y ríos encajados que descienden desde el centro de la isla, lugar de mayor altitud, hacia todos sus costados, como si de una fuente de chocolate líquido se tratara.

Las condiciones climáticas clasifican a Islandia dentro del tipo de clima subpolar oceánico, con veranos breves e inviernos suaves comparados con otras regiones frías de Europa. Por otra parte, la costa sur, lugar en el que está enclavado el cañón de Fjaðrárgljúfur, es más húmeda y cálida.

Por este motivo, la probabilidad de encontrarnos con un día lluvioso en nuestro viaje es muy elevada. Ante ello, la mejor opción para visitar Islandia es durante el verano y el otoño.

Desde el punto de vista vegetal, la isla se compone básicamente de prados verdes utilizados para el ganado, ya que el frío hace que las tres cuartas partes del territorio de Islandia sean áridas y se encuentren desprovistas de vegetación. Esos mismos contrastes nos permiten ver zonas salpicadas de bosques de abedul, álamos y enebros.

Paisaje de Vik que muestra los contrastes de las tierras de Islandia.

La fauna también juega un importante papel en estas tierras, con especies como ballenas jorobadas y delfines de hocico blanco en el océano o zarapitos trinadores, perdices nivales y zorzales alirrojos como principales aves en el interior. Todas ellas son fácilmente observables durante la visita al cañón.

Tras esta breve descripción de este bello territorio, es hora de ponernos las botas y el chubasquero y pasar a visitar el cañón de Fjaðrárgljúfur. Estamos seguros que lo que os vamos a contar a continuación os fascinará.

Sensaciones en el cañón Fjaðrárgljúfur

Fjaðrárgljúfur no es un cañón al uso como nos podríamos esperar de los situados en otras latitudes del planeta. No se trata de un cañón demasiado profundo ni largo. De cualquier manera, la belleza de su conjunto se halla en sus peculiares formas y en su colorido.

Por otra parte, en sus zonas más profundas posee 100 metros de profundidad y alrededor de dos kilómetros de longitud, por lo que la sensación de vértigo estará más que presente en sus espectaculares miradores.

Vista desde el río que atraviesa el cañón Fjadrargljufur.

A lo largo del armonioso recorrido del cañón, a través de la parte superior derecha, se puede observar el paisaje desde diferentes ángulos. Este es sin dudas, el lugar perfecto para relajarse en soledad y dejarse atrapar por los dulces sonidos de la naturaleza plena.

El cañón se formó por la erosión que hizo el río Fjaðrá durante casi 9000 años, lo que creó un auténtico espectáculo visual para el viajero que se atreve recorrer esta zona. Gracias a ello, se puede disfrutar de una panorámica colosal o relajarse escuchando el sonido del agua fluyendo a lo largo de los meandros y de las diferentes cascadas que forman el recorrido.

Una auténtica maravilla a 63°46’16.4″N 18°10’18.4″W

A pesar de los impronunciables topónimos de esta tierra, el itinerario hasta el cañón no tiene grandes complicaciones. Estableciendo el punto de partida en la vía Ring Road desde Kirkjubaejarklaustur, un pequeño municipio de tan solo 160 habitantes, hay aproximadamente seis kilómetros de distancia.

Este trayecto tendremos que recorrerlo hasta un camino de tierra situado en el flanco derecho. Desde aquí, continuaremos por este durante tres kilómetros, manteniéndonos siempre a la izquierda en todas las bifurcaciones. Tras un corto recorrido llegaremos al parking del cañón.

Por otro lado, si venimos desde el oeste, la población más cercana es Vík í Mýrdal, a la sombra del glaciar Mýrdalsjökull, situado al sur de la isla, que dista aproximadamente 65 kilómetros de la entrada del cañón. Para llegar, solo tendremos que conducir desde esta población por la misma vía Ring Road en dirección a Kirkjubaejarklaustur.

Panorámica desde el cañón de Fjadrargljufur en Islandia.

Tras la llegada al cañón, sobran las palabras. La sensación de embrujo se apoderará de ti y parecerá que estás en una película de ensueño. La combinación de geoformas, el agua y el tapiz vegetal verde se encuentran en perfecta armonía; esto convertirá la excursión en una de las más apasionantes de la visita a Islandia.

Mejor visitarlo a que te lo cuenten

Por mucho que las fotografías te impresionen, estas solo muestran el reflejo de una auténtica aventura que no te puedes perder. La satisfacción de visitar este hermoso lugar no se puede equiparar a su contemplación en unas pocas instantáneas.

Fjaðrárgljúfur no te defraudará, y te aseguramos que abandonarás el lugar con una sensación que en pocos lugares del planeta se puede dar. Islandia es una tierra rica y variada, y, además, guarda auténticos tesoros difícilmente abarcables en un solo viaje, por lo que desearás volver una y mil veces.

Las cuevas de hielo de Islandia más visitadas

Las cuevas de hielo de Islandia más visitadas

Las cuevas de hielo de Islandia ofrecen imágenes tan bellas como sobrecogedoras. Visitamos dos de las más valoradas en este país de belleza salvaje.



  •    

Daniel Casas
Daniel Casas
Licenciado en Geografía por la Universidad de Salamanca en 2010, cursó el Máster en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato en la misma Universidad, finalizando en 2012. Durante su etapa universitaria, orientó su formación complementaria hacia los problemas medioambientales, el Cambio Climático y el Desarrollo Rural, realizando diversos cursos y seminarios relacionados con estos ámbitos. Ha trabajado como geógrafo y cartógrafo freelance para el Departamento de Geografía de la Universidad de Salamanca y se ha encargado de la elaboración de planos callejeros turísticos para diferentes municipios españoles, así como de la elaboración de Informes de Impacto Ambiental para el sector privado. Esporádicamente ejerce como Perito Judicial Geógrafo para la Comunidad de Madrid. Desde 2012 se dedica en exclusiva a la profesión por la que siempre sintió una gran vocación: la docencia. Trabaja como profesor titular de Geografía e Historia y coordina el Programa de Ecología en uno de los colegios más punteros de la Comunidad de Madrid.