Balestrand, un encantador pueblo en los fiordos noruegos

Cristina Blanco · 14 diciembre, 2018
Abrazado por dos fiordos se encuentra este pequeño pero encantador pueblo. Un punto de partida perfecto para descubrir algunos de los paisajes más bonitos de Noruega.

Balestrand es un pequeño municipio de Noruega de poco más de mil habitantes. Su encanto radica en que se asienta en un lugar privilegiado: los fiordos del condado de Sogn og Fjordane. Si estás planificando una ruta por este país, es un buen punto de partida para enamorarte de sus paisajes, tan diferentes. ¿Listo para una aventura?

Balestrand, un pequeño pueblo entre fiordos

Fiordo en Balestrand
Fiordo en Balestrand – Katharina Chilton / Flickr.com

Humilde pero muy ligado al arte, Balestrand ha sido la inspiración de muchos artistas por sus paisajes y su cuidado de la naturaleza. De hecho, la agricultura y el turismo son, precisamente, las principales actividades de las que vive este municipio.

Sus orígenes se remontan al siglo XIX, cuando nació a partir de la separación de tres subparroquias. Geográficamente, se encuentra entre dos fiordos, Sognefjord (fiordo de los Sueños) y Fjærlandsfjord. El primero de ellos es el fiordo más largo y profundo de Noruega y el segundo, uno de sus brazos.

Balestrand está a unos 200 kilómetros de Bergen por carretera. También se puede llegar en barco, navegando por el fiordo.

¿Qué hacer una vez allí?

Balestrand ofrece una de las fotografías más bonitas que podremos llevarnos de Noruega, con la imagen de los fiordos y las famosas casas de madera pintadas. Además, aquí podrás hacer muchas más cosas de las que quizás imagines. ¡Fíjate bien!

1. Visita el Hotel Kvikne

Hotel Kvikne en Balestrand
Hotel Kvikne – jbdodane / Flickr.com

El Hotel Kvikne es uno de los lugares más famosos de Balestrand. Lo construyó en el año 1877 la familia Kvikne. Fue muy popular a principios del siglo XX, ya que el Guillermo II, el último emperador alemán, lo visitó durante sus vacaciones de verano.

Todavía continúa abierto, reformado, ampliado y remodelado para adaptarlo a los tiempos. No obstante, la arquitectura del edificio sigue siendo la original. Mantiene un estilo propio de la tradición de la arquitectura de Noruega.

Si tu presupuesto te lo permite, quizás podrías alojarte en este hotel. Tiene 200 habitaciones disponibles y colecciones de arte que no te puedes perder. ¡Estamos seguros de que merecerá la pena!

2. Un paseo en barco por los fiordos

Vista del fiordo desde Balestrand
Vista del fiordo

¿Cómo no disfrutar del principal atractivo de Balestrand? Afortunadamente, tienes la oportunidad de montar en barco y atravesar el fiordo de los Sueños. Podrás admirar paisajes únicos, la altura de las montañas que bordean el fiordo, su naturaleza casi salvaje o el tono cambiante de sus aguas.

Para poder hacerlo necesitarás reservar con antelación. La ruta dura unos 80 minutos y el precio es de unos 60 euros, aproximadamente. El barco sale del muelle de Balestrand a las 13 horas. También tienes la opción de coger un barco desde Bergen hasta aquí, con una duración de 4 horas.

3. Mirador Gaularfjellet

Mirador Gaularfjellet en Ballestrand
Mirador Gaularfjellet

Si quieres enamorarte de la naturaleza noruega y no has tenido suficiente con tu ruta en barco por los fiordos, aún hay opciones. Hace relativamente poco tiempo se construyó este mirador. Un lugar desde el que se puede contemplar una de las panorámicas más impresionantes del paisaje noruego.

Podrás llegar hasta allí fácilmente, está tan solo a unos kilómetros del pueblo. Una gran idea es hacer alguna ruta de senderismo desde él. Al fin y al cabo, no dejas de estar recorriendo el Parque Natural de Fosseheimen.

4. Iglesia de Saint Olaf’s

Iglesia de St Olaf en Balestrand
Iglesia de St. Olaf

Se la conoce también como la iglesia del Inglés, ya que todos los domingos se ofician ceremonias anglicanas. Es una iglesia de madera que se levantó 1897 y se ha convertido en uno de los atractivos del pueblo.

Está muy cerca del hotel Kvikne. Se construyó por orden de una dama inglesa que viajó hasta el pueblo y se enamoró de uno de los miembros de la familia Kvikne. Y como resultado, nació esta preciosa iglesia que aún podemos contemplar.

Si en tu viaje a Noruega para conocer ciudades como Oslo o Bergen buscas planes alternativos, visitar Balestrand es una buena opción. Aquí podrás conocer una parte diferente del país y admirar parte de su belleza. ¿Por qué los noruegos presumen de tener estos paisajes y luchan tanto por protegerlos? Está más que claro, ¿no crees?