Visitar Reikiavik y ver cascadas y glaciares en el sur de Islandia

Álvaro Gómez · 4 abril, 2019
La capital de Islandia es una buena base de operaciones para descubrir algunos de los paisajes más bellos de Islandia, entre ellos, los que encierra el Círculo Dorado.

La mejor manera de conocer a fondo Islandia es visitar Reikiavik. Desde allí podrás desplazarte a los lugares más impresionantes del país en apenas unas horas. Y si hablamos de entornos turísticos en Islandia, nos referimos a los creados por la naturaleza, muy especialmente a las cascadas y los glaciares.

Si te gusta el turismo relacionado con los monumentos naturales, Reikiavik es tu ciudad. Los amantes del senderismo ponen a Islandia como uno de sus destinos favoritos. No es para menos, pues alberga paisajes que te dejarán con la boca abierta.

Buena parte de los escenarios naturales más bellos del país forman parte de la ruta del Círculo de Oro. Pues bien, la gran mayoría están a pocas horas de la capital de Islandia por la carretera. Por ello, Reikiavik es una buena base de operaciones.

Visitar Reikiavik para admirar las cascadas más bellas

Cascada de Gullfoss, uno de los atractivos tras visitar Reikiavik
Cascada de Gullfoss

Islandia es un destino turístico único. Y en la lista de cosas que puedes ver, las cascadas entran en la pugna por ocupar el primer lugar. Al tener un clima con muchas precipitaciones y una orografía particular, en el entorno de Reikiavik puedes admirar muchas y muy variadas cascadas.

La más impresionante para la mayoría de los islandeses y los turistas está a poco más de una hora de Reikiavik. La cascada de Gullfoss es espectacular. Su caudal y fuerza hacen que el ruido del agua al precipitarse sea ensordecedor. Está en la ruta del Círculo de Oro y, de hecho, es el punto más importante y esperado del trayecto.

Gullfoss es conocida como la «cascada dorada» por el efecto que la luz solar produce sobre el agua que salta, lo que le da un ambiente especial y muy particular respecto al de otras cascadas. No puedes irte de Islandia sin visitarla.

Más simple y un poco más lejos de Reikiavik está la cascada del tesoro, Skógafoss. Se conoce así porque hay una leyenda que cuenta que junto a ella hay enterrado un botín repleto de oro. Lo más característico de esta cascada son los más de 60 metros de altura que alcanza.

Si vas a visitar Reikiavik, no te pierdas estas otras cascadas

Vista de la cascada Hraunfoss
Cascada Hraunfoss

Una cascada cercana a Reikiavik y muy especial es la de Hraunfoss. Aquí sucede algo muy particular. Los chorros de agua salen bajo un campo de lava porosa como si de magia se tratase. Chorros que nos regalan un paisaje estupendo para pasear junto a él.

Muy próxima está la cascada Barnafoss, que tiene una triste historia. Se la conoce como la cascada de los niños porque, supuestamente, dos pequeños murieron en Navidad al cruzar por un puente de lava natural.

Otra cascada particular, y de las más cercanas a Reikiavik, es la de Öxarárfoss, en el Parque Nacional Thingvellir. Es el principal baluarte del lugar que los vikingos eligieron para crear el primer parlamento democrático de la historia. También pertenece al Círculo de Oro.

Descubre glaciares cerca de Reikiavik

Vista de lago Jökulsárlon en Islandia
Lago Jökulsárlon

Otro gran atractivo de Islandia son los glaciares. Desde Reikiavik puedes ver uno de ellos si el cielo está despejado, se trata del Snaefellsjökull. No es un glaciar demasiado grande, aunque es de los más conocidos, precisamente, por su cercanía a la capital.

Si quieres ver uno de los más grandes, en concreto el segundo de más extensión del país, debes poner tus ojos, de nuevo, en el Círculo de Oro. Allí verás el Langjökull. Además en él podrás ver sus dos volcanes activos.

Otra gran zona es el lago glacial de Jökulsáron. No es propiamente un glaciar, pero se encuentra al final de uno, lo que permite crear excelentes paisajes. Merece la pena por su cercanía a Reikiavik y, sobre todo, por los grandes icebergs que flotan en sus aguas.

Finalmente, si te apetece ver el glaciar más grande de Europa tendrás que desplazarte 250 kilómetros. Tal vez te parezca una distancia larga, sin embargo, es una visita obligada en tu viaje a Islandia, pues ten por seguro que te dejará sin palabras.

Se trata del Vatnajökull, situado en el parque natural que lleva su nombre. Aquí, además, podrás disfrutar de otro secreto que guarda Islandia: las cuevas glaciares. Podrás adentrarte en ellas y vivir una experiencia que nunca vas a olvidar.