Pueblos amarillos, rojos y negros: una espectacular ruta en Segovia

Adrián Pérez 9 marzo, 2017

España está llena de lugares maravillosos que dejan con la boca abierta al viajero más experimentado. Entre esos lugares asombrosos encontramos los pueblos amarillos, negros y rojos, situados a los pies de la sierra de Ayllón, en el municipio de Riaza. Estas pequeñas localidades asombran por los colores de sus casas, un singular espacio que da lugar a una ruta que los recorre y que es inolvidable.

Riaza y los pueblos amarillos, rojos y negros

Es allí, en  Riaza, donde nos encontramos estas maravillosas localidades que llenaran tu vida de colores. No tienen otro atractivo, pero, ¿para que más? Su arquitectura y los colores de sus casas constituyen de por sí unos bellos escenarios en los que vale la pena perderse.

Pueblos amarillos, Villacorta
Villacorta – santiago lopez-pastor

Las tonalidades de los pueblos amarillos, rojos y negros se deben a que las casas fueron construidas con materiales de la zona que dan origen a estos colores. Vamos a adentrarnos en esta ruta colorida y llena de contrastes.

“¿Qué es el ser ante el color del mundo? El color del mundo es mayor que el sentimiento del hombre.”

– Juan Ramón Jiménez –

Los pueblos amarillos

El color amarillo de estos pueblos se debe a que las construcciones fueron realizadas con cuarcita. En algunos casos están presentes otros materiales de la zona que enfatizan aún más el color.

1. Martín Muñoz de Ayllón

Martín Muñoz de Ayllón en Segovia
Martín Muñoz de Ayllón – DavidDaguerro de Madrid / commons.wikimedia.org

Este pueblo amarillo tiene algo de rojo y de negro por la combinación de los materiales de sus construcciones. Antiguamente tuvo canteras de pizarra de donde salió el material para construir la cubierta del Palacio de la Granja y el suelo de la Catedral de Segovia. En el pueblo destaca la iglesia de San Martín de Tours, patrono de la localidad.

2. Alquité

Este pueblo amarillo cuenta con tan solo 4 habitantes y se asienta a 1280 metros sobre una ladera. En ella se levanta su magnífica iglesia románica de San Pedro, que data del siglo XII. Su elemento más destacado es la portalada que se asemeja a la Sala Capitular de la Catedral de El Burgo de Osma y del Monasterio de Santo Domingo de Silos. Otro elemento importante son sus tres arquivoltas.

Los pueblos rojos

Son las localidades de la sierra de Ayllón que fueron construidas con el sustrato rojo rico en compuestos férricos de la zona. Esto da a lugar una tierra roja del color de la arcilla.

3. Villacorta

Villacorta en Segovia
Villacorta – Rrr91 / commons.wikimedia.org

Se encuentra a 1.092 metros de altitud. Destaca en su centro la iglesia de Santa Catalina, en la que llama la atención su pórtico románico y un artesonado mudéjar del siglo XVI. Muy cerca se encuentra el puente romano Dos Palomares y la ermita de San Roque. Cuenta con una agradable plaza, perfecta para relajarse después de una caminata.

4. Madriguera

En este pueblo ubicado a 1.138 metros, el color rojo prevalece ante cualquier otro, lo que lo convierte en uno de los puntos emblemáticos de la ruta. Fue antiguamente un núcleo comercial y de servicios de la zona.

Contaba con Ayuntamiento, casino y farmacia. Actualmente destaca su iglesia dedicada a San Pedro, con su espadaña que es una muestra de su época de esplendor. Aún conserva sus bellas balconadas de madera.

Los pueblos negros

Como su nombre indica, estos pueblos tienen una rica arquitectura en color negro, producto de las construcciones en pizarra, un material que se encuentra en la zona.

5. El Muyo

El Muyo en Segovia
El Muyo – santiago lopez-pastor / Flickr.com

Es el más negro de todos. Sus casas, muros y tejados están construidos en su totalidad con pizarra. Incluso, sus calles también son negras. Destaca su iglesia de los Santos Mártires, que conserva en su interior una cruz procesional gótica.

6. Becerril

Este pueblo está a 1.241 metros de altitud. En él destaca la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. De estilo románico, tiene un ábside circular muy bien conservado y una tabla románica de gran belleza.

En algún momento existieron a su alrededor minas de hierro y ampelita, un tipo de pizarra blanda y una acebeda donde aún hoy se pueden encontrar tejos, serbales y fresnos.

7. Serracín

Se encuentra en una ladera del monte Pizarral, a una altitud de 1.230 metros. Destaca su iglesia de la Natividad de la que solo queda la espadaña. La mayoría de sus casas están abandonadas, pero esto no le resta belleza. Estas son de pizarra negra, combinadas con piedras rojizas en ventanas y puertas.

8. El Negredo

Un poco alejada del pueblo encontramos a la iglesia de Nuestra Señora del Vallehermoso, con un origen románico, en la que destaca su bello pórtico renacentista. En el interior del pueblo no puedes perderte la ermita de Nuestra Señora del Rosario.

Te puede gustar