Descubre la historia de la catedral de León

· 21 septiembre, 2018
La catedral de León es uno de los más bellos ejemplos de arquitectura gótica. Un templo en el que destacan la elegancia de sus líneas y sus vidrieras.

La catedral de León es un maravilloso templo gótico. Una de las catedrales más bellas no solo de España, sino de Europa. Si vas a visitar la ciudad, es parada imprescindible por su belleza y por la larga historia que encierran sus muros y sus vidrieras. Vamos a conocerla mejor. ¿Quieres acompañarnos?

Conoce la historia de la catedral de León

La catedral de León es singular por muchos aspectos. La complejidad de su estructura, la elegancia de sus formas artísticas, la belleza de sus vidrieras y las joyas que guarda hacen de ella una construcción única. Tanto, que es conocida con con el sobrenombre de Pulchra leonina, que significa “Bella Leonesa”.

Los orígenes

Fachada principal de la catedral de León
Catedral de León

La catedral de León es el primer monumento de España que fue declarado como tal, en 1844. Pero para conocer sus orígenes hay que remontarse varios siglos atrás, al siglo X. En plena Reconquista, el rey de León, Ordoño II, decidió erigir una basílica como signo de agradecimiento a Dios por las batallas ganadas.

El templo se levantaría sobre el que era su palacio, que ocupaba lo que habían sido las termas romanas. Sin embargo, años más tarde y con la ayuda de la hermana del rey, la princesa Urraca, comenzaría a construirse una nueva catedral. Estamos ya en el siglo XI y el nuevo templo reflejaría la influencia del arte románico.

Esa antigua catedral tenía tres naves y unas dimensiones nada desdeñables: 60 metros de largo y 40 de ancho. Pero no es la que conocemos hoy. La actual catedral comenzó a construirse en el año 1205, aunque los problemas económicos pronto obligaron a parar las obras hasta el 1255.

La evolución de la catedral

Catedral de León
Catedral de León

Parece ser que sus primeros arquitectos fueron el maestro Simón y el maestro Enrique, ambos de origen francés, lo que explicaría la influencia del gótico de aquel país en el catedral de León. A ellos les seguiría el maestro Juan Pérez, español.

Aún sin terminar, la catedral abrió al culto a principios del XIV. A lo largo de ese siglo se terminarían el claustro y la torre norte, mientras que la torre sur no se concluyó hasta el siglo XV.

Sin embargo, a lo largo de los siglos, problemas estructurales y nuevas modas harían que se se fueran realizando remodelaciones en la catedral y se fueran construyendo añadidos. Cambios que empañaron algo su pureza gótica, pero que en ningún caso la hicieron perder ni un ápice de su belleza.

Cómo es la catedral de León

Claustro de la catedral de León
Claustro – Mariluz Rodriguez / Flickr.com

La belleza exterior de este monumento es realmente impresionante. Destacan sus torres góticas, que no miden lo mismo, pues hay una variación de tres metros entre una y otra. La Torre de las Campanas mide 65 metros y la del Reloj, que fue la última en construirse, tiene un altura de 68 metros.

Entre ambas torres, en la parte inferior, un pórtico de tres arcos es el acceso principal al templo. Cada uno de los está dedicado a un santo: los dos laterales a San Francisco y San Juan Bautista, mientras que el central está dedicado al Juicio Final. Y sobre él puede admirarse un magnífico rosetón.

La catedral tiene tres naves. La central mide 90 metros de largo y 30 de alto, mientras que las laterales alcanzan los 15 metros de altura.

El interior de la catedral de León

Vidrieras de la catedral de León
Vidrieras de la catedral

Su interior es, cuanto poco, espectacular. Hay que resaltar el coro, que se situó en la cabecera siguiendo los preceptos franceses y de otros países, aunque más tarde se llevó hasta el centro de la nave mayor. Su sillería está fabricada en madera de nogal y es una de las más antiguas de España.

Otros elementos destacados son el trascoro, obra de Juan de Badajoz el Mozo en estilo plateresco; el Altar Mayor, con un retablo del siglo XV realizado por Nicolás Francés; y algunas capillas, como la de la Virgen Blanca.

Pero si hay algo en lo que hay que fijarse al entrar en la catedral de León es en sus vidrieras. Estamos ante uno de los más antiguos y hermosos conjuntos de vidrieras del mundo, que en su mayor parte, además, son originales.

Como ves, la catedral de León es una construcción única y maravillosa llena de detalles. Conociendo su historia y sus elementos más característicos esperamos haberte convencido para que la incluyas en tu lista de lugares por visitar.