El singular encanto de Coyhaique en Chile

Edith Sánchez·
25 Febrero, 2019
Aunque llegar a Coyhaique tiene algo de dificultad, se trata de un destino que bien vale la pena conocer por sus fabulosos paisajes y su entorno bucólico, maravilloso y lleno de atractivos.

Coyhaique es una bella ciudad de la región de Aysen, en la parte centro-sur de Chile. Para muchos es el verdadero epicentro de la Patagonía chilena. Sin embargo, los rigores del clima no son tan severos como en la zona más austral y la naturaleza es más variada y dinámica en esta parte del país.

Esta ciudad es un destino visitado, sobre todo, por los viajeros más curiosos. No es un punto turístico estrictamente hablando, pese a que lo tiene todo para serlo. Esto se debe a que el acceso no es tan sencillo y tampoco se ha promocionado lo suficiente.

Coyhaique queda en plena Carretera Austral. Esto es una ventaja, pero también una limitación. Ventaja porque desde allí se puede recorrer ese famoso camino de manera fluida. Pero limita porque a veces los rigores del clima hacen que ese sendero se cierre, por lo cual el lugar queda virtualmente aislado.

Llegar a Coyhaique

Carretera Austral en Coyhaique
Carretera Austral

Llegar a Coyhaique no es tan fácil. La forma más sencilla de hacerlo es por vía aérea. Hay vuelos que parten desde Santiago de Chile o desde Puerto Montt hacia Balmaceda. Desde allí debe tomarse un transporte terrestre para llegar a Coyhaique, que queda a 55 kilómetros del aeropuerto. Hay autobús y transfer privado para ello.

Vía terrestre se llega por la Carretera Longitudinal Austral. Esta va desde Puerto Montt a Coyhaique, pasando por unos parajes de ensueño. Desde Argentina también puedes ir por tierra, a través de tres pasos fronterizos: el paso de Coyhaique, el paso de Triana y el paso Huemules.

El paso de Coyhaique está a 46 kilómetros de la ciudad, por un camino de ripio y comunica con la población de Aldea Baleiro en Argentina. El paso Triana queda a 37 kilómetros, pero es bastante frío en invierno. Por su parte, el paso Huemules cruza Balmaceda y queda a unos 150 kilómetros de la ciudad.

El clima y el entorno local

Paisaje de Coyhaique
Paisaje de Coyhaique – Mariano Mantel / Flickr.com

Coyhaique tiene un clima frío. Durante los meses de verano, la temperatura máxima se sitúa en torno a los 17° C. En época de invierno lo usual es que el termómetro esté algunos grados bajo cero. Hay mucha lluvia durante todo el año, siendo mayo y agosto los meses más húmedos. Mientras, en julio y agosto suele nevar.

La ciudad está emplazada en un hermoso valle. Más del 50 % de la provincia de Aysen corresponde a naturaleza protegida. El lugar es tranquilo y bucólico y está rodeado por los ríos Simpson y Coyhaique. Muchas zonas son casi vírgenes, enmarcadas además por los fabulosos fiordos que están en la zona noroeste.

¿Qué ver, qué hacer?

Capillasl de Mármol en Chile
Capillas de Mármol

Uno de los grandes atractivos turísticos de la zona son las famosas Capillas de Mármol. Están en la pequeña localidad de Puerto Tranquilo, a unas cuatro horas de Coyhaique. Son formaciones minerales que ofrecen un espectáculo único en el mundo. Se puede llegar en autobús, en coche o contratando un tour.

Estas formaciones se encuentran en el lago General Carrera. Es el lago más grande de Chile y el segundo más grande de Sudamérica. Tiene 900 km² y se ubica en el centro de la Carretera Austral. Ofrece una naturaleza muy variada, al punto que cada dos kilómetros el paisaje parece cambiar.

También cerca de Coyhaique está el glaciar San Rafael. Está ubicado en el Campo de Hielo Norte y no tiene nada que envidiarle al célebre Perito Moreno en Argentina. Visitarlo es toda una aventura.

Para llegar al glaciar San Rafael se parte de Puerto Aysén, que queda a 45 minutos de Coyhaique. Desde allí se toma un catamarán y se hace el recorrido. Un paseo inolvidable.

Otros atractivos

La propia ciudad de Coyhaique es todo un espectáculo. Tiene una bella plaza central con una fuente octogonal y una iglesia típica de la zona. También hay una feria artesanal permanente y la gente es maravillosa. Al principio son un poco reservados, pero luego te enamoran con su amabilidad y su buena disposición.

Allí también está el Monumento del Ovejero. Lo realizó el maestro Germán Montero y dice todo acerca de esta parte de Chile. Cerca de la ciudad están la Piedra del Indio, el Parque Nacional Queulat y el Ventisquero Colgante. Los tres son lugares más que dignos de una visita.