Los efectos del confinamiento en la naturaleza

Edith Sánchez·
29 Abril, 2020
Los efectos del confinamiento sobre la naturaleza han sido realmente sorprendentes. En pocas semanas ha mejorado la calidad del aire y del agua en muchos sitios del planeta. También muchos animales han aparecido en el escenario de grandes ciudades.
 

Vivimos tiempos aciagos debido a la pandemia que avanza por todo el planeta y que a la mayoría tomó desprevenidos. Ha sido necesario cambiar planes, aplazar viajes, interrumpir sueños… Sin embargo, uno de los efectos del confinamiento es que la naturaleza se ha manifestado y nos ha dado sorpresas maravillosas.

Por efecto de la parada en la producción en países tan contaminantes como China, en poco tiempo ha cambiado el planeta. Otros países, tradicionalmente generadores de elevadas cantidades de CO2, se han sumado a ese cese de actividades y la Tierra ha respondido a esa tregua.

Así mismo, la ausencia de personas en las playas, los ríos, los lagos y las calles de las ciudades también ha suscitado transformaciones en el entorno. Uno de los efectos del confinamiento en la naturaleza es una presencia más visible de distintos animales en lugares en absoluto habituales.

La calidad del aire, uno de los efectos del confinamiento

Coliseo de Roma cerrado por el coronavirus

Según la Global Atmosphere Watch (OMM), el sistema de vigilancia atmosférica mundial, el confinamiento en China y la simultánea detención de la producción llevaron a que se redujera el 25 % de las emisiones de carbono en el planeta.

 

Por su parte, en Italia las emisiones han venido reduciéndose a un ritmo del 10 % por semana durante las últimas cuatro o cinco semanas. Pero no solo en Italia y China han comenzado a verse cielos más despejados y aires más limpios. Prácticamente todos los países que han entrado en cuarentena son testigos de los efectos del confinamiento sobre la calidad de la atmósfera.

Los expertos dicen que es muy pronto para cantar victoria, ya que una cosa son las emisiones actuales y otra muy diferente las emisiones acumuladas. Estas últimas están en la atmósfera desde la revolución industrial y para que se disipen necesitarían varios años con muy baja producción.

Aguas mucho más limpias

Venecia vacía por efectos del confinamiento

Aunque a muchos nos parezca que llevamos un siglo en cuarentena, lo cierto es que solo han pasado algunas semanas. Sin embargo, este pequeño lapso ha sido suficiente como para que también se vean los efectos del confinamiento en las aguas.

La primera sorpresa tuvo lugar en los canales de Venecia, uno de los sitios más turísticos del mundo. En las imágenes que se han difundido y que se volvieron virales, ahora se aprecia un agua cristalina, tanto que en algunas zonas también se han hecho visibles nichos de peces.

 

Algo similar ha ocurrido en las playas de Cartagena, la ciudad más turística de Colombia. La prohibición de tránsito de embarcaciones trajo consigo un súbito aclaramiento de las aguas marinas. Hoy exhiben un color turquesa intenso y varios cardúmenes de peces terminaron siendo observables a simple vista.

Los animales en plena ciudad por efectos del confinamiento

Barcelona

Muchas de las imágenes más impactantes de las últimas semanas tienen que ver con la aparición o reaparición de especies. A veces se les ha visto cerca de poblados, pero en otras ocasiones han terminado paseándose por las calles de grandes ciudades. La mayoría de nosotros no sabía que todos esos animales vivían tan cerca de las urbes.

Todo indica que tanto movimiento y tanto ruido los ahuyentaba. Ahora que las calles de muchas ciudades están desoladas y el silencio prima durante buena parte del día, son varias las especies que se han animado a explorar. En Madrid, por ejemplo, se han visto pavos reales campando a sus anchas.

En Santiago de Chile apareció un puma amparado en las sombras de la noche y seguramente movido por la curiosidad o por el hambre. Hay que recordar que muchos de estos animales andan a la búsqueda de los restos de comida que dejan los humanos tras su paso por entornos naturales.

 

Otras maravillas

En Bogotá, Colombia, fue visto un zorro en las calles periféricas. En Neiva, también en ese país, se captó una zarigüeya, un marsupial que rara vez se deja ver. Así mismo, en diferentes zonas marítimas se han podido observar delfines, ballenas y aves marinas, configurando un espectáculo natural que resulta emocionante, pese a la situación.

Los conocedores del tema han aprovechado para enfatizar en que el ser humano desplaza a otras especies y daña el medio ambiente. La evidencia más contundente es precisamente lo que ha sucedido en el planeta solo con la desaceleración de la producción y la cuarentena en varios países.

Lo que preocupa a muchos expertos es que tras esta pausa venga una especie de ‘efecto rebote’ con empresas produciendo a tope, automotores por todas partes resolviendo lo que se quedó pendiente y turistas ansiosos en diferentes sitios emblemáticos. Ojalá esto nos ayude a entender que es hora de explorar otras formas de ser y de vivir.