Visitamos el castillo de Peñíscola en Castellón

· 7 octubre, 2017

El castillo de Peñíscola es una imponente fortaleza con una ubicación privilegiada y una más que interesante historia. Uno de los lugares imprescindibles de la Comunidad Valenciana, en concreto de la provincia de Castellón. Acompáñanos y descubre juntos a nosotros todos los detalles históricos y arquitectónicos de una de las fortalezas más emblemáticas de España, ¿nos vamos?

La historia del castillo de Peñíscola

El castillo de Peñíscola, también conocido como el castillo del Papa Luna, se encuentra ubicado en lo alto de un peñón que domina la ciudad. Como adelantábamos, su ubicación es privilegiada al encontrarse a una altura de 64 metros sobre el nivel del mar, en un peñasco unido a la costa por un istmo y desde el que las vistas de la costa son extraordinarias.

Peñíscona, uno de lospueblos conencanto en la Comunidad Valenciana
Peñíscola – karnavalfoto

La historia de esta importante fortaleza se remonta al año 1294 cuando comenzó su construcción, que terminó en 1307. Los famosos templarios fueron los responsables de esta obra, levantada sobre los restos de la antigua alcazaba árabe.

Las paredes y muros del castillo de Peñíscola han sido testigos de acontecimientos importantes de la historia. Sin duda alguna, uno de los más relevantes fue su ocupación por parte de Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, que fue nombrado Papa de Aviñón bajo el nombre de Benedicto XIII.  Aunque es más conocido como el Papa Luna o incluso como el “antiapapa”.

Los papas del castillo de Peñíscola

Benedicto XIII de Aviñón, convirtió este castillo en su sede pontificia durante todo el período que duró el litigio sobre su legitimidad. Durante el Cisma de Occidente, que dividió a la Iglesia, el Papa Luna se defendió incansablemente de todos sus enemigos. De hecho, la frase “mantenerse en sus trece” nació de su negativa a una a renunciar al pontificado.

Vista desde el castillo de Peñíscola
Castillo de Peñíscola – Alex Tihonovs

El Papa Luna es uno de los personajes más singulares de la historia de la Iglesia. Llegó y se instaló en el castillo de Peñíscola en el año 1411. Desde entonces, tanto la fortaleza como la biblioteca se convirtieron en sede pontificia.

Además del Papa Luna, el castillo de Peñíscola también fue la sede pontificia de Clemente VIII, el sucesor de Benedicto XIII. Sin embargo, nunca fue reconocido oficialmente por la Iglesia católica como el sucesor de Benedicto XIII. Su “pontificado” se prolongó entre los años 1424 y 1429, cuando finalmente renunció a sus pretensiones de ser reconocido como Papa.

La arquitectura del castillo de Peñíscola

Castillo de Peñíscola
Castillo de Peñíscola – Pakmor

La arquitectura de esta imponente fortaleza hace honor a la grandeza de su historia. La construcción se caracteriza por ser sumamente sólida y sobria. Posee diversas y espaciosas estancias en las que se aprecia el estilo de los templarios.

Uno de los aspectos más interesantes son los pasadizos e intrincadas dependencias pontificias, que fueron construidas una vez que el Papa Luna tomó el control del castillo. También en él y, gracias a la acción del Papa, se construyó una de las mejores y más completas bibliotecas del mundo en su momento.

Otra de las características más especiales del castillo es el presbiterio de la iglesia, que forma un ábside semicircular, iluminando el espacio de forma muy especial. Aquí estuvieron durante un tiempo los restos del Papa Luna.

Iglesia del castillo de Peñíscola
Iglesia del castillo – Jesús Pérez Pacheco / Flickr.com

Todavía se conservan en el castillo importantes detalles que rememoran los años en los que fue sede pontificia. Uno de esos espacios es el salón del trono, donde recibía a importantes personajes del acontecer político y social. También se pueden visitar las habitaciones pontificias y el salón del cónclave, entre otras estancias.

Y, tras visitar el interior, nada mejor que recorrer los jardines y el parque de artillería. Desde ellos podrás admirar el castillo desde su base y también tender unas fantásticas vistas de la interminable Playa Norte de la localidad.

“Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir que continúa en nosotros de manera profunda y permanente”.

-Miriam Beard-

El castillo de Peñíscola es una de las fortalezas más bonitas y con una historia más interesante de la Comunidad Valenciana. Un lugar que, además, ha sido escenario cinematográfico en infinidad de ocasiones.