5 errores que hacen más caros tus viajes

· 13 octubre, 2018
No ser previsor, no buscar información del destino o elegir una fecha inadecuada de viaje pueden hacer que el presupuesto se dispare.

Hay errores que hacen más caros tus viajes y que principalmente tienen que ver con la falta de información. Es cierto que hay algo de interesante en irse dejando llevar por las circunstancias, pero ciertamente esta no es la mejor manera de cuidar el bolsillo.

Hay aspectos básicos que debes conocer con anterioridad, especialmente cuando haces un viaje largo o vas a un lugar completamente desconocido para ti. Si no lo planificas adecuadamente, es posible que termines o pasando incomodidades o gastando más de lo que quisieras.

El asunto no es del otro mundo. Los errores que hacen más caros tus viajes son simples faltas de sentido común. Enseguida te contamos cuáles son los principales factores que pueden subir tu presupuesto cuando vas a viajar.

1. Reservar a última hora, uno de los errores que hacen más caros tus viajes

Avión en una eropuerto

En casi todos los medios de transporte y los alojamientos, reservar con tiempo te da muchas ventajas financieras. Para las compañías de transporte, los hoteles, hostales y demás resulta altamente conveniente asegurar sus servicios con anticipación.

Lo usual es que las aerolíneas y las transportadoras terrestres, ferroviarias y marítimas ofrezcan promociones para quienes reservan con suficiente antelación. Esto es algo que varía de país a país, pero, en general, está en el orden de 1 a 6 meses. Lo mismo ocurre con los alojamientos.

Hay contadas excepciones, principalmente en temporada baja. Si los cupos no están llenos, es probable que lancen promociones de última hora a precios increíbles. Es una gran opción para quienes no tienen fecha fija de viaje.

2. Viajar en temporada alta

Playa de la Barceloneta
Playa de la Barceloneta en Barcelona

Todo el mundo sabe que cuando se habla de temporada alta, también se habla de precios altos. Eso no tiene misterio. Lo que muchos no toman en cuenta es que la temporada alta es un concepto relativo.

La temporada alta varía de país a país, e incluso de ciudad en ciudad. Esto casi siempre está relacionado con las actividades locales y con las condiciones climáticas.

Un lugar con importantes actividades en la nieve puede ser muy costoso en invierno. Mientras, los sitios de sol y playa pueden volverse inaccesibles en verano. Así mismo, si hay un evento local, como un carnaval, por ejemplo, los precios suben sí o sí.

3. No investigar lo suficiente

Aplicación para buscar hoteles baratos

Si de ahorrar dinero se trata, hay que dejar la pereza a un lado. Eso quiere decir que no debes conformarte con lo primero que encuentres, así te parezca adecuado. Vale la pena dedicar el tiempo necesario para mirar, comparar, sopesar y evaluar.

A veces los sitios más promocionados ni son los mejores ni, por supuesto, los más económicos. Tampoco lo que se anuncia como “oferta” siempre lo es. Es importante diferenciar el marketing de las verdaderas gangas. Tómate tiempo y elige después de haberte informado bien sobre el destino que piensas visitar.

4. Alojarte en puntos muy turísticos

Cartel de un hotel

Solo por curiosidad, deberías indagar precios de transporte, alojamiento y actividades en las ciudades o pueblos cercanos a los sitios turísticos. Por lo general, la diferencia en costos es muy significativa. Así como ocurre con las grandes marcas, en los lugares turísticos más cotizados se cobra más solo por el nombre.

Muchos de esos centros de alta afluencia turística tienen a su alrededor localidades que también ofrecen buenos servicios hoteleros y que cuentan con una infraestructura interesante. Claro está que puede subir el costo de transporte hasta las principales atracciones, pero es posible que esto no resienta tanto tu bolsillo.

5. No conocer el transporte público local

Metro de Nueva York
Metro de Nueva York

Uno de los errores que pueden salir caros es pensar que el taxi es tu única opción al llegar a un sitio nuevo, especialmente si vas con muchas maletas o piensas que estás en un lugar inseguro. Pero esto no siempre es exacto. Suele haber otro tipo de transportes que prestan la misma funcionalidad de un taxi.

De hecho, hay lugares en los que ir en taxi puede convertirse en un verdadero problema. Un ejemplo claro es el de Ciudad de Panamá, en donde por cada kilómetro que avanzas en taxi, avanzarías 10 en autobús o en metro. En Ciudad de México ocurre algo similar.

Además, suele haber opciones de transporte colectivo que son mucho más baratas y básicamente igual de cómodas. Solo es cuestión de informarse bien antes de viajar.

La idea en todo viaje es ahorrar costos obligados, para contar con más recursos para destinarlos a la diversión o el descanso propiamente dichos. Aplicar estos sencillos consejos te ayudará a evitar errores y que tu presupuesto sea mucho más eficiente.