6 sitios que no debes perderte en Calahorra

Sonsoles Jiménez 26 diciembre, 2017

Calahorra es la segunda población en habitantes de La Rioja. Pero no se trata de una cuestión de cantidad el motivo de plantearse una escapada a esta población. Más bien hay razones de calidad, porque allí nos espera un patrimonio de primer nivel, sobre todo originado en tiempos de los romanos. Unos colonizadores que ya apreciaron la fertilidad de estas tierras, ya que otro motivo de peso para visitar Calahorra es su rica gastronomía. ¿Te vienes?

1. El patrimonio romano de Calahorra

Museo de la Romanización de Calahorra
Museo de la Romanización – Manuel Ramirez Sanchez / Flickr.com

El propio nombre de la población, Calahorra, es una herencia romana, ya que se conocía como Calagurris. Pero hay muchas otras huellas de la época, algunas en forma de yacimientos arqueológicos, como el Arco del Planillo o Yacimiento de la Clínica, y otros guardados en museos.

De hecho, una de las visitas imprescindibles en Calahorra es el Museo de la Romanización. El palacio modernista que acoge la exposición puede despistar, pero una vez dentro uno se traslada a la Antigüedad y descubre los tesoros que nos ha legado Calagurris, sobre todo su célebre Dama de Calahorra.

2. La judería de Calahorra

Calahorra
Calahorra – thierry llansades / Flickr.com

No todo el patrimonio calagurritano es de tiempos de los emperadores romanos. También lo hay posterior, sobre todo de la Edad Media. Aquí se asentó la mayor comunidad hebrea de La Rioja, que creó el laberíntico trazado urbano del área más alta de la población.

Hoy, en esa zona también se pueden admirar hermosas iglesias católicas, como la de San Francisco, la de Santiago o la de San Andrés.

3. La catedral de Calahorra

Catedral de Calahorra
Catedral – Matyas Rehak

No obstante entre todos los templos de la ciudad hay uno que llama especialmente la atención: su catedral de Santa María. Su silueta domina prácticamente el perfil de Calahorra, pero no solo hay que quedarse con su vista exterior. También merece la pena entrar, entre otras cosas porque es gratis. Allí nos espera un lugar realmente hermoso: la capilla de los Santos Mártires.

4. El Museo de la Verdura

Museo de la Verdura de Calahorrad
Museo de la Verdura – turismocalahorra.es

Ya lo hemos anticipado antes. Además de su patrimonio histórico y artístico, otro motivo clave para pensar en un viaje a Calahorra es gozar de su gastronomía. Y en ella cobran un protagonismo especial los productos de su inagotable huerta.

Una huerta extraordinariamente fecunda gracias a las aguas de los ríos Cidacos y Ebro. Y es tal la calidad de sus productos, que incluso otra visita obligada en la capital de la Rioja Baja es su Museo de la VerduraEn este lugar se comprende el porqué de la calidad de sus productos y también se descubre como la ciudad vive de ello gracias a numerosas jornadas gastronómicas protagonizadas por sus productos.

Unos productos hortícolas que no solo llegan a los platos, también alcanzan la moda, ya que se ha hecho célebre la Pasarela Ciudad de la Verdura, con diseños de lo más originales.

5. Senderos de la Verdura

Vista de Calahorra
Calahorra – János Korom / Flickr.com

Es mucho el orgullo de los calagurritanos por la riqueza de su huerta. Por ello, se han creado varios senderos por el entorno para poder apreciar en primera persona la fertilidad de estas tierras. Y para aquellos que les guste andar más, pueden emprender la Senda Natural de la Degollada, la cual nos muestra un paisaje natural de lo más singular y que llega hasta una antigua presa romana.

“La naturaleza se hace paisaje cuando el hombre la enmarca.”

-Le Corbusier-

6. Tierra Rapaz

Águila en Tierra Rapaz en Calahorra
Tierra Rapaz – José Ramón Martínez / Flickr.com

Y por último, os presentamos una visita obligada para aquellos que hagan un viaje con niños a Calahorra. Si es así hay que ir al parque Tierra Rapaz. Un espacio a unos 4 kilómetros de la ciudad y que ofrece la posibilidad de ver aves rapaces a escasa distancia, con el añadido de que esas aves han llegado hasta allí por distintos motivos: o bien están recuperándose o bien ya no pueden vivir en libertad.

De esta manera, se han convertido en una excelente opción para la educación ambiental de niños, y también de mayores, que todos tenemos mucho que aprender respecto a las amenazas que sufre la naturaleza que nos rodea.

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